70 años después de la muerte de su hermanito encuentra cartas en su tumba y el misterio no se resuelve

Por Kevin McCarthy
07 de Julio de 2019 Actualizado: 10 de Julio de 2019

Hace setenta años, una tragedia se cobró la vida de un niño, pero en los últimos años un intrigante misterio ha capturado la imaginación de su hermana demostrando que algunas personas realmente nunca son olvidadas.

El 1 de agosto de 1947, una grupo inglés de Boy Scouts estaba de campamento en Oxwich Bay y entre ellos se encontraba Karl Smith de 12 años.

Mientras el líder de los exploradores había salido a comprar comida, los niños sin permiso se escabulleron y se fueron a la playa. Cuando los exploradores estaban en el agua, la tragedia los sorprendió y Karl no logró salir con vida.

Algunos de sus compañeros lo sacaron del agua e intentaron revivirlo, pero él ya estaba muerto. El informe en ese momento decía que había “colapsado por algo … supongo que simplemente no pudo volver y ese fue el final”.

Karl fue enterrado en la iglesia de Santa María en Prestbury. La muerte golpeó con fuerza al pequeño pueblo de Cotswold: era una historia importante y, en ese momento los padres de Karl recibieron una gran cantidad de apoyo.

La hermana de Karl, Ann Kear, tenía solo 7 años en ese momento y tiene un recuerdo limitado de los acontecimientos y de la vida de su hermano.

Ahora Ann tiene más de 70 años y sus padres han fallecido. Sin ellos, no tiene a nadie con quién hablar que recuerde a su hermano y supuso que era la única que mantenía viva su memoria.

Al menos eso pensó ella, ya que al parecer alguien todavía recuerda y se preocupa profundamente por su difunto hermano.

Misteriosas cartas y regalos han aparecido en su tumba dejadas por un desconocido.

Ann deja flores en la parcela del cementerio de su hermano, y siempre se sorprende cuando hay nuevas flores u ornamentos. En una visita reciente notó una rosa que no había estado allí antes.

“Cuando vengo aquí, pienso, ‘me pregunto qué habrá hoy aquí'”, dijo Ann en el documental de The Stranger at My Brother’s Grave de BBC Stories.

Entre las cosas que ha encontrado hay flores, una gavilla de maíz, una pluma de faisán, cartas escritas a mano y poemas que aluden a la muerte junto al mar y a morir jóvenes, lo que implica que conocen las circunstancias de su muerte.

El misterioso extraño aparentemente ha estado visitando la tumba desde la muerte de Karl hace 70 años. Pero en los últimos años, Ann está decidida a encontrarlo porque podría ser un vínculo valioso con un pasado casi olvidado.

“Estoy desesperada por encontrar a alguien que pueda decirme más”, dijo Ann. “Sabes, no he permitido que esto domine mi vida, pero creo que puedo descubrir quién lo conoció. Lo estoy haciendo por mamá y papá”.

Ann también sabía que la oportunidad se estaba agotando.

“No se está desvaneciendo, pero de apoco lo hará, porque la persona que lo hace debe estar creciendo en edad”, aseguró, apostando que cualquiera que conoció a Karl tiene al menos 80 años.

Preguntó por la ciudad, buscó extraños en la tumba e incluso llegó a las noticias, pero aún no identificó a nadie y el misterio continúa, reportó la BBC.

Hasta que la periodista Camila Ruz aceptó tomar el caso y ayudar a encontrar al extraño.

Camila llevó a Ann a los archivos de Gloucestershire y centró su búsqueda en un probable grupo de sospechosos: los Boy Scouts de Karl, que estaban con él cuando murió.

Ordenando viejas fotos en el archivo, pudieron obtener los nombres de los exploradores y contactar a algunos de los miembros sobrevivientes.

Sin embargo, después de una serie de correos electrónicos y cartas, ninguno de los exploradores contactados resultó ser el visitante, ni pudieron ofrecer ninguna información.

Sintiendo un callejón sin salida, desviaron su atención de los exploradores. Buscaron pistas en la poesía, buscaron información de los locales y contactaron a amigos de la escuela primaria de Karl. Todavía no había señales del extraño en la tumba.

Pero luego, Camila recordó haber visto un nombre que seguía apareciendo en los registros: un miembro de los exploradores que no pudo encontrar y cuyos registros parecían detenerse en 2014: Ronald Joseph Westborough.

Westborough era una persona de interés para Ruz porque parecía particularmente cercano con Karl, los dos habían compartido una tienda de campaña la noche antes de morir.

Imagen Ilustrativa (Crédito: sasint/Pixabay)

Por un presentimiento, volvió a hacer una búsqueda en torno a él, y descubrió que Ronald había cambiado su nombre cuando se volvió a casar.

Finalmente, con su información de contacto, lo llamó y tuvo buenas noticias para Kear, noticias que la dejaron llorando: Ronald  confirmó que todavía visita con frecuencia la tumba de Karl, ¡encontraron a su extraño!

Incluso mejor, Ronald felizmente aceptó encontrarse con Ann y por fin tendrá a alguien con quién hablar de su hermano y reconstruir un poco de su vida.

Ronald, que ahora tiene unos 80 años, era un buen amigo de Karl y recuerda vívidamente el día de su muerte.

“Hubo aproximadamente, no sé, tal vez unos 24 niños, supongo”, dijo. “Y lo perdí de vista después de un tiempo, porque había muchos de nosotros apurados, lanzando bolas y cosas así”.

“Me vestí y luego todos los demás empezaron a salir, solo había ropa de Karl en una pila”.

Ronald  fue uno de los muchachos que lo encontró en el agua y lo arrastró fuera. Él también fue a dar un informe policial.

Fue un recuerdo terrible, pero uno que terminó teniendo un impacto sorprendentemente positivo en su vida.

“Fuimos a la corte y siempre recuerdo que había un policía allí, él dijo ‘Lo hiciste muy bien. ¿Sabes? Cuando dejes la escuela, deberías ingresar a la policía”. “Más tarde, a los 16, lo hice”.

La muerte traumática de su amigo lo llevó inadvertidamente a unirse a los cadetes de la policía. Ann se sintió profundamente conmovida al saber que su difunto hermano había tenido tal impacto en la vida de alguien.

Los dos visitaron la tumba y compartieron graciosos recuerdos sobre Karl, ambos contentos de que finalmente tenían a alguien con quién hablar.

Pero hubo otro giro: Westborough no fue el que dejó la poesía.

Hizo muchas visitas y dejaba flores, pero los poemas nunca fueron suyos. Entonces otra persona, tal vez varias personas, todavía visitan a Karl.

Camila se mantendrá en el caso e intentará averiguar quién está detrás de la poesía. Por ahora, Ann está sorprendida de que mucha gente todavía recuerde y cuide a su hermano.

“Ni siquiera está aquí ahora y todavía está tocando gente”, dijo. “Eso es algo bastante notable, ¿verdad?”.

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