22 años de “horribles abusos”: Grupo de creyentes exige el fin de la represión en la China comunista

Por Eva Fu
17 de Julio de 2021
Actualizado: 17 de Julio de 2021

WASHINGTON —Fang Siyi no recuerda cuántas veces fue detenida antes de escapar de la China comunista.

La practicante de 51 años de Falun Gong, una práctica espiritual conocida por sus principios básicos de “Verdad, Benevolencia y Tolerancia”, perdió a dos hermanos en la extensa persecución del Partido Comunista Chino (PCCh) contra su fe desde 1999. Uno de ellos fue golpeado hasta la muerte, y el otro se vio obligado a abandonar su casa y murió unos años más tarde después de que la presión de la persecución afectara su salud.

La propia Fang fue constantemente acosada y detenida por la policía en su ciudad natal, Jilin, una ciudad del noreste de China. En 2001, fue detenida por dar refugio a dos compañeros practicantes, que estaban en el ejército chino. Mientras estuvo detenida, le inyectaron regularmente una droga tóxica durante dos meses. Las drogas hicieron que se le hinchara el vientre. Más tarde, desde los dedos de los pies, su piel empezó a tomar el color de una berenjena: un tono negro-púrpura opaco.

Perdió más de 55 libras durante ese periodo de detención.

En un campo de trabajo designado para mujeres practicantes de Falun Gong, Fang fue privada del sueño y recibió descargas eléctricas en sus partes íntimas. Otra practicantes, una mujer soltera de unos 20 años, también sufrió las mismas torturas. Perdió el juicio al momento y nunca se recuperó, dijo Fang a The Epoch Times.

Fang, que huyó a Tailandia en 2006 y más tarde llegó a Estados Unidos, fue una de las cerca de 70 a 100 millones de personas atrapadas en la campaña de erradicación nacional, iniciada por el PCCh que consideraba la popularidad de la disciplina una amenaza para su gobierno.

Dolor y luto

En una concentración celebrada el 16 de julio en Capitol Hill para conmemorar el 22º año desde el inicio de la persecución, Fang, junto con unos 1500 practicantes, se reunieron en silencio con sus características playeras amarillas, sosteniendo pancartas que pedían el fin de los abusos de los derechos humanos. Al frente se encontraban hileras de carteles con coronas de flores, cada una con el rostro de una vida perdida.

Los practicantes de Falun Gong se reúnen en Washington para conmemorar el 22º aniversario del inicio de la persecución del régimen chino contra Falun Gong, el 16 de julio de 2021. (Samira Bouaou/The Epoch Times)

Minghui.org, un sitio web establecido en Estados Unidos para documentar la persecución, ha recopilado los detalles sobre más de 4500 víctimas, pero señala que el verdadero número de muertos es probablemente mucho mayor debido a la dificultad de obtener información de China.

La Comisión sobre China del Congreso, organismo dirigido por legisladores estadounidenses bipartidistas, destacó el viernes los “horribles abusos” que han sufrido los practicantes de Falun Gong. Pide “el fin inmediato de esta represión” y una investigación por parte de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

La base de datos de presos políticos de la comisión contiene 484 practicantes de Falun Gong actualmente detenidos en China, algunos de ellos condenados a más de una década de cárcel. Cui Fenglan, un bibliotecario escolar de la ciudad de Harbin, en la provincia del extremo norte de China, Heilongjiang, fue condenado a 15 años de cárcel por comprar un adorno con las palabras “Verdad, Benevolencia y Tolerancia”, reportó Minghui en 2017.

Millones de practicantes han experimentado diversas formas de detención, y cientos de miles han sido torturados en las últimas dos décadas, según el Centro de Información de Falun Dafa. Mientras tanto, el PCCh también ha causado un número incalculable de muertes a través del crimen de la sustracción de órganos a personas vivas, un abuso permitido por el Estado que apunta principalmente a los practicantes y que aún continúa en la actualidad.

Los practicantes de Falun Gong participan en un desfile que marca el 22º aniversario del inicio de la persecución del régimen chino contra Falun Gong, en Washington el 16 de julio de 2021. (Larry Dye/The Epoch Times)

Liu Xitong, un calígrafo de la provincia de Shandong, en el este de China, que también fue detenido en repetidas ocasiones, dijo que lo golpearon en los huesos de todo el cuerpo con palos de madera, mientras que le abofeteaban en la cabeza con la suela de un zapato. Los torturadores también se colocaron sobre su cabeza y su cuerpo para impedir que se moviera, dijo.

El dolor era tan insoportable que quería morir en ese momento.

Liu dijo que los presos también le pellizcaron repetidamente la piel desde la cabeza hasta los pies, un tormento que comparó con un “despellejamiento” y que le hizo gritar mientras rodaba por el suelo. Su piel comenzó a pudrirse y a formar pus como resultado.

“Una vergüenza para el mundo”

El régimen ha podido llevar a cabo la campaña contra Falun Gong con impunidad porque el grupo no era muy conocido fuera de China cuando comenzó la persecución, dijo Christine Lin, directora creativa del grupo de defensa Amigos de Falun Gong.

Durante las últimas dos décadas, el PCCh ha podido perfeccionar este modelo de persecución para utilizarlo sobre el grupo de víctimas, dijo Lin a The Epoch Times.

“Debido a este período de tiempo, el PCCh ha podido utilizar a los practicantes de Falun Gong como conejillos de indias con los mejores métodos de tortura, las mejores formas de utilizar drogas psiquiátricas en las personas, las mejores formas de realizar trabajos forzados y la sustracción forzada de órganos”, dijo.

“Con esa experiencia, ahora han descubierto lo lucrativo que es: sustraer órganos a la gente, obligarles a fabricar productos sin ninguna paga”.

Epoch Times Photo
Los practicantes de Falun Gong se reúnen en Washington para conmemorar el 22º año de la persecución en China, el 16 de julio de 2021. (Larry Dye/The Epoch Times)

Ahora, dijo, “es nuestra tarea asegurarnos de que su persecución no se exporte a todo el mundo”.

Lin añadió que entender la campaña del régimen contra Falun Gong era clave para reconocer “la psicología del Partido Comunista Chino”, y su deseo de “dictar todo hasta los más mínimos pensamientos en tu mente”.

dede Laugesen
Dede Laugesen, directora ejecutiva de la organización Save the Persecuted Christians, habla en una manifestación que marca el 22º año de la persecución en China, en Washington el 16 de julio de 2021. (Larry Dye/The Epoch Times)

Dede Laugesen, directora ejecutiva de Salvar a los Cristianos Perseguidos, dijo a The Epoch Times que la falta de respuesta de la comunidad global a la represión era “una vergüenza para el mundo”.

Pero con “la pandemia de este último año, el mundo está despertando a los crímenes de la China comunista”, dijo.

Con información de Nicole Hao.

Siga a Eva en Twitter: @EvaSailEast


Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo click aquí


Done a The Epoch Times

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.

TE RECOMENDAMOS