Estudio explica cómo las aves migratorias pueden dormir mientras vuelan

06 de Agosto de 2016 Actualizado: 06 de Agosto de 2016

Se sabía que este tipo de aves pueden dormir con un ojo abierto, pero un grupo de especialistas descubrió una nueva pista que nos ayuda a entender mejor cómo lo hacen.

Las aves que migran de un lugar a otro constantemente tienen que enfrentar largos vuelos. ¿Por qué viajan? Hay varios factores, pero entre los más importantes, está el clima o la disponibilidad de alimentos.

Lo que más sorprende, es que las aves que vuelan largos trayectos —golondrinas, aves rapaces, patos— emplean mucha energía y esfuerzo diario para llegar a su lugar de destino. Entonces, ¿cómo se reponen sin parar o descansar en tierra?

Un nuevo estudio publicado en el diario de ciencias Nature Communications reveló información que podría aclarar nuestras dudas al respecto.

Aves migratorias pueden volar con un solo ojo abierto y la mitad de su cerebro dormido, sueño express para descansar. (Faisal Khan/Pacific Press/LightRocket via Getty Images)
Aves migratorias pueden volar con un solo ojo abierto y la mitad de su cerebro dormido, sueño express para descansar. (Faisal Khan/Pacific Press/LightRocket via Getty Images)

Según los autores de la investigación, entre ellos las aves migratorias toman “siestas exprés” cuando están en el aire.

Ecología Verde

Para averiguar sobre el tema, se trasladaron a las Islas Galápagos y ahí instalaron un sensor  (electroencefalograma) a distintas aves que se caracterizan por migrar constantemente, pero específicamente, observaron a la fragata.

Estos sensores fueron diseñados cuidando la integridad de las aves, para que no tuvieran ningún impacto en su salud, y su función era registrar la actividad cerebral para comprobar los detalles de los momentos de descanso en el aire.

Luego de 10 días de monitoreo, los especialistas comprobaron que las aves pueden dormir con un ojo abierto y con la mitad de su cerebro activo. Es decir, las aves “apagan” parcialmente su cerebro cuando necesitan reponerse.

Para resguardarse, se preocupan de estar a gran altura y de tener las corrientes de aire a su favor. Pero a pesar de que se comprobó que las aves pueden adecuar su cerebro para descansar, los autores señalan que, por lo general, lo hacen en vuelos nocturnos, ya que en el día necesitan estar alerta ante amenazas o si detectan fuentes de alimento.

Articulo original aquí

TE RECOMENDAMOS