Brasil: Jefe de ACNUR pide que países continúen con acogida a venezolanos

17 de Agosto de 2019 Actualizado: 17 de Agosto de 2019

El alto comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, quien visita la zona fronteriza entre Brasil y Venezuela, donde el flujo migratorio venezolano se mantiene en aumento, pidió este viernes 16 de agosto a los países de la región continuar con las acciones de acogida a esa población.

“No soy muy optimista de que la situación en Venezuela se va a solucionar muy rápidamente. Se necesita tiempo y paciencia, pero los esfuerzos políticos deben continuar”, señaló en rueda de prensa en Boa Vista, capital del amazónico estado de Roraima, el titular de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

No obstante, el italiano confía en una salida “pacífica” para la crisis política, económica y social en Venezuela y para ese objetivo instó a los países vecinos para mantener los programas de ayuda, independiente del pedido de visas para ciudadanos que piensan implementar algunas naciones de la región.

“Respecto a las visas, cada uno de los países que siguen recibiendo refugiados e inmigrantes venezolanos tienen medidas particulares para garantizar una estadía segura, protegida, con acceso a servicios y a empleo y esto debe continuar también”, señaló en español el alto comisionado.

Venezolanos cruzan el bloqueado puente internacional Simón Bolívar, en Cúcuta, Colombia, en la frontera con Venezuela, mientras otros miran desde la orilla del río Táchira, el 2 de abril de 2019. Foto debe ser SCHNEYDER MENDOZA/AFP/Getty Images.

De acuerdo con el italiano, “hablar de más de cuatro millones de personas, es una responsabilidad enorme para la región y por eso hacemos un pedido a la comunidad internacional para movilizar más recursos para apoyar a esos países”, que acogen a los venezolanos, como Colombia, Brasil, Perú, Ecuador y Chile.

Según Grandi, el “peso” que recae en esos países que acogen la masiva inmigración venezolana “es enorme, a pesar de su prosperidad” y por eso el llamado solidario a la comunidad internacional.

“No son solo recursos humanitarios, sino recursos para fortalecer los sistemas educativos, saneamiento, la economía local. Lo que le decimos a estos países es para mantener las puertas abiertas a personas que huyen de una situación muy difícil y necesitamos medidas para los venezolanos quedarse con seguridad”, añadió.

Una familia de músicos venezolanos camina a la ciudad de Boa Vista en busca de trabajo y mejores condiciones el 7 de abril de 2019 en Pacaraima, Brasil. Los refugiados venezolanos ya son la mayoría de los residentes aquí en la frontera entre Brasil y Venezuela. (Victor Moriyama/Getty Images)

En ese sentido, recordó que en la región existe, a través de la Declaración de Quito, que flexibiliza las condiciones al éxodo masivo de los venezolanos, el sistema de Consulta Técnica Humanitaria constituido por el Grupo de Montevideo y que tendrá su próxima reunión en diciembre, en Bogotá.

Grandi, que llegó el jueves a Brasil después de una visita a Chile, otro de los países en los que ha aumentado el flujo migratorio venezolano, agradeció a los Gobiernos de la región por la “acogida para millones de venezolanos” y, en especial, a Brasil, donde la “Operación Acogida” ya cumplió más de un año.

La ACNUR ha tenido una activa participación en lo que Brasil ha denominado como Operación Acogida, destinada a recibir a los cerca de 100.000 venezolanos que, según cálculos del propio Gobierno brasileño, han arribado al país huyendo de la crisis social, política y económica en esa nación.

La agenda de Grandi comenzó el jueves en Brasilia e incluyó reuniones con diversas autoridades del Gobierno, como el ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Ernesto Araújo.

En Boa Vista, Grandi conoció los albergues gestionados por ACNUR en conjunto con autoridades brasileñas, otras agencias de la ONU y organismos humanitarios, y conversó con los propios venezolanos, a cuyos líderes les pidió evitar enfrentamientos con la población local y saber lidiar con los casos de xenofobia que se presenten.

Este sábado hará lo propio en Pacaraima, pequeña localidad situada 220 kilómetros al norte de Boa Vista, en la propia frontera entre ambos países, que constituye la puerta de entrada a Brasil para los venezolanos y donde también han sido instalados diversos albergues.

Video relacionado

Cómo Brasil escapó por poco de ser un desastre socialista como Venezuela

TE RECOMENDAMOS