6 mujeres arriesgaron su vida para salvar a 100 caballos que se ahogaban durante una inundación

Por La Gran Época
08 de Julio de 2019 Actualizado: 11 de Julio de 2019

Rescatar una gran cantidad de animales, no siempre resulta una tarea fácil. Sin embargo, seis valerosas mujeres consiguieron movilizar un centenar de caballos que se hallaban en un montículo de tierra llena de lodo hacia tierra firme luego de una inundación.

Era octubre de 2006, cuando una inesperada tormenta empujó el agua del mar hacia un área rural dejando completamente inundada Marrum, la parte norte de los Países Bajos.

Durante tres días, los caballos quedaron atrapados en un pequeño trozo de tierra que se convirtió en una isla durante la tormenta. Cuando el viento frío y la lluvia azotaban sus cuerpos, los caballos no podían hacer nada más que amontonarse, esperando un milagro.

Algunos caballos se habían hundido en el agua del diluvio y antes de que pudieran rescatarlos murieron diecinueve de ellos, ahogados o debido al  frío o agotamiento.

Durante el primer intento de rescate por los bomberos y el ejército se lograron recuperar 20 caballos antes de que los botes de rescate se quedaran atascados en la arena.

Afortunadamente, los rescatados fueron los potros más pequeños y vulnerables. Pero el tiempo se estaba acabando y las circunstancias se hicieron más desesperantes con cada hora que pasaba.

Había esperanza de que después de tres días las aguas comenzaran a retroceder, creando la oportunidad de adoptar un enfoque diferente.

Después de varios intentos infructuosos para rescatar a los caballos, apareció en el foro de caballos una solicitud en la que se buscaban jinetes experimentados con caballos que no tuvieran miedo al agua.

Fueron seis jinetes femeninas, Susan, Micky, Antje, Hinke, Christina y Fardow, de entre 19 y 40 años, las que se presentaron a realizar el arduo trabajo de rescate, informó Littlethings.

Su misión consistía en montar los caballos en el agua y tratar de traerlos a la orilla. Pero, ¿qué peligros acechaban bajo el agua? Habían cercas de alambre de púas, escombros y zanjas de drenaje, todo lo cual podría perjudicar a los caballos y sus jinetes. El agua también estaba fría y otra tormenta se acercaba.

Después de mucha observación y evaluación de las circunstancias, los pilotos eligieron la ruta más superficial posible, tratando intencionalmente de evitar el alambre de púas sumergido.

Planearon su camino mediante la plantación de estacas y cadenas sumergidas como guías. Habían pasado tres días y los equipos de rescate no sabían si había muchas más oportunidades de salvar al resto de la manada.

Las mujeres se dispusieron a intentar ser el señuelo de los caballos de vuelta a tierra firme, pero antes de la operación, un veterinario había examinado a los caballos y los trabajadores de rescate les habían llevado agua dulce y heno para que estuvieran lo suficientemente fuertes para atravesar el agua.

A medida que las seis mujeres salieron a caballo a través de casi 600 metros de aguas poco profundas, los espectadores ansiosos miraban desde la orilla.

Al llegar a la pequeña “isla”, varios de los equipos de rescate desmontaron y se acercaron por detrás de los caballos para acorralarlos y mantenerlos en movimiento en la dirección correcta.

Mientras tanto, otra rescatadora Norma Miadema, tomó la delantera, y sorprendentemente, los caballos empezaron a seguirla por el  agua de camino a un lugar seguro. Al parecer, el plan estaba funcionando.

Todos los caballos regresaron a tierra firme, excepto uno

Cuatro mujeres a caballo, guiaban a través de 650 metros a la manada en dirección a tierra firme y todos los caballos, excepto uno, las seguían sin dudar

Finalmente fue llevado más tarde por los bomberos y los veterinarios estaban ahí listos para tratar al caballo agotado tan pronto como estuvo en tierra, informó la Associated Press.

El trote de los caballos que iban delante, se convirtió en un fuerte galope, cuando llegaron a una colina. Estaban tan contentos de estar de vuelta en tierra firme.

¡Era una vista hermosa!

Los esfuerzos de las seis valientes mujeres para salvar las vidas de los caballos fueron honrados por su gobierno.  

Sin embargo, Norma Miedema, de 40 años, es considerada la heroína desconocida del rescate. Ella fue la primera persona en ponerse en contacto con las autoridades, negándose a ceder hasta que los caballos se salvaron.

El rescate se hizo conocido como el “Gran Rescate de los Caballos de Países Bajos”, y tuvo una amplia cobertura en la prensa de todo el mundo.

¡Mira el fascinante espectáculo de este perrito bailarín!

 

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