Brusco despertar de un empresario chino en la principal feria tecnológica mundial

11 de agosto de 2015 8:05 PM Actualizado: 12 de agosto de 2015 1:56 PM

Nota del editor: El siguiente artículo fue publicado recientemente en un sitio web dedicado a la discusión de la fabricación avanzada en China. Más tarde no se le pudo encontrar en ese sitio, posiblemente por haber sido eliminado por el autor o censurado. Escrito por un empresario chino, este artículo es un vívido relato de su experiencia en la Hannover Messe 2015, la principal feria industrial del mundo, que se celebró este abril. El autor utiliza su decepcionante experiencia en la feria para reflejar de manera amplia el malestar social y moral de China. Una versión archivada del artículo, publicado en Sina Weibo el 1 de agosto, puede ser consultada aquí.

Esta fue la cuarta vez que asistía a la Feria de Hannover, en el norte de Alemania. Es la feria industrial anual más grande y más completa del mundo. Estuvimos allí para promover un sitio web de la plataforma de comercio electrónico en Shaanxi. Durante mi participación en la feria me sorprendió notar que los «Made in China» habían sido marginados.

La feria, que se celebró del 13 de abril al 17 de abril, constaba de 25 salas de exposición. Se exhibieron productos en su mayoría tradicionales, a excepción de las salas de exposiciones 7, 8 y 9, que mostraron productos de alta tecnología. Las mejores ubicaciones de stands fueron tomadas por los países desarrollados y los países de reciente desarrollo, como Turquía, India y los países ex soviéticos de Europa del Este. Sus stands variaban en tamaño desde 60 hasta 500 metros cuadrados. Los productos hechos en China, sin embargo, se mostraron en las zonas menos favorecidas, con el 90 por ciento de los stands en tamaños de tan sólo 9 a 12 metros cuadrados cada uno.

Low-Tech y mala presentación

Visualmente, los diseños de los stands de las empresas extranjeras eran espléndidos, llamativos, brillantes y personalizados. Por el contrario, los stands de las empresas chinas carecían de gracia, sin brillo y eran muy similares entre sí.

Del mismo modo, los productos exhibidos por las empresas extranjeras eran grandes en tamaño a la vez que refinados en sus detalles. Fueron diseñados cuidadosamente, innovadores y difíciles de fabricar. Los productos chinos, por el contrario, parecían anticuados, torpes, de baja tecnología y sin un buen acabado.

Había 6.500 expositores de 65 países y regiones y más de 180.000 visitantes extranjeros. Sin embargo, casi nadie visitó los stands chinos. Algunos visitantes reaccionaron con impaciencia cuando los vendedores chinos trataron de mostrarles sus productos.

Fuimos a las salas de exposición de alta tecnología 7, 8 y 9 para dar un vistazo a los productos de vanguardia, que incluyeron una variedad de equipos de análisis y pruebas de alta precisión. Los robots inteligentes han sido desarrollados muy rápidamente por centenares de empresas. Había ocho categorías de robots, diseñados para realizar tareas de agarre en la instalación de pequeñas piezas de reloj para automóviles de gran tamaño. Sus desempeños fueron deslumbrantes.

Para mi sorpresa, ¡no vi una sola empresa china allí! Muchas de nuestras empresas se jactan de que «nuestros productos han alcanzado o superado el nivel más avanzado del mundo». ¿Cómo es que no estaban allí para competir?

También me percaté que muchos visitantes no confían en los productos hechos en China. O bien mostraron desprecio o tenían miedo de ellos. Con el fin de promover nuestro sitio web, visitamos todos los pabellones de exposición y hablamos con muchos clientes. No muchas personas estuvieron interesadas en las empresas chinas. Y no nos prestaron mucha atención. Algunas incluso dijeron, «¡Nosotros no hacemos ningún negocio con empresas chinas, por favor para ya!».

Ganancias rápidas y falta de calidad

Nos sentimos muy avergonzados. Hace varios años, los productos fabricados en China eran la primera selección de muchos países y regiones. ¿Por qué ahora los productos chinos están siendo ignorados y marginados? Después de hacer un poco de introspección, me vinieron a la mente una serie de razones.

Una de ellas es el impulso en China del PIB y de ganancias rápidas. Durante años, China se ha centrado en el PIB. El gobierno se preocupó únicamente en aumentar el PIB o en alcanzar su meta de PIB, sin importar la forma en que se obtuviese. El resultado fue la imitación y la expansión de la producción a ciegas. La gente no tenía ánimos para dedicarse a la investigación, innovación y desarrollo de nuevos productos. No tenían el espíritu de la ética del trabajo o de la búsqueda de la perfección. Impulsada por ganancias rápidas, la gente no prestó atención a tomarse el tiempo para aprender. La herencia de la cultura corporativa, el desarrollo tecnológico, la gestión y las habilidades de los trabajadores no estaban siendo transmitidas ni fomentadas en China.

La falta de integridad moral y de responsabilidad es otra razón por la que los productos hechos en China no pueden competir en el mercado mundial y están siendo rechazados. Anteriormente, siempre desestimé artículos que criticaban los problemas y las consecuencias de la decadencia moral en China. Pero después de la semana en la Feria de Hannover, entendí los graves daños a la ética del trabajo causados por décadas de decadencia moral.

Otros elementos perjudiciales que afectan el desarrollo de los productos chinos son la arrogancia, una actitud oportunista y la falta de vocación internacional. Nuestra sociedad y empresas están acostumbradas a la adulación y la arrogancia. Nosotros sólo informamos sobre las buenas noticias y a menudo escuchamos felicitaciones tales como «Nuestros productos están llegando a la norma internacional; están en la posición de liderazgo mundial». Esto es una exageración. Algunos indicadores de nuestros productos pueden haber alcanzado las normas internacionales, pero todavía hay una gran diferencia entre nuestros productos y el estándar internacional global. De hecho, acabamos de copiar la tecnología o productos de los países desarrollados. Alardeamos entre nosotros, pero no nos atrevemos a competir en el escenario internacional.

Además, la colaboración entre universidades, instituciones de investigación y empresas en China ha sido pobre durante todos estos años. Muchos casos de informes de investigación falsos y fraudulentos han empeorado las cosas. Una serie de proyectos recibieron financiamiento a la investigación por parte del gobierno. Los proyectos obtuvieron resultados mínimos, por lo que nadie quería poner tiempo, esfuerzo y dinero para llevar a cabo investigaciones adicionales en una nueva tecnología o en el desarrollo de un nuevo producto que no parecía prometedor. La gente simplemente no puede esperar a tener rendimientos a futuro.

La Hannover Messe me obligó a reflexionar mucho. Me hizo darme cuenta que la crisis de integridad, moralidad y humanidad de nuestra sociedad se ha traducido finalmente en una crisis de imagen de nuestros productos y de nuestra industria manufacturera en el mercado global. Estamos siendo marginados en el mercado global, y ¡el «Made in China» está ahora en gran peligro!

Esta es una traducción abreviada de un relato de Song Chaopeng, publicado originalmente en el sitio web del China Advanced Manufacturing Technology Forum, un sitio en el que los empresarios y los fabricantes chinos discuten sus actividades. Song Chaopeng es presidente de Shaanxi Allstate Tech & Trade Co., Ltd. y editor de productsx.net, una plataforma de comercio electrónico.

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