Bután acuerda con China acelerar negociaciones fronterizas. Expertos dicen que debe ser cauteloso

Por Venus Upadhayaya
18 de Octubre de 2021
Actualizado: 18 de Octubre de 2021

NUEVA DELHI— Los ministros de Asuntos Exteriores de Bután y China firmaron el 14 de octubre un acuerdo para acelerar sus conversaciones fronterizas. Los analistas de política exterior de China dicen que Bután debe ser cauteloso, ya que cualquier acuerdo concluyente podría terminar solo en el papel mientras que Beijing muy probablemente continúe con sus tácticas de apropiarse territorios “a rebanadas”.

Es probable que las conversaciones fronterizas sean también un intento de crear una división entre India y Bután, aliados tradicionales y socios en materia de defensa. También son las dos únicas naciones con las que China no pudo firmar ningún acuerdo fronterizo territorial, según los expertos.

El memorando de entendimiento sobre una hoja de ruta de tres pasos para acelerar las negociaciones fronterizas fue firmado por el ministro de Asuntos Exteriores de Bután, Lyonpo Tandi Dorji, y el viceministro de Asuntos Exteriores de China, Wu Jianghao, en una reunión virtual. A la reunión también se sumaron el embajador de China en India, Sun Weidong, y el enviado de Bután a India, el general de división Vetsop Namgyel.

“Se espera que la aplicación de esta hoja de ruta con un espíritu de buena voluntad, comprensión y acomodación lleve las negociaciones fronterizas a una conclusión satisfactoria y aceptable para ambas partes”, declaró el jueves el ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno Real de Bután en un comunicado de prensa.

Bután y China comparten una frontera de aproximadamente 250 millas. Las negociaciones fronterizas se iniciaron en 1984 y están dirigidas por los Principios Rectores de 1988 y el Acuerdo sobre el Mantenimiento de la Paz, la Tranquilidad y el Status Quo en las Zonas Fronterizas entre Bután y China de 1998.

Desde entonces, los dos países han celebrado 24 rondas de conversaciones fronterizas y diez rondas de reuniones a nivel de grupo de expertos. A pesar de ello, en 2017 se produjo el enfrentamiento militar de Doklam que duró 73 días en la estratégica frontera tripartita entre China, Bután e India, al oeste de Bután.

Wu afirmó en un comunicado de prensa el viernes que Bután y China son amigos “tradicionales” y que esta relación se remonta a tiempos antiguos.

“China seguirá el pensamiento de Xi Jinping sobre la Diplomacia, practicará la filosofía de la diplomacia entre vecinos que se caracteriza por la amistad, la sinceridad, el beneficio mutuo y la inclusión y será un buen vecino, amigo y socio de Bután sobre los principios de igualdad, coexistencia pacífica y resultados en los que todos ganan”, dijo Wu.

Mapa de Bután con China al norte e India al este, oeste y sur. (Wikimedia Commons)

¿Debe Bután confiar en China?

El Dr. Satoru Nagao, miembro del Instituto Hudson, con sede en Washington DC, dijo a The Epoch Times que Bután debe “darse cuenta de que China no es digna de confianza”. Si se llega a un acuerdo concluyente, lo más probable es que sea solo sobre el papel, añadió.

“China está expandiendo su territorio aunque no haya una disputa territorial. El acuerdo será solo sobre el papel, como lo quiera China”, dijo Nagao, con sede en Tokio, que se especializa en estrategia de defensa, particularmente en asuntos militares en el Himalaya.

Frank Lehberger, miembro del grupo de expertos de la Fundación Usanas, con sede en India, dijo a The Epoch Times en un correo electrónico que el PCCh utiliza este tipo de negociaciones y acuerdos como táctica para ganar más tiempo y para confundir y debilitar al vecino.

“En cuanto a las ‘negociaciones’ con China en general: el PCCh siempre abusará del viejo truco maoísta de negociar sobre cualquier cosa pero no para llegar al ‘sí’ y alcanzar un compromiso, sino para ganar más tiempo, confundir, debilitar, influir (psicológicamente) y manipular al socio negociador Bután y también a India”, dijo Lehberger, desde su sede en Alemania.

Estas negociaciones no benefician a Bután y los resultados serán contrarios a lo que este país espera, añadió.

“Al aceptar esas negociaciones aceleradas, propuestas por los chinos y esperar que las cosas se resuelvan ‘de una vez por todas’, Bután invitó involuntariamente a una mayor interferencia china en sus asuntos internos y ha señalado a Beijing que tiene una voluntad débil”, dijo a continuación.

“El resultado será que los chinos robarán más zonas fronterizas en el futuro y volverán a utilizar el mismo truco de negociación”.

Mapa de Doklam y de las otras zonas reclamadas por India, China y Bután. (Wikimedia Commons)

Disputas fronterizas entre China y Bután

Las discusiones fronterizas entre China y Bután desde 1984 se han centrado en dos zonas: una en el oeste de Bután, incluyendo Doklam (103 millas cuadradas) y la otra en el norte de Bután, en los valles de Jakarlung y Pasamlung (191 millas cuadradas). China comenzó a reclamar estas zonas en la década de 1950.

Desde la disputa de Doklam de 2017, China también hizo valer sus reclamaciones en la región oriental de Sakteng (1274 millas cuadradas) de Bután, que limita con la región india de Tawang, en Arunachal Pradesh, también reclamada por China. Tawang alberga el monasterio de Tawang, una importante sede del budismo tibetano. El año pasado, China intentó impedir que la organización medioambiental internacional PNUD financiara el santuario de vida silvestre de Sakteng, alegando que se encuentra en un territorio disputado.

Lehberger afirmó que los chinos utilizan medios militares asimétricos contra los butaneses y que “emplean tácticas de cortes territoriales a rebanadas” para apoderarse del territorio ajeno. Al respecto mencionó que el general del Ejército Popular de Liberación (EPL), Wang Haijiang, que fue designado para estar a cargo del Comando del Escenario Occidental de China a principios de agosto, tiene el antecedente de haber servido en Doklam.

“En abril de 2019, el general Wang Haijiang fue elogiado públicamente por su exitosa coordinación de la construcción de carreteras y de esos notorios asentamientos fronterizos tibetanos militarizados a gran altura (13,000 pies), durante los duros meses de invierno de 2017 en Doklam”, dijo Lehberger.

El general Wang Haijiang es un experto en misiones de patrullaje y reconocimiento en terreno montañoso y permitió al EPL acampar por primera vez en el inhóspito terreno de Doklam durante el duro periodo invernal, añadió.

“China no solo se ha robado trozos de territorio fronterizo de Bután que hasta entonces estaban en gran parte deshabitados debido a su importancia religiosa para los budistas, sino que ha construido allí aldeas modernas enteras y las ha poblado con tibetanos de zonas cercanas que fueron obligados a trasladarse a esas aldeas remotas”, dijo a continuación.

Lehberger se refería a los informes de finales del año pasado sobre la construcción por parte de los chinos del pueblo de Pangda en el territorio al este de la meseta de Doklam, que tanto China como Bután reclaman como su territorio. China sitúa esta región en su condado de Yadong en su designada Región Autónoma del Tíbet. Global Times informó que la población se trasladó voluntariamente desde la aldea de Shangdui en el mismo condado a Pangda en septiembre del año pasado.

Impacto en la relación India-Bután

El ministerio indio de Asuntos Exteriores (MEA) dijo que está al tanto de las conversaciones que están teniendo lugar entre Bután y China, pero no emitió ninguna reacción más específica.

“Hemos tomado nota de la firma del memorando entre Bután y China, estamos al tanto de ello. Ustedes saben que Bután y China llevan negociando sus fronteras desde 1984. India también ha mantenido negociaciones fronterizas con China”, dijo el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, Arindam Bagchi, durante su encuentro semanal con los periodistas.

Lehberger afirmó que el acuerdo del 14 de octubre para acelerar las conversaciones fronterizas entre China y Bután es un intento de crear una cuña entre India y Bután.

“Básicamente no hay nada que celebrar para Bután e India porque esto forma parte del largo juego estratégico del PCCh de crear una cuña entre Bután e India, mientras debilita continuamente a Bután, infiltrándose en la sociedad, incluso cuando ambos no tienen relaciones diplomáticas”, dijo Lehberger.

A su vez los medios de comunicación estatales chinos culpan a India del retraso en la resolución de las disputas fronterizas entre Bután y China. El medio Global Times citó a expertos chinos diciendo que Bután está dispuesto a gestionar sus problemas fronterizos “de forma independiente” y rebatió las afirmaciones de India sobre una “amenaza china” en la frontera oriental entre India y China.

“Ellos [los expertos] señalaron que las disputas territoriales entre China y Bután no son significativas pero no se han resuelto porque India se interpone en el camino ya que tiene una influencia especial en la cultura, la defensa y la diplomacia de Bután”, informó Global Times el 15 de octubre.

Otro medio de comunicación estatal chino, CGTN, culpó a India de agresión fronteriza y calificó el acuerdo del jueves como “una victoria sobre la búsqueda de hegemonía en el sur de Asia por parte de India” y dijo que el memorando de entendimiento se produjo mientras India y China mantenían tensas discusiones sobre sus disputas fronterizas.

La 13ª ronda de conversaciones entre los mandos militares de India y China, celebrada el 10 de octubre, fracasó y ambas naciones se culparon mutuamente de ello.

Nagao dijo que tanto India como China son grandes potencias en comparación con Bután y que éste quiere mantener la coordinación con sus dos gigantescos vecinos.

“Por eso les preocupa la situación: cuando los elefantes se pelean, es la hierba la que sufre”, dijo Nagao. Por “situación” se refería a los grandes conflictos fronterizos y a la competencia entre India y China en la región.

“Aún así, el ejército indio está estacionado en Bután. La influencia de India en Bután es enorme. Por lo tanto, sin el permiso de India, Bután no puede concluir el acuerdo final”, dijo. India debe garantizar la seguridad de Bután y si necesita apoyo debe pedir ayuda al Quad (el diálogo estratégico entre Australia, India, Japón y Estados Unidos), dijo.

“India puede pedirle al Quad que publique una declaración para asegurar a Bután. Depende de la voluntad de India. Durante mucho tiempo India no quiso pedir ayuda a otros en el sur de Asia, pero China es grande”, dijo Nagao.

Japón es un “principal donante” de Bután. Las naciones del Quad “actuarán con más esmero” hacia Bután si toman una decisión centrada en China, según Nagao.


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