Amazon dice que la acusación de “fabrica de explotación sectaria” de exempleada es incorrecta

Por KATABELLA ROBERTS
03 de Diciembre de 2019 Actualizado: 03 de Diciembre de 2019

El gigante minorista Amazon ha negado las afirmaciones hechas por una extrabajadora de almacenes, Maureen Donnelly, quien calificó a la compañía como un lugar de trabajo “sectario” dirigido por robots en una entrevista incisiva con el New York Post esta semana.

Donnelly, de 46 años, dijo en una publicación que comenzó a trabajar en el centro de operaciones Staten Island de Amazon cuando abrió sus puertas en septiembre de 2018, pero que se vio obligada a dejarlo un mes después debido a las condiciones de trabajo.

Sin embargo, hablando con The Epoch Times, la vocera de Amazon, Rachael Lighty, ha alegado ahora que Donnelly trabajó solo 11 días en la compañía e insiste en que su relato sobre su trabajo en el edificio de Staten Island no es correcta.

“Estamos orgullosos de nuestros lugares de trabajo seguros y sus acusaciones son degradantes para nuestros apasionados empleados, cuyo orgullo y compromiso es lo que hace que la experiencia de los clientes de Amazon sea grandiosa”, comentó Lighty, antes de animar a la gente que den un paseo gratuito para que puedan “ver por sí mismos lo que significa trabajar en Amazon”.

En su entrevista con The NY Post, Donnelly hizo una serie de afirmaciones sobre su vida como empleada de Amazon, incluyendo un relato detallado de los tiempos de descanso, diciendo al medio que apenas había tenido tiempo de comer medio sándwich y fumar un cigarrillo durante su hora de almuerzo de 30 minutos.

Donnelly dijo que esto se debía al hecho de que le había tomado 15 minutos caminar hasta el área designada para el comedor, ya que el almacén en el que trabajaba era muy grande.

Sin embargo, Lighty desestimó estas acusaciones. “Además de dos áreas principales de descanso en dos pisos separados, tenemos más de 13 salas de descanso satélites para los empleados en cada piso en todo el sitio, así como docenas de baños en cada piso”, relató a The Epoch Times.

“Los empleados nunca deben estar a más de 2,5 minutos de una sala de descanso para ir al baño, tomar un bocadillo o descansar”.

Donnelly, una exparamédica de emergencias, explicó que en una ocasión, un gerente en el centro de operaciones de Staten Island le había cortado cinco minutos de su tiempo de descanso porque había dejado su turno temprano para ir al baño.

Lighty afirmó que esto era “absolutamente falso” y que los empleados de Amazon pueden tomar “descansos cortos y pagados en cualquier momento, que no cuentan para sus descansos programados”.

“Los empleados de nuestro centro de operaciones de Staten Island trabajan cuatro días seguidos, tres días libres, turnos de 10 horas con un descanso programado de 30 minutos y dos descansos programados de 15 minutos”, agregó.

En otra parte de su entrevista, Donnelly afirmó que hacía un “calor infernal” en el edificio en el que trabajaba, diciendo que “se sentía como a 150 grados”, pero que a los empleados se les negaba el uso de ventiladores porque los robots con los que trabajaba en el almacén “no funcionaban bien con el frío”.

Lighty de nuevo rebatió los comentarios de Donnelly, diciendo: “Todos los centros de ejecución están construidos con control de clima; y el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado está diseñado para mantener a los empleados cómodos y seguros durante todo el año”.

La vocera añadió que un equipo de seguridad supervisa diariamente la temperatura en cada piso del edificio, mientras que un equipo de seguridad de la obra también supervisa el flujo de aire y ajusta la temperatura en consecuencia durante todo el día para garantizar condiciones de trabajo seguras y cómodas para los empleados.

En algunas áreas, el sitio ha instalado ventiladores para ayudar con el flujo de aire, añadió.

Donnelly declaró que había renunciado a su trabajo en Amazon después que, entre otras razones, se hizo obvio que no cumpliría con sus “proyecciones” de almacenar al menos 12 artículos por minuto.

Ella expresó en la entrevista: “Ni siquiera estuve cerca. Es físicamente imposible”, antes de describir cómo el trabajo la había dejado con dolores y molestias.

“El trabajo aplastó mi espíritu y paralizó mi cuerpo. Pasaba casi 12 horas al día sin nadie con quien hablar durante más de cinco minutos. Mis rodillas me estaban matando. Me duelen constantemente la espalda y los hombros. Mi cadera izquierda vibraba”, aseguró.

En respuesta a esto, Lighty explicó que, como la mayoría de las empresas, Amazon tiene expectativas de rendimiento para todos sus empleados, pero que la empresa “se centra primero en la seguridad y la precisión” y proporciona apoyo y entrenamiento dedicado a los empleados que no están rindiendo a los niveles esperados.

El NY Post informó que Donnelly no estaba sola en sus quejas, y que más de 100 trabajadores se reunieron fuera del mismo centro de trabajo de Staten Island el mes pasado para protestar por las condiciones de trabajo y destacar nuevos datos que muestran que la tasa de lesiones de los trabajadores en las instalaciones es tres veces más alta que el promedio nacional de trabajo en almacenes similares.

Pero Lighty nuevamente afirma que esto es falso, diciendo que solo 5 de los más de 100 trabajadores que participaron en la protesta estaban asociados con Amazon. “Era obvio para los 4500 empleados de tiempo completo que una organización externa usaba nuestro edificio y los siguientes descansos para aumentar su propia visión y difundir información errónea”, destacó.

Según informes anteriores, el Sindicato de Minoristas, Mayoristas y Tiendas Departamentales se puso en contacto con la Junta Nacional de Relaciones Laborales en marzo para presentar el caso de otro antiguo empleado del almacén de Staten Island, Justin Rashad Long, que perdió su trabajo después de quejarse de las difíciles condiciones de trabajo. El mismo sindicato había liderado anteriormente una protesta para bloquear la apertura de una segunda sede de Amazon en Queens.

El vocero reiteró que Amazon proporciona un “ambiente de trabajo seguro y de calidad en el que los empleados son el corazón y el alma de la experiencia del cliente”, y agregó que la protesta y la “falta de participación de los empleados de Amazon” demuestran que “los empleados saben que esto es cierto”.

“En pocas palabras, la gente no querría trabajar para Amazon si nuestras condiciones de trabajo fueran realmente las que nuestros críticos describen como en este período de bajo desempleo y abundantes oportunidades de trabajo”, sostuvo Light.

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