Estudiantes hispanos: progresos y desafíos que enfrentan en Estados Unidos

18 de Agosto de 2016 Actualizado: 19 de Agosto de 2016

El número de estudiantes que terminaron la escuela secundaria y se inscribieron en la universidad, aumentó entre 1990 y 2013 para todos los grupos raciales y étnicos en EE. UU., incluido los hispanos.

Según un informe recientemente publicado por el Centro Nacional de Estadísticas de la Educación (NCES), “la tasa de finalización de la escuela secundaria para los hispanos de 18 a 24 años de edad aumentó de 59 por ciento a 85 por ciento”.

Sin embargo, el informe titulado “Estado y tendencias en la educación de grupos étnicos y raciales 2016” señala que estos porcentajes -aunque han disminuido la brecha entre hispanos y negros con relación a los estudiantes blancos- aun así permanecen por debajo de la tasa de finalización de la escuela secundaria de estudiantes blancos.

Por otra parte, el número de niños hispanos en edad escolar, entre 5 y 17 años, en EE. UU. fue el que más aumentó entre los diferentes  grupos raciales o étnicos (de 16 a 24 por ciento) entre 1990 y 2013, a la vez que el porcentaje de estudiantes hispanos en las escuelas públicas del país aumentó del 16% en el año 2000 al 24% en 2013.

En la matrícula universitaria los mayores incrementos fueron para los estudiantes hispanos y estudiantes negros, y la tasa más lenta de crecimiento fue la de los estudiantes blancos.

En este nivel de enseñanza, la matrícula de estudiantes hispanos, como porcentaje del total de matrículas, aumentó 11 puntos porcentuales (del 6 al 17 por ciento) comparado, por ejemplo, con la matrícula de estudiantes negros que aumentó 5 puntos porcentuales (del 10 al 15 por ciento).

A pesar de estos avances, el informe muestra que la tasa de progreso educativo varía entre los diferentes grupos raciales o étnicos, y que las brechas de años anteriores, persisten en indicadores clave de rendimiento educativo.

La pobreza varía entre los diferentes grupos y etnias, y la misma puede influir en los logros y los desafíos que enfrentan los estudiantes en Estados Unidos

Por ejemplo, el informe revela que entre 1990 y 2013, la tasa de deserción de los estudiantes hispanos se redujo de 32 a 12 por ciento, pero todavía sigue siendo más alta que la tasa para los estudiantes blancos y negros. En el mismo período, la tasa de deserción de los estudiantes negros pasó del 13 al 7 por ciento, y para los estudiantes blancos disminuyó de 9 a 5 por ciento.

Otros datos que muestran estas brechas con relación a los estudiantes hispanos son:

  • En 4 grado, en la asignatura de lectura, la brecha entre los niños blancos y negros se redujo de 32 puntos en 1992 a 26 puntos en el año 2013; sin embargo la brecha entre blancos e hispanos que existía en 2013 (25 puntos) no era mensurablemente diferente de la brecha que existía en el año 1992.

En 12 grado tampoco hubo variación de la brecha entre hispanos y blancos.

Pero en el 8 grado, la brecha entre blancos e hispanos se redujo de 26 puntos en 1992, a 21 puntos en el año 2013.

  • La brecha en el rendimiento en matemáticas entre blancos e hispanos en los grados 4, 8 y 12 tampoco se redujo y según el informe no hubo diferencia sustancial entre los años 1990 y 2013.• En 2013, el porcentaje de estudiantes de 8º grado que informaron que tenían cero ausencias a la escuela durante el mes anterior a la recolección de estos datos, fue mayor para los estudiantes asiáticos (65 por ciento) que para los estudiantes negro (46 por ciento), hispanos (44 por ciento) , blancos (43 por ciento).
  • Entre 1994 y 2014, el porcentaje de estudiantes que no pasaron de grado disminuyó tanto para los estudiantes negros (del 4,5 al 3,0 por ciento) como para los estudiantes blancos (de 2,5 a 2,0 por ciento). Sin embargo no hubo una diferencia sustancial en el porcentaje de estudiantes hispanos que no pasaron de grado entre 1994 y 2014. Siendo mayor porcentaje de estudiantes hispanos y negro retenidos en un grado que el porcentaje de estudiantes blancos.

Pobreza: un factor de mucho peso en los resultados

Según los autores de este informe, como hito importante a tener en cuenta, es que la pobreza varía entre los diferentes grupos y etnias, y que la misma puede influir en los logros y los desafíos que enfrentan los estudiantes en Estados Unidos.

En 2013, aproximadamente 14.1 millones de niños menores de 18 años se encontraban en familias que viven en la pobreza, según la medida oficial.

Entre 2000 a 2013, la tasa oficial de la pobreza aumentó para los niños hispanos (del 28 al 30 por ciento) para los niños negros (del 31 al 39 por ciento) y para los blancos (de 9 a 10 por ciento).

Las investigaciones muestran, afirma el informe, que “Vivir en la pobreza durante la infancia temprana se asocia con inferiores resultados promedios académicos, que van desde el kindergarden y se extienden hasta la secundaria”.

Para hacer frente a las disparidades educativas que enfrentan las comunidades hispanas en todo el país, en 1990 el gobierno de EE. UU. Creó lo que se conoce como “La Iniciativa de la Casa Blanca para la Excelencia Educativa de los Hispanos”, que ha priorizado la fi­nalización de la universidad entre los hispanos como un objetivo clave.

Los porcentajes de graduación entre los estudiantes hispanos de nivel secundario son altos, y la Iniciativa ha identi­ficado esto como una oportunidad para brindar a los estudiantes hispanos y sus familias la ayuda fi­nanciera para ayudar a garantizar que esta tendencia ascendente se transfiera a finalización de estudios superiores.

El número de licenciaturas conferidas a los estudiantes hispanos aumentó más del doble entre 2002-03 y 2012-13, según muestra el informe publicado por el Centro Nacional de Estadísticas de la Educación (NCES).

Las diferencias en la tasa de aumento representaron los cambios en la distribución racial o étnica de los estudiantes matriculados.

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