12 prácticas para criar niños saludables con vidas adultas exitosas

Por ROBERT JAY WATSON
23 de Enero de 2020
Actualizado: 23 de Enero de 2020

“Los padres que tienen miedo de pararse sobre sus pies suelen tener hijos que les pisan los pies”. Este proverbio chino tiene mucho que decir sobre el establecimiento y la aplicación de límites efectivos para que los niños se conviertan en adultos exitosos.

En lugar de tratar de corregir una actitud de “tener derecho a” cuando los niños están entrando en la adolescencia, la investigación sobre el desarrollo infantil sugiere fuertemente que algunas de las habilidades más importantes para la vida, como la regulación de las emociones, aprender a comunicarse y la conciencia social, se forman desde el momento en que los niños nacen hasta que alcanzan la edad escolar.

¿Qué pueden hacer los padres para aprovechar al máximo esta oportunidad única? Analizaremos 12 de las mejores prácticas que pueden ayudar a los padres a crear un ambiente alentador para que los niños autosuficientes tengan éxito en la vida.

1. Establezca límites … y cúmplalos

Los niños son naturalmente curiosos sobre el mundo que los rodea. Todavía están en el proceso de adquirir el conocimiento y la experiencia que los ayudará a navegar por el mundo por su cuenta. Es vital para los padres crear un espacio donde puedan explorar y descubrir, pero donde se aclaren las consecuencias de las acciones.

Como lo señala un informe de 2004 de la revista Paediatrics Child Health: “El objetivo es proteger al niño del peligro, ayudarlo a aprender autodisciplina y desarrollar una conciencia saludable y un sentido interno de responsabilidad y control”.

Estos límites pueden cubrir la forma en que el niño trata a otras personas, animales y propiedades. Pueden incluir reglas sobre seguridad, qué hacer ante peligros como calles, automóviles y extraños. Los niños probarán estos límites, por lo que corresponde a los padres asegurarse de que se los respete.

2. Crear rutinas saludables

Una de las mejores formas para que los padres se brinden a ellos mismos y a sus hijos, la estabilidad que tanto necesitan, es establecer rutinas. ¿Cuántos de nosotros iríamos a una tienda de comestibles sin saber lo que queremos comprar?

De la misma manera que hacemos una lista de compras, hacer una lista de verificación de las cosas que los niños deben hacer todos los días, como cepillarse los dientes y bañarse, ayudar en la casa y pasar tiempo al aire libre, es una excelente manera de ayudar a todos a saber que esperar.

Un estudio de 2016 en el Journal of Applied Developmental Psychology mostró que tener rutinas prepara a los niños para el éxito más adelante en la vida. La líder del estudio, la Dra. Jennifer Weil Malatras, explicó que “[…] la regularidad en las rutinas diarias puede ayudar a promover las habilidades de gestión del tiempo y, a su vez, reducir la experiencia de dificultades de atención en la edad adulta”.

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Los niños son naturalmente curiosos sobre el mundo que los rodea. (mcconnmama/Pixabay)

3. A la cama temprano

La hora de dormir es a menudo uno de los mayores campos de batalla entre padres e hijos. Sin embargo, esta es un área en la que es crucial que los padres ejerzan su autoridad.

La Academia Estadounidense de Pediatría tiene pautas claras para las necesidades de sueño de los niños, que pueden variar de 11 a 14 horas (incluidas las siestas) para bebés y de 10 a 13 horas para niños pequeños. También es importante que todas las pantallas se apaguen 30 minutos antes de acostarse, según la Academia Estadounidense de Pediatría. Tampoco se deben permitir televisores, computadoras y otros dispositivos en sus habitaciones.

Las rutinas son tan vitales durante la siesta y la noche como lo son durante el día. Tener rituales como cepillarse los dientes, ponerse la pijama, leer o contar historias en la cama y apagar las luces, les da a los niños la oportunidad de relajarse y dormir.

4. Aprender compasión

La empatía no es algo que solo se desarrolla mágicamente en todos los niños. Ponerse en el lugar de otra persona podría no ser el instinto natural. ¿Por qué compartir cuando puedes tenerlo para ti? Esto es algo con lo que muchos adultos luchan, por lo que es importante comenzar a una edad temprana.

¿Cómo puede enseñar empatía? Concéntrese en las relaciones con hermanos, primos, amigos y otros compañeros, luego vaya bajando desde allí. ¿Por qué no involucrar a sus hijos en el voluntariado y en el trabajo de caridad para que puedan encontrar de primera mano las necesidades de otros que son menos afortunados que ellos?

El trabajo en esta área pagará grandes dividendos cuando crezcan.

Un abrazo al día en realidad puede mantener alejado del médico. (Créditos: Pexels/Pixabay)

5. Dar afecto físico

Un abrazo al día en realidad puede mantener alejado del médico. Un estudio de 2013 mostró que “la calidez de los padres actúa como un factor protector, amortiguando los efectos nocivos del estrés tóxico infantil en la salud”. Aún más sorprendente, los niños que recibían afecto, continuaban protegiendo a las personas después de que crecieron.

Ser cariñoso con los niños les hace saber que son amados y reduce su ansiedad. De modo que ese abrazo diario es más que un simple gesto.

6. El tiempo de juego es vital

A los niños les encanta usar su imaginación y esta es una excelente manera de practicar muchas situaciones de la vida real (ya sea jugando a la casa, al médico o la escuela). Comprometerse con sus hijos en un nivel humorístico e incluso tonto significa mucho para ellos.

El juego es igual de útil para los adultos, como señala la Academia Estadounidense de Pediatría: “Proporciona tiempo para que los padres se involucren plenamente con sus hijos, se vinculen con ellos y vean el mundo desde la perspectiva de sus hijos”.

Haga que los niños participen en deportes de equipo desde una edad temprana. (MarkThomas / Pixabay)

7. Sal fuera

Con la omnipresencia de las pantallas en nuestra sociedad, obtener aire fresco y la oportunidad de correr es más importante que nunca. Además de la luz del sol, que proporciona vitamina D, salir al aire libre también les da a los niños el ejercicio que tanto necesitan. El Consejo de Deportes, Estado Físico y Nutrición del Presidente recomienda 60 minutos de actividad física todos los días para los niños, así que planifique un viaje al parque local o al espacio verde.

Mejor aún, haga que los niños participen en deportes de equipo desde una edad temprana. Además de hacer que muevan sus cuerpos, esto también les enseñará a trabajar en grupo y a seguir las reglas.

8. Concéntrese en hacer algo, en lugar de comprar algo

Si bien los anunciantes a bombardean fuertemente a los niños y preadolescentes para que quieran todo tipo de cosas, desde juguetes y dulces hasta dispositivos electrónicos, comprar cosas no siempre es la forma de ser un buen padre. El tiempo de calidad con familiares y amigos vale más que cualquier cosa que el dinero pueda comprar.

Ese juguete peludo que todo el mundo está obteniendo para Navidad pasará de moda para el próximo año, pero una experiencia genial, como visitar a familiares lejanos, acampar en un bosque lluvioso, ir a ver un Cuento de Navidad o El Cascanueces, o ir a cantar villancicos para caridad, dejará una impresión mucho más duradera.

9. Lea libros

El antiguo texto chino del Tao Te Ching dice: “Sin salir, puede conocer el mundo entero. Sin mirar por la ventana, puede ver los caminos del cielo”. Simplemente leyendo diferentes tipos de libros con sus hijos y animándolos a encontrar lo que les gusta, puede abrir el mundo a su curiosidad.

Aquí también, la investigación pediátrica muestra que leer en voz alta a los niños cuando son jóvenes los ayudará a tener éxito en la escuela al reducir la hiperactividad y los comportamientos disruptivos. Hacer tiempo todos los días para leer juntos y solos es una excelente manera de ayudar a sus hijos.

Los alumnos de la guardería trabajan con ordenadores tablet
Los pediatras han demostrado que demasiado tiempo frente a la pantalla para los niños pequeños puede ser extremadamente destructivo. (FREDERICK FLORIN/AFP a través de Getty Images)

10. Apague el televisor (y la tableta)

Si bien es fácil para los padres ocupados olvidar lo importante que es la interacción cara a cara, los pediatras han demostrado que demasiado tiempo frente a la pantalla para los niños pequeños puede ser extremadamente destructivo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja: “Para los niños de 1 año, no se recomienda el tiempo de pantalla sedentario (como mirar televisión o videos, jugar juegos de computadora). Para aquellos de 2 años de edad, el tiempo de pantalla sedentario no debe ser más de 1 hora; menos es mejor”. En lugar de pasar tiempo en pantallas, páselo leyendo, jugando, haciendo ejercicio y haciendo tareas.

11. Las tareas preparan a los niños para la vida

Hablando de tareas, una clave para criar niños exitosos es darles responsabilidad. Ya sea ayudando a cargar el lavavajillas, preparando alimentos para las comidas, cuidando a las mascotas o simplemente haciendo la cama y limpiando la habitación, estas tareas de bajo riesgo ayudan a los niños a aprender sobre el valor del trabajo y les enseñan habilidades para la vida.

12. La música mejora la vida

Escuchar y hacer música no es solo divertido; es bueno para el cerebro de su hijo y el suyo también, según un estudio de la Universidad de Stanford publicado en la revista Neuron. “El proceso de escuchar música podría ser una forma en que el cerebro agudice su capacidad de anticipar eventos y mantener la atención”, escribió el coautor Jonathan Berger. Compartir su música favorita con los niños también es una excelente manera de unirse a ellos.

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