La agencia secreta que dirige la persecución en China empujada hasta los límites

08 de Junio de 2015 Actualizado: 25 de Junio de 2015

En la última semana de mayo, la misteriosa agencia encargada de dirigir la persecución a Falun Gong por el régimen chino fue dos veces un tema candente en las noticias, después de escasamente ser reconocida por 16 años.

Cambios importantes en las noticias en China no ocurren por accidente y la publicación de estas dos noticias sugiere que el principal legado del ex jefe del Partido Comunista de China, Jiang Zemin está siendo puesto a un lado.

La primera noticia se refería a una persona llamada Luo Jian siendo investigado por “graves violaciones disciplinarias y de justicia [al Partido]”. Según el informe, Luo Jian fue director adjunto de la oficina 610 de la ciudad de Yangjiang, en la provincia de Guangdong.

La campaña contra la corrupción que se extendió rápidamente a través de los miembros del PCCh en los dos últimos años se ha centrado en “tigres”, figuras de alto rango como Zhou Yongkang (el ex jefe de la Comisión extremadamente poderosa de Asuntos Políticos y Legales) y Xu Caihou (el ex vicepresidente de la Comisión Militar Central) -y “los insignificantes”. Luo Jian sólo puede ser considerado como “insignificante”.

Sin embargo, casi todos los principales portavoces y portales en China, incluyendo Xinhuanet y Chinanews.com, realizaron el anuncio sobre la investigación de la comisión de inspección disciplinaria en la ciudad de Yangjiang sobre Luo. Por lo general, este tipo de noticias poco se anunciaría por un portavoz del Partido a nivel provincial.

La única explicación para la exposición nacional revelando la investigación del desconocido Luo es que alguien quería utilizar su caso para dar a conocer el nombre de la “Oficina 610“.

Tres días más tarde, se informó que la apenas conocida públicamente oficina 610 estaba sin un líder. El Comité de Control Disciplinario (CCD) del Comité Central del PCCh actualizó su página web e informó que Liu Jinguo, el subsecretario del CCD, a partir de enero de 2015, no era más el director de la Oficina Central 610.

Este anuncio era anormal por dos razones. En primer lugar, Liu fue ascendido al CCD en octubre del 2014, desde su posición en la Oficina Central 610. Teniendo en cuenta las totalmente diferentes misiones y tareas para las dos posiciones, Liu debería haber sido retirado de la oficina 610 de inmediato. Sin embargo, tomó tres meses para retirarlo y cuatro meses más para hacer público el cambio.

En segundo lugar, ninguna información sobre el nuevo director de la Oficina 610 estaba disponible. Por lo general, la retirada del antiguo director y el nombramiento del nuevo debieron ser anunciados al mismo tiempo. ¿Fue esta posición dejada intencionalmente vacía? Eso es posible.

Detrás de escena

Durante los últimos 16 años, la Oficina 610 ha sido una de las organizaciones más poderosas y notorias pero más misteriosas en China. En 1999, cuando el entonces secretario general del Comité Central del PCCh Jiang Zemin decidió perseguir a Falun Gong, una práctica espiritual de cuerpo, mente y espíritu que 100 millones de chinos habían tomado, él no podía utilizar directamente el sistema jurídico vigente. Ninguna ley estaba siendo quebrantada.

En su lugar, Jiang comenzó una campaña política para suprimir la práctica. El 7 de junio de 1999, Jiang les dijo a los miembros del Buró Político que el grupo principal para el Manejo de los asuntos con Falun Gong seria establecido para supervisar la campaña. El 10 de junio, una oficina fue creada bajo el grupo principal para manejar el trabajo diario. Se le llamó la oficina 610, este nombre por la fecha de su creación.

Así que la Oficina 610 podría llevar a cabo su misión de persecución, se le dio un poder casi ilimitado. Las oficinas 610 en toda China han sido responsables de las detenciones arbitrarias, trabajos forzados, juicios y sentencias ilegales, torturas, muertes por tortura, sustracción forzada de órganos, y muchos otros crímenes de lesa humanidad cometidos contra los practicantes de Falun Gong.

Para ocultar su misión y hacer que la persecución se viera como norma jurídica, la Oficina 610 funciona siempre bajo cuerda.

La primera y única vez que la Oficina apareció en público fue como parte del aluvión de propaganda que siguieron tras las “auto-inmolaciones” en la Plaza Tiananmen. El 23 de enero del 2001, los medios estatales mostraron cinco individuos que se prendieron fuego en la Plaza Tiananmen en un evento que obviamente fue un montaje.

Con una velocidad casi desconocida por los medios de comunicación oficiales, imágenes de estas “inmolaciones” de presuntos practicantes de Falun Gong, fueron mostradas a pocas horas del evento y seguirían siendo mostradas día y noche en circuito cerrado de televisión por meses.

El Washington Post informó que lo más prominente de los “inmolados” es que nunca fueron reconocidos por sus vecinos como practicantes de Falun Gong. Ella era conocida por golpear a su madre y al niño y de bailar por propinas en un bar local, comportamiento no característico de los practicantes, que tratan de vivir de acuerdo con un alto nivel de  moralidad.

El 27 de febrero de 2001, el entonces director adjunto de la Oficina Central 610 Liu Jing realizó una conferencia de prensa en nombre del consejo del estado, el órgano bajo el primer ministro que dirige la burocracia del estado para difamar a Falun Gong. Liu Jing se identificó como la persona a cargo de la Oficina del Consejo de Estado para la prevención y tratamiento de asuntos referentes a los cultos.

Liu evito y negó cualquier relación con ésta, o incluso la existencia de la Oficina 610. Cuando se le preguntó acerca de la relación entre su oficina y la Oficina 610, Liu simplemente respondió que no sabía por qué el periodista estaba tan interesado en la Oficina 610.

Por alguna razón, el Consejo de Estado parecía no querer asumir la responsabilidad de la Oficina 610. La “Estructura del Consejo de Estado” en 2003 declaró que la Oficina del Consejo de Estado para la prevención y el manejo de los asuntos de cultos y la oficina del Comité Central del PCCh para manejar los asuntos con Falun Gong  son una organización con dos nombres, que figuran directamente bajo el Comité Central del PCCh. Esta declaración fue retirada de la estructura del Consejo de Estado del 2008, pero reapareció en 2013.

El liderazgo se distancia

El silencio que rodeaba a la Oficina 610 se rompió de una manera dramática en diciembre de 2013, por un solo mensaje en el sitio web del CCD anunciando la investigación de Li Dongsheng, en ese entonces jefe de la Oficina. Li era conocido en China como el viceministro de Seguridad Pública. El anuncio del CCD puso otros dos títulos antes de éste: el jefe adjunto del grupo principal para el Manejo de asuntos de culto y el director de la Oficina del grupo principal para el Manejo de asuntos de culto, también conocido como la Oficina 610.

Esta fue la primera vez que estos dos títulos fueron lanzados al público en general por las autoridades centrales. Incluso la biografía oficial de Li Dongsheng en el sitio web del Ministerio de Seguridad Pública no mencionó esos dos encabezamientos. No había ninguna razón para que las autoridades mencionaran estos encabezamientos, excepto para exponer su existencia.

Durante el tiempo de Jiang Zemin como secretario general, la persecución a Falun Gong fue su primera prioridad. Él arregló para que su mandato como jefe de la Comisión Militar Central se extendiera por dos años más después de su término, para poder asegurarse que la persecución continuara. Por la misma razón, justo antes de dejar el cargo en 2002, amplió el Comité Permanente del Buró Político y los saturó con los que eran leales a él.

El constante retraso en el nombramiento de un nuevo director de la Oficina 610 después de remover a Liu Jinguo en enero de 2015 se vuelve difícil de imaginar si Jiang Zemin todavía tenía alguna influencia.

El portavoz del Congreso del Partido Comunista de China, Li Dongsheng habla en una conferencia de prensa en el Gran Palacio del Pueblo en Beijing, el 14 de octubre de 2007. (Frederic J. Brown / AFP / Getty Images)
El portavoz del Congreso del Partido Comunista de China, Li Dongsheng habla en una conferencia de prensa en el Gran Palacio del Pueblo en Beijing, el 14 de octubre de 2007. (Frederic J. Brown / AFP / Getty Images)

La Oficina 610 no es un órgano ordinario del partido. Es una herramienta diseñada para violar los derechos humanos. Hay al menos dos requisitos básicos para un director: que disfrute perseguir las creencias religiosas de la gente y que sea bueno haciendo la persecución.

Incluso en el PCCh, es difícil encontrar a alguien que cumple con ambos requisitos. Li Dongsheng había reemplazado a Liu Jing, quien se retiró debido a la mala salud. Li era el mejor y único candidato. Él había estado a cargo de lavado de cerebro (conversión forzada) de los practicantes de Falun Gong durante 10 años. Él ya había servido como el director adjunto de la Oficina 610 y sabía cómo operaba la organización.

Por último, pero no menos importante, como el director adjunto del circuito cerrado de televisión y luego el director adjunto del Departamento de Propaganda, él había convertido al CCTV en un proveedor de amantes para los principales líderes del PCCh, otra demostración de la carencia de moral que tenía.

El reemplazo de Li Dongsheng, Liu Jinguo, ha estado fuera del oficio durante siete meses. Tal vez es muy difícil encontrar a alguien con las calificaciones adecuadas. O tal vez no hay necesidad de tener un director porque la Oficina 610 ya no es importante. En cualquier caso, la administración vacía es una señal de que la persecución a Falun Gong ha perdido fuerza.

Desde la destitución de Li Dongsheng, el nombre de la Oficina 610 se ha mencionado dos veces, una en 2014 y luego en abril de este año, en el marco de las investigaciones sobre las actividades delictivas de los ex jefes de las oficinas municipales 610.

Así, a partir de la investigación de Li Dongsheng hasta el anuncio de la semana pasada sobre Luo Jian, cada vez que el nombre de una Oficina 610 se ha mencionado, se ha relacionado con los presuntos delitos que el jefe de la Oficina cometió. Este patrón, junto al puesto vacío dejado del director de la Oficina Central 610, deja pocas dudas de que los actuales dirigentes quieren distanciarse de la política de Jiang Zemin de la persecución.

La persecución a Falun Gong fue una misión personal de Jiang Zemin, su más importante y probablemente único legado. Mientras observa la marginación de la Oficina 610, Jiang está ahora probablemente con la esperanza de que ésta será lo peor que va a experimentar a manos del régimen actual.

Las opiniones expresadas en este artículo son las opiniones del autor (s) y no reflejan necesariamente las opiniones de La Gran Época.

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