20 ex jefes de Estado escriben una carta al Papa por omitir a las víctimas de los regímenes de Venezuela y Nicaragua

Por La Gran Época
08 de Enero de 2019 Actualizado: 09 de Enero de 2019

Veinte ex Jefes de Estado y de Gobierno que antes firmaron las declaraciones sobre Venezuela y Nicaragua emanadas del foro internacional Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) enviaron una carta al Papa Francisco por sus dichos en el mensaje de Navidad el pasado 25 de diciembre.

En el mensaje, el Papa pidió que “pueda Venezuela encontrar de nuevo la concordia y que todos los miembros de la sociedad trabajen fraternalmente por el desarrollo del país”, y añadió que “en la querida Nicaragua se redescubran hermanos, para que no prevalezcan las divisiones y las discordias”. Sin embargo el Pontíficie omitió mencionar la situación de emergencia y violación de derechos humanos que vive la población bajo los regímenes totalitarios socialistas de Nicolás Maduro y Daniel Ortega.

“Nos dirigimos a Usted con motivo de su reciente mensaje de Navidad, en el que llama “a la concordia” a los pueblos de ambas naciones””, escribieron los exmandatarios, de acuerdo al documento al cual tuvo acceso ABC.

“Nos preocupa el llamado de Su Santidad a la concordia, ya que, en el contexto actual puede entenderse ello como un pedido a los pueblos que son víctimas para que se acuerden con sus victimarios; en lo particular, en el caso venezolano, con el gobierno que ha causado 3.000.000 de refugiados, en una diáspora que proyecta la ONU, para 2019, a 5,4 millones de personas”.

Los exmandatarios, liderados por Oscar Arias, expresidente de Costa Rica, aclararon al Papa que los venezolanos “son víctimas de la opresión por una narco-dictadura militarizada, que no tiene reparos en conculcar de manera sistemática los derechos a la vida, a la libertad y a la integridad personal y, además, como consecuencia de sus políticas públicas deliberadas y una palmaria corrupción que escandaliza mundialmente, somete a estos a condiciones de hambruna generalizada y falta de medicinas”.

“Los segundos”, al referirse a los nicaragüenses, “a mediados año, fueron víctimas de una ola de represión que deja como saldo casi 300 muertos y unos 2500 heridos”.

Policías antidisturbios sacan por la fuerza a los periodistas de los alrededores de la estación de policía ‘Plaza El Sol’. (Foto de INTI OCON/AFP/Getty Images)

El documento continúa diciendo que no hay una referendum de entendimiento en dichos países dentro de un contexto de democracia normal, y donde los conductores de opinión sufren incluso la muerte.

“La expresión de Su Santidad, que la sabemos dicha de buena fe y guiada por su espíritu de pastor, está siendo interpretada de un modo muy negativo por las mayorías de Venezuela y Nicaragua. Sobre todo, por cuanto no existe, actualmente, en dichos países, un diferendo político que reclame de entendimiento, tolerancia, entre fuerzas encontradas con narrativas distintas, dentro de una democracia normal o deficiente que hoy lamentablemente no existe en estos”.

Policías antidisturbios sacan a periodistas, incluyendo al periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro (C), de los alrededores de la estación de policía ‘Plaza El Sol’ mientras intentaba hablar con el comisionado principal de la Policía Nacional, Francisco Díaz, en Managua, el 15 de diciembre de 2018 (Foto de INTI OCON/AFP/Getty Images)

“Sus poblaciones enteras son sometidas al sufrimiento por sus gobiernos, bajo regímenes que sirven a la mentira, y los líderes sociales y políticos, los conductores de opinión y prensa, sufren cárcel, persecuciones y también la muerte, como le consta a los organismos americanos y europeos de derechos humanos”.

Los firmantes, que incluyen a Nicolás Ardito Barletta, de Panamá; Enrique Bolaños, de Nicaragua; Alfredo Cristiani, de El Salvador; Felipe Calderón, de México; Rafael Ángel Calderón, de Costa Rica; Laura Chinchilla, de Costa Rica y Fernando De la Rúa, de Argentina, citan a su Santidad la Encíclica Ad Petri Cathedram donde menciona el llamado a la concordia.

“Su Santidad: La Encíclica Ad Petri Cathedram reza que el llamado a la concordia ha de hacerse, fundamentalmente, ‘a los que gobiernan las naciones’”.

“Los que oprimen a otros y los despojan de su debida libertad no pueden ciertamente contribuir a esta unidad de las inteligencias, de los espíritus, de las acciones, como lo recuerda su predecesor, San Juan XXIII, y que todos anhelamos reconquisten los queridos pueblos de Venezuela y de Nicaragua a partir de la verdad y de la justicia, para que gocen de una justa paz”.

También firmaron la carta “Vicente Fox, de México; Eduardo Frei, de Chile; César Gaviria T., de Colombia; Osvaldo Hurtado, de Ecuador; Luis Alberto Lacalle, de Uruguay; Jamil Mahuad, de Ecuador; Mireya Moscoso, de Panamá; Andrés Pastrana A., de Colombia; Jorge Tuto Quiroga, de Bolivia; Miguel Ángel Rodríguez, de Costa Rica; Álvaro Uribe V., de Colombia y Juan Carlos Wasmosy, de Paraguay.

Un cristiano reza en una Iglesia autorizada por el régimen chino, 24 de diciembre de 2014. (FRED DUFOUR/AFP/Getty Images)

El Papa reitera sus omisiones y añade el tema de China

El Papa Francisco participó en otro discurso el 7 de enero delante de los miembros del cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede, con motivo de Año Nuevo, y nuevamente omitió mencionar las violaciones a los derechos humanos en Venezuela y Nicaragua.

Lo que sí mencionó el Pontífice es su polémico acuerdo con el Partido Comunista Chino (PCCh).

“El Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular de China sobre el nombramiento de los Obispos en China, realizada el pasado 22 de septiembre. Como se sabe, este último es fruto de un largo y ponderado diálogo institucional”.

“Agradezco al Señor porque, por primera vez después de tantos años, todos los obispos en China están en plena comunión con el Sucesor de Pedro y con la Iglesia universal”, dijo el Papa Francisco.

El Papa se refería a un polémico acuerdo firmado el 22 de septiembre que permite a las autoridades chinas designar obispos chinos, en una medida que los críticos dicen que es rendirse ante el régimen socialista comunista chino.

La Iglesia Católica en China, cuya autoridad ahora es el Partido Comunista Chino (PCCh), dijo en un comunicado público lanzado en Internet el 23 de septiembre que “persistirá en recorrer un camino adecuado para una sociedad socialista, bajo el liderazgo del Partido Comunista Chino”.

El cardenal de Hong Kong Joseph Zen, conocido crítico del Partido Comunista Chino (PCCh), así como otros católicos chinos, expresaron su oposición al reciente acercamiento del Vaticano con China.

Zen dijo que creía que el Vaticano y el PCCh estaban haciendo un “trato secreto”.

“Están entregando el rebaño a las bocas de los lobos”, dijo el Cardenal sobre la decisión del Vaticano de jurar lealtad al Partido Comunista, según VOA News. “Es una traición increíble”, dijo.

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