Arquitectura china: una miniatura del cosmos

Por Juexiao Zhang
19 de Agosto de 2019 Actualizado: 19 de Agosto de 2019

La arquitectura moderna se proyecta hacia el cielo, declarando su dominio sobre nosotros, los simples seres humanos. No nos conecta con los cielos; sino que parece desafiar al cielo a una pelea.

A lo largo de miles de años, los chinos desarrollaron su propio estilo arquitectónico. Basado en los principios del taoísmo y el budismo, éste estilo refleja el entendimiento chino de que los cielos, la tierra y los seres humanos están íntimamente conectados. Japón, Corea y gran parte de Asia copiaron este estilo.

Armonía entre el cielo y la tierra

“I Ching: El libro de los cambios” y otras escrituras dicen que los pueblos antiguos actuaban de acuerdo con las leyes del cielo, la tierra, la naturaleza y la época del año. La filosofía taoísta estaba basada en el elemento central, del que se originan los cielos, la tierra y los humanos.

El confucianismo tenía el principio de armonía entre el cielo y la tierra. La naturaleza es el gran cosmos, y un ser humano es pequeño. Como una miniatura de la naturaleza, un ser humano debe vivir y actuar dentro de las leyes de la naturaleza y del cosmos.

Esta perspectiva tradicional aplicaba a todas la áreas de la vida en China, inclusive a la arquitectura. Más que la ubicación y su uso particular, un edificio tenía que estar armonizado con la naturaleza tanto por dentro como por fuera.

La antigua arquitectura china manifestaba el principio de armonía entre el cielo y la tierra. Un templo budista Zen en las montañas. (Shutterstock)

Los arquitectos chinos diseñaban elementos del cosmos en cada estructura. Desde cuevas primitivas y edificios simples hasta construcciones complejas, uno consistentemente encuentra los elementos del cosmos embebidos en la arquitectura china. De una manera muy real, la arquitectura era una miniatura del cosmos.

Los puntos cardinales

Toda la arquitectura china comenzó con los puntos cardinales -norte, sur, este y oeste. Los arquitectos usaban gráficos que los astrólogos preparaban específicamente de antemano. A diferencia de los mapas de hoy, el sur estaba arriba, el norte abajo, el oeste a la derecha y el este a la izquierda.

Basándose en la ubicación de China en el Hemisferio Norte, el pueblo chino creía que el clima placentero -los inviernos más cálidos y las brisas de verano en las regiones sureñas- venía del cielo. Así que el sur era el punto de referencia para todo el edificio.

En general, los arquitectos aislaban las paredes del norte, del oeste y del este y la entrada miraba hacia el sur. Ésto impedía que otras corrientes climáticas, como los vientos del norte u otras condiciones adversas, afectaran la temperatura del hogar.

Para protegerse contra los desastres climáticos, cuatro criaturas míticas eran ubicadas en los techos de las casas como espíritus protectores de los cuatro puntos cardinales. La tortuga negra era ubicada en el norte, el canario de cinabrio (también traducido como pájaro Vermilion) en el sur, el tigre blanco al oeste y el dragón verde al este.

Tejas

Las primeras tejas se hacían con arcilla hace 3000 años. Luego se solía cubrir los techos de los hogares con césped ylang-ylang y una mezcla de arcilla y piedra. Pronto los techos fueron mejorados con barnices y brillos de varias tonalidades.

Las tejas eran sostenidas con clavos y a menudo se adornaban con motivos de animales o plantas, con el fin de que sirvan como protección contra las catástrofes naturales.

Los diseños específicos eran reservados para la vivienda del emperador, como las espléndidas tejas amarillas, que aún pueden ser vistas en los edificios de la Ciudad Prohibida en Beijing. Las tejas en el Templo del Cielo de Beijing son azules.

El dougong (o la intersección de ménsulas) es una característica de las edificaciones tradicionales chinas hechas principalmente de madera. (Shutterstock)

Madera: el principal material de construcción

La madera era el principal material de construcción usado por los arquitectos chinos. Podía ser fácilmente obtenida de muchos bosques en China. Se prefería la madera como un material natural de construcción porque emitía un aroma placentero en el interior de los edificios. Además, su veta y lustre daban una atmósfera natural a la casa. Para los arquitectos, la madera era un material viviente para edificar, que respiraba, absorbía y repelía la humedad. Pero tenía sus desventajas, porque la mayoría de las casas podía incendiarse fácilmente.

Armazón

Los arquitectos chinos preferían edificar una casa construyendo primero su armazón, dado que brindaba de un número de ventajas para el constructor. En contraste con una sólida estructura (de piedra), un armazón tenía  vigas y pilares que sostendrían el peso en ciertos puntos de presión. Este método de construcción permite hacer habitaciones amplias y abiertas.

La arquitectura china proveía de una transición suave hacia el ambiente y verdaderamente armonizaba a los seres humanos con su mundo y los cielos.

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