Reparten desodorantes gratis para todos en el metro de Viena ante ola de calor

Por Jesús de León – La Gran Época
02 de Agosto de 2018 Actualizado: 02 de Agosto de 2018

Europa está en verano, y además, está sufriendo en algunas zonas temperaturas muy altas. Es por ello que el suburbano de Viena está combatiendo los malos olores de diferentes maneras, incluido, repartiendo desodorantes gratis.

Wiener Linien, empresa responsable del transporte urbano de la capital austriaca, el pasado 16 de julio repartió 14.000 desodorantes entre los pasajeros de la línea U6, que agotaron las existencias en un solo día, según explicó el portavoz de la compañía Daniel Amman.

“Solo la mitad de los trenes en el U6 tienen aire acondicionado, dice Amann. “Sin embargo, el U6 tiene parte de su ruta por encima del suelo, lo que significa que los vagones se calientan muy rápido en el verano”, según el medio vienés Frankfurter Allgemeine Zeitung.

Es por ello que se idearon diferentes soluciones. Como se trata de una línea que tiene vagones antiguos, refrigerarlos no es fácil.

Ya, casi el 50 por ciento de todos los trenes en el U6 tienen aire acondicionado. Como parte de un proyecto piloto, ahora se está probando la conversión de los vehículos restantes a nuevos dispositivos de calefacción y refrigeración. Si la fase de prueba que dura varios meses es positiva, los vagones, que aún no tienen aire acondicionado, serán equipados gradualmente con sistemas de aire acondicionado, según el medio local news.at.

Aun así, para aquellos que aún continúan sudando, las líneas vienesas en estos días los sorprenden con el regalo de un “fragante desodorante” como parte de una campaña de distribución “refrescante”.

(“No se lo tome como algo personal”, advierte la ciudad de Viena en este tuit, que muestra los desodorantes que se reparten en la línea U6”)

Pero el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung se pregunta; “¿No suena el mensaje de los regalos como ¿Apestas?”

“Esto no quiere decir que los pasajeros vieneses huelan peor que los de otros sitios”, explicó Amman, que añadió que las altas temperaturas pueden “hacernos más conscientes de los malos olores”, según aclaró al diario británico The Telegraph

“Esto fue pensado principalmente como un consuelo”, explica Amann. “Las altas temperaturas también pueden ser un desencadenante, de malos olores”.

Cualquiera que todavía sude a pesar de las medidas de enfriamiento, debe poder refrescarse algo y, por supuesto, enmascarar los olores desagradables.

No es la única acción de las líneas de Viena contra el hedor en el metro: desde septiembre, se aplica una prohibición a los alimentos de olor fuerte como las pizzas.

“Me incomoda mucho el olor de ciertos alimentos, pero creo que el problema real es el sudor de la gente”, dijo a EFE Susanna, una pasajera habitual de la U6 que coincide en esta apreciación con el español Paco Bernal, residente en la capital austríaca desde 2005.

“Yo creo que lo que más le molesta al viajero medio no es eso (la comida), sino el olor a humanidad (…) Olerá menos a comida, pero la otra gran fuente de agresiones olfativas se queda como está”, dice a Efe Bernal, quien, bajo el título “Nunca es tarde (si la ducha es buena”), planteó su punto de vista.

Quizás por la preocupación que todos en la ciudad le han prestado a este asunto, Viena figura desde hace años entre las tres ciudades con mayor calidad de vida del mundo, entre otros factores, por el buen estado de su sistema de transporte público.

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