Astronautas pueden experimentar inversión del flujo sanguíneo, dice estudio

Por Sebastian Puerta
16 de Noviembre de 2019 Actualizado: 16 de Noviembre de 2019

Un estudio publicado el miércoles en el portal científico JAMA Networking, demostró que permanecer en el espacio por mucho tiempo puede invertir el flujo sanguíneo e incrementar los riesgos de trombosis.

La investigación tubo por objeto a 11 astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) que se sometieron a diferentes análisis para comprobar la relación entre la ingravidez continuada y la inversión del flujo sanguíneo.

El estudio se centró en evaluar el flujo sanguíneo durante los vuelos espaciales y en observar los efectos de aplicar presión externa en las piernas con el fin de evitar la inversión de la dirección en la que normalmente fluye la sangre.

Los científicos se preguntaban si una alteración del flujo podría ocasionar un mayor riesgo de trombosis, ya que la sangre que circula en las venas tiene menores cantidades de oxígeno.

Al termino de 50 días en la EEI pudieron comprobar que 6 astronautas tuvieron flujo estancado o retrógrado en la vena yugular interna, y 1 miembro de la tripulación desarrolló un trombo que lo obligó a permanecer medicado todos los días que estuvo en el espacio exterior.

Esto significa que, según la investigación, estar en un entorno sin gravedad puede provocar trombosis en astronautas sanos, lo que trae implicaciones potencialmente graves a la hora de pensar en viajes a otros planetas.

Además, el estudio muestra los beneficios que trae para el cuerpo el cambio de postura cuando el cuerpo está en una posición erguida durante la vigilia y en una posición horizontal en las horas de sueño, esto estimula una buena circulación en las venas. Los astronautas no disfrutan de los efectos de este tipo de cambios en ausencia de la gravedad.

La investigación también concluyó que, en la mayoría de los casos, aplicar presión externa en la parte inferior del cuerpo puede revertir el cambio de los flujos sanguíneos del sistema circulatorio, aunque dos de los astronautas tuvieron reacciones absolutamente contrarias a lo que se esperaba; su vena yugular terminó incrementando los flujos inversos, actuando como lo hacen las arterias.

Efectos de los vuelos espaciales en el sistema circulatorio

De acuerdo con la revista de la NASAAstronaut Health– la eliminación y posterior restauración de los efectos de la gravedad representa significativos retos para el sistema circulatorio. El estrés al que se somete [este sistema] pone al cuerpo a actuar en sus límites de resistencia, pero lo que más destaca la revista es su capacidad para adaptarse muy rápidamente a cambios tan radicales en tan cortos lapsos de tiempo.

Aunque la revista de salud destaca la adaptación inmediata del sistema circulatorio a la ingravidez, lo que evita un colapso del cuerpo, también muestra algunos de los efectos más peligrosos que puede tener el sistema circulatorio debido a la falta de gravedad, uno de ellos es la disminución del volumen de sangre en el cuerpo y una perdida significativa del plasma sanguíneo lo que puede producir efectos negativos en el sistema nervioso.

Por otra parte, los cambios en el sistema circulatorio, que se producen en el espacio, pueden generar otros efectos adversos en los astronautas. De acuerdo con Richard Hughson, investigador de la Universidad de Waterloo: “En nuestra investigación, el síntoma principal de preocupación es el desmayo, porque un astronauta podría salir lastimado”.

“Incluso el síntoma menos grave de mareos refleja una reducción en el flujo sanguíneo al cerebro. Si el astronauta no recibe suficiente flujo sanguíneo cerebral, entonces él o ella no puede pensar y realizar acciones críticas correctamente”, añadió Hughson refiriéndose a uno de los problemas más recurrentes el espacio exterior, según lo reportado en NASA.GOV.

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