Su mamá la dejó recién nacida dentro de una bolsa, pero 30 años después descubre otra triste verdad

Por La Gran Época
27 de Abril de 2019 Actualizado: 29 de Junio de 2019

Janet Barnicoat sabía que como recién nacida, la habían dejado para que muriera dentro de una bolsa de papel al costado de la carretera. Si no hubiera sido porque una joven madre se detuvo cuando escuchó los gritos de un bebé mientras se dirigía a la tienda de comestibles y llamó al 911, no estaría donde está hoy, según reportó ABC News.

Gracias a esa buena mujer, la bebé que ya estaba color azul, fue atendida en un hospital y entregada al cuidado de crianza durante un año, antes de ser adoptada por una amorosa familia.

Cuando llegó a la edad de 30 años, Janet ya tenía dos hijos y vivía en el sur de California a unos 100 kilómetros del lugar donde fue encontrada cuando era bebé. Pero las preguntas sobre sus orígenes seguían rondando en su mente.

“¿Tengo hermanos? ¿Quiénes son mis padres?”, se preguntaba. “¿Por qué no me querían? Me enojé y me enojé y me aferré a eso durante mucho tiempo; ella me tiró”.

“Me estaba destrozando por dentro y ya no podía manejar eso”

Janet seguía buscando las respuestas, hasta que decidió comenzar desde el principio. Su rescate había sido bien documentado por las estaciones de noticias locales; no era difícil encontrar imágenes de ella así como la historia de su angustioso rescate. Su rescatista fue JoAnn Hauser, una madre de dos hijos de 25 años.

“Creí haber escuchado algo así como un gato”, relató JoAnn. Siguió el sonido hasta dar con una bolsa de papel sobre la acera junto a un contenedor de basura. “Miré dentro y había un bebé en la bolsa”. dijo a ABC News.

JoAnn regresó a casa inmediatamente y llamó al 911. “Era tan pequeña y su cara se había puesto azul. Era tan frágil que casi temía abrazarla, pero sabía que no podía dejarla en la bolsa”, dijo al mismo medio. “Parecía una muñeca. Tan perfecta”, recordó JoAnn.

Cuando fue encontrada, la recién nacida gemía y lloraba, y aún tenía el cordón umbilical.

Imagen Ilustrativa. (Crédito: BellamiPhotography/ Pixabay)

JoAnn fue llamada un “ángel de misericordia” por haber rescatado a la bebé de la muerte. Para Janet esa fue “la última conexión que tuve con mi madre biológica”.

Con su búsqueda, Janet encontró a la mujer que la salvó y tuvieron una emotiva reunión, donde le agradeció por detenerse ese día y localizar la fuente de los gritos. Pero JoAnn tampoco tenía pistas sobre el origen de Janet.

Cuando su última fuente no tenía respuestas, Janet tuvo que recurrir a los expertos. Envió una muestra de ADN a Ancestry.com y recibió cuatro aciertos positivos, cuatro parientes consanguíneos de los que no sabía nada, según ABC News.

Uno de ellos fue Dean Hundorf, su hermano menor. Su emotivo encuentro también fue captado por las estaciones de noticias. Los dos inmediatamente sintieron una conexión: “Fue como si nos hubiéramos conocido desde siempre”, dijo Dean.

Dean le reveló a Janet que también fue abandonado cuando era bebé: así que ambos eran “niños abandonados”.

La comprensión que su misteriosa madre había abandonado a más de un bebé era difícil de entender, aunque eso los acercó.

A medida que la historia creció, la genealogista genética CeCe Moore comenzó a investigar los orígenes de Janet. Cuando era bebé, la dejaron en una calle conocida por ser un lugar frecuentado por prostitutas, y también había una escuela secundaria no muy lejos de ella. Janet podría haber sido la hija no deseada de una trabajadora sexual o una madre adolescente, supuso Moore, pero no tenía una respuesta definitiva.

Las pruebas de ADN revelaron que Janet también tenía otro pariente cercano. “Oh, por Dios”, había sido su reacción. “¿En serio?”, dijo ABC News.

Ese otro familiar era Julie Hutchison, quien resultó ser la hermana de Janet y de Dean. Julie ¡también había sido abandonada cuando era bebé por la misma madre!

Con la ayuda de Moore para resolver el caso, los tres hermanos tuvieron un descubrimiento aún más desgarrador. El último hallazgo de las pruebas de ADN fue el de un hombre llamado Adrian que resultó ser el primo cercano de los 3 hermanos, por parte de madre.

Esto le dio a Moore otra pista en la cual buscar a la madre biológica de los tres recién nacidos abandonados. Al hacer una búsqueda en Facebook, Moore encontró una conexión familiar. Adrian era amigo de JoAnn Hauser, el “ángel de la misericordia” que había rescatado a Janet.

Pero esto no parecía ser una mera coincidencia. La conclusión de Moore fue que JoAnn tenía que ser la madre o la tía de los hermanos. Esta noticia fue más difícil de manejar para Janet: “La he conocido, me he sentado en su casa”, dijo a ABC News. La idea de que su madre podría haber estado frente a ella todo el tiempo y que no la quería, la hizo llorar aún más.

“Esto rompe mi corazón”

Janet sospechaba que JoAnn era su madre biológica, y decidió hacerle otra visita para confirmar la verdad. Cuando JoAnn aceptó la reunión, sabía que su momento de ajuste de cuentas también había llegado, porque comenzó diciendo: “Será mejor confesar hoy”.

“Probablemente sea alucinante, pero te di a luz”, dijo JoAnn a bocajarro. La reacción inmediata de Janet no fue de shock, sino de confirmación. “Lo sabía”, dijo Janet.

Pero también fue una reacción de alivio. Cuando JoAnn lo admitió, Janet pudo finalmente respirar aliviada: su búsqueda había terminado.

Imagen Ilustrativa. (Crédito: klimkin/Pixabay)

JoAnn de inmediato comenzó a disculparse, pero Janet movió negativamente la cabeza, y le dijo a su madre: “Solo quiero que sepas que no estoy enojada contigo”, y agregó: “Te perdono, realmente lo hago”. “Queremos que sepas que no estamos enojados contigo, te amamos”,relata en el video de ABC News..

En ese momento Janet pudo sentir y ver la carga que JoAnn llevaba a cuestas y quería hacerle saber que estaba bien dejar todo aquello en el pasado. En el pasado Janet odió a quien quiera que hubiese sido su madre biológica, odiaba que la hubiera abandonado. Pero al ver a JoAnn, no pudo ni siquiera enfadarse.

Ni tampoco Dean y tampoco Julie. “Tan pronto como entré allí, mi corazón se conmovió por ella. Esta es una mujer que ha pasado por muchas cosas. No puedo odiarla”, dijo Janet.

Aunque Dean no la odiaba, estaba cauteloso e inseguro de cuál podría ser su vínculo. “Me parecía extraña”, pensó. Había sido muy diferente cuando se encontró con sus hermanas.

“No quería hacer esto”, dijo JoAnn a la ABC. “No es fácil de enfrentar”.

Cuando JoAnn quedó embarazada de Janet a los 25 años, estaba soltera, desempleada, sin dinero y acababa de divorciarse. Ya tenía dos hijos, y sabía que no había forma de que pudiera cuidar a un tercer hijo.

Lo último que quería era que dejaran a este bebé morir o sin hogar, por lo que preparó una gran historia y se aseguró de que el bebé fuera adoptado por una familia amorosa.

Pero cuatro años después, sucedió lo mismo. Y unos años más tarde, sucedió nuevamente.

JoAnn dijo que pensó en estos tres bebés que se habían ido de su vida, pero sintió que tenían que estar mejor sin ella. “No creo que pueda [perdonarme a mí misma]”, dijo. “No sé cómo voy a llegar allí, realmente no lo sé”.

Luego, casi tres décadas más tarde, cuando Janet se acercó, JoAnn se sintió abrumada, inundada de emociones, “emocionada” de poder ver a su hija en persona una vez más. Ahora, la familia está decidida a ayudarse a sanar unos a otros.

Moore le dijo a la ABC: “los niños abandonados son los más indulgentes, los más amorosos… que alguna vez haya conocido”. “Quieren tener esa conexión, y para tener eso, para fomentarla, tienes que dejar de lado toda esa negatividad”, dijo Moore.

Mira el video a continuación:

Encuentro entre padre e hijo que no se han visto en 37 años

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