2020 Hyundai Santa Fe pierde asientos y gana en comodidad

Por Roger Rivero
11 de Septiembre de 2020
Actualizado: 11 de Septiembre de 2020

El Hyundai Santa Fe está mucho más “relajado” en su nueva posición, como un SUV de tamaño mediano. Por años lo obligaron a competir en una división que no le correspondía, pero desde el nacimiento del Hyundai Palisade, el Santa Fe ha perdido una fila de asientos, para convertirse en un amplio y bien equipado utilitario mediano, capaz de mover a una familia de cinco miembros con excelente comodidad.

Solo un año ha pasado de su más reciente rediseño, por lo que los cambios aquí son más de sustancia que de apariencia. Para 2020, el Santa Fe pierde los acabados Ultimate y SEL Plus de primer nivel, mientras que los modelos SE, SEL y Limited obtienen opciones y paquetes para compensar la diferencia.

Desde afuera y por dentro

En comparación con el modelo anterior, el nuevo Santa Fe es más límpido en diseño y a la vez elegante. Toma prestado el sistema de faros delanteros de dos niveles del resto de la alineación; es más cuadrado, más erguido y de aspecto más resistente que su predecesor. La parrilla distintiva de la marca se ve ahora mejor, e incluso los modelos básicos lucen revestimientos de carrocería de cromo y plástico como los más caros en la alineación.

El interior es de alta calidad, con costuras en contraste, prácticos compartimentos de almacenamiento y materiales de buen rango. El diseño evidencia formas curvas, con un salpicadero que envuelve al conductor y el pasajero separadamente. En el centro, la pantalla del info-entretenimiento, sin estar integrada con elegancia, tampoco resulta discordante.

Perder una fila de asientos le ha venido muy bien al 2020 Santa Fe. No solo por la aumentada capacidad de carga, si no por el excelente uso que han hecho del espacio liberado bajo el piso. Allí encontré varios “cajoncitos” muy prácticos para almacenar objetos fuera de la vista, o para colocar las bolsas de supermercado luego de las compras, sin temor a que rueden al rebasar la primera esquina.

Hyundai ha utilizado buenos materiales de aislamiento, pues el paseo del Santa Fe es bien silencioso.

Equipamiento y seguridad

En la mayoría de los vehículos de Hyundai es fácil encontrar buena cantidad de prestaciones de seguridad y conveniencia desde los niveles más bajos de equipamiento. Esto hace que, por ejemplo, la inclusión de la integración de teléfonos inteligentes a través de Apple CarPlay y Android Auto esté disponible desde el modelo SE básico con una pantalla de siete pulgadas, algo no siempre común en la industria.

Las características estándar de asistencia al conductor incluyen control de crucero adaptativo, frenado automático de emergencia, advertencia de colisión frontal con detección de peatones, monitoreo de somnolencia del conductor y asistencia de mantenimiento de carril. Una cámara retrovisora también viene estándar en todos los modelos.

Las características de seguridad activa disponibles incluyen sensores de estacionamiento traseros, una pantalla de visualización frontal, monitoreo de punto ciego y alerta de tráfico cruzado trasero, así como una cámara de estacionamiento con vista envolvente en 360 grados. También están disponibles Safe Exit Assist, que monitorea el tráfico trasero antes de que los pasajeros salgan del vehículo, y Blind View Monitor, que muestra una imagen en tiempo real de los puntos ciegos del SUV en la pantalla de instrumentos del conductor, cuando este activa una señal de giro en cualquiera de los dos flancos.

Hay disponibles cuatro puertos USB, pero el acabado Limited como el de nuestra prueba incluye una almohadilla para carga inalámbrica de teléfonos. Este acabado también integra una pantalla táctil más grande, asientos delanteros con enfriamiento y calefacción, y todas las prestaciones de seguridad y comodidad imaginables, todo por casi $40,000 dólares, que, si bien no es un precio moderado, está muy bien colocado frente a competidores que, como el 2020 Santa Fe, juguetean con modelos de lujo.

En la carretera

Hay dos opciones de motor para el 2020 Santa Fe. Un 4 cilindros de 2.4 capaz de producir 185 caballos de potencia es la opción básica –recomendada para aquellos que sean poco exigentes. Le transportará sin sobresaltos dentro de la ciudad, pero no le demande mucho si necesita incorporarse a la autopista con rapidez o rebasar otro auto en la carretera.

La otra opción sería también un 4 cilindros, pero este turbo alimentado con un incremento de 50 caballos, para un total de 235. La diferencia de poder es ostensible, y, por tanto, esta sería nuestra recomendación. Cualquiera de las dos motorizaciones va acopladas a una transmisión automática de 8 velocidades, y puede elegir AWD o tracción en todas las ruedas en cualquier combinación.

Durante la conducción diaria, la Santa Fe permanece compuesta, en su mayor parte. Los baches más grandes son sorteados por el SUV sin problemas. Aun así, si siente que la suspensión no es de su agrado, puede optar por la suspensión neumática autonivelante para la parte trasera.

El Santa Fe no enseña la agilidad al conducirlo que pudiéramos encontrar en un Mazda CX-9 por ejemplo, pero su ajuste dinámico tampoco hace que sea desagradable conducirlo. Nos gustó su radio de giro bien cerrado, dirección contenida y excelentes frenos.

En el mundo de los SUV medianos, este Santa Fe destaca por sus clasificaciones de ahorro de combustible. El motor base rinde 22 mpg (millas por galón) en ciudad y 29 mpg en la carretera, que serían 10.69 y 8.11 litros cada 100 kilómetros respectivamente. Con el motor turbo más potente la economía sufre algo, al igual que si se decide por la opción de tracción total.

Para escoger

El 2020 Hyundai Santa Fe viene en tres versiones: SE, SEL y Limited como el de nuestra prueba. Creemos que la versión intermedia, SEL, es la mejor opción para la mayoría de los compradores. Viene con varias características adicionales de comodidad y asistencia al conductor, y ofrece dos paquetes de opciones que no están disponibles en el modelo SE base. También con el SEL puede optar por el motor turbo alimentado, que es una mejora que vale la pena, pues como comentamos antes, el motor base no impresiona en la mayoría de las situaciones de manejo.

El Santa Fe de entrada, un SE, tiene precio de $26,125. Hay pocas opciones para mejorarlo y una de ellas es la tracción total o AWD que puede adicionarse por $ 1,700 dólares. En el nivel medio queda el SEL con precio inicial de $ 27,875. Por ese precio trae varias prestaciones de seguridad y comodidad, y se le pueden adicionar paquetes como el de Conveniencia, que por $ 2,250 agrega sensores de estacionamiento, apertura automática del portón trasero, control de clima de dos zonas, carga inalámbrica de teléfonos y un sistema de audio Infinity. El paquete Premium de $ 2,450 incluye techo panorámico y cuero en los asientos, entre otras adiciones.

El tope de gama es ahora el Santa Fe Limited, que comienza en los $ 35,875 dólares. Hay poco que agregarle, pues trae prácticamente todas las características disponibles, excepto la tracción total o el motor más potente que puede ser agregado (y lo recomendamos) por $ 1,850 dólares.

Con el segmento de los SUV en plena ebullición, no le escasea competencia al Santa Fe. Su primo Kia Sorento, Nissan Murano, Mazda CX-9, Volkswagen Tiguan, Chevrolet Traverse o el Ford Edge son algunos de ellos.

Concluyendo

El 2020 Hyundai Santa Fe tiene casi todo lo que la mayoría de la gente busca en un vehículo: buen rendimiento, conducción suave, asientos cómodos y una cabina silenciosa, además de varias funciones tecnológicas estándar y disponibles. Es bastante lo que nos gusta de él como para recomendarlo, pero de ser posible, rehúya del motor más pequeño y encontrará un auto con suficiente dinamismo para complacer a la mayoría. Agregue la generosa garantía del fabricante, y obtendrá una opción sólida dentro del agitado segmento de las SUV medianos.

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