Cerraduras inteligentes: la nueva herramienta utilizada por el PCCh para controlar a la población

Por Bitter Winter
12 de Septiembre de 2020
Actualizado: 12 de Septiembre de 2020

Las denominadas cerraduras inteligentes, dispositivos que abren o cierran puertas mediante el uso de teléfonos, identificaciones o reconocimiento facial, están siendo gradualmente introducidas en las propiedades de alquiler en varias partes de China.

La propaganda del régimen afirma que estas herramientas son esenciales para “garantizar la seguridad” de los residentes y ahora son utilizadas para “evitar la propagación” del virus del PCCh (Partido Comunista Chino).

Sin embargo, no son tan benevolentes como se presentan al público: las cerraduras, vinculadas a las plataformas de macrodatos del régimen, son otro medio para controlar a la población.

Según un informe publicado en un medio de comunicación oficial de la provincia oriental de Zhejiang, la policía y miembros del personal médico detuvieron a una mujer que trabajaba en una empresa de electrónica en Zhuji, una ciudad a nivel de condado bajo la administración de la ciudad a nivel de prefectura de Shaoxing, cuando la misma regresó a su dormitorio tras haber visitado su hogar emplazado en la provincia de Shaanxi.

La gente camina por la calle Nanjing, la principal calle comercial de China, el 26 de octubre de 2007 en Shanghái, China. (China Photos/Getty Images)

Para abrir la puerta, la mujer tuvo que utilizar una aplicación de “cerradura inteligente” instalada en su teléfono, la cual está conectada a la base de datos de gestión de la población migrante de la ciudad.

En medio del brote de COVID-19, a la base de datos también se le agregaron los datos sobre los códigos de salud de la población migrante —aplicaciones obligatorias que detectan si una persona puede constituir un riesgo de contagio de COVID-19 mediante el análisis de la información personal de los usuarios, sus datos de viaje y de salud—.

Al parecer, esto se hace para ayudar a evitar la propagación del virus del PCCh por parte de los trabajadores migrantes. El reciente viaje de la mujer fuera de la provincia disparó una alarma y las autoridades acudieron a su hogar para asegurarse de que se autoaislara.

Una orden emitida por la Agencia de Seguridad Pública de Zhuji en el mes de abril exige que para fines de septiembre se hayan instalado cerraduras inteligentes en todas las comunidades residenciales de la ciudad.

Se ven cámaras de seguridad (d) en una calle de Urumqi, capital de la región china de Xinjiang, el 2 de julio de 2010. (PETER PARKS/AFP vía Getty Images)

Su uso debe ampliarse para ayudarle al régimen a crear una gestión eficaz, “refinada”, “de inteligencia” y “de estilo hotelero” de las comunidades residenciales.

Toda la información recopilada deberá ser analizada para efectuar una “investigación y transformación masiva” de las propiedades de alquiler y así controlar aún más a la población migrante.

Un oficial de policía encargado de supervisar la instalación de cerraduras inteligentes en la ciudad le dijo a Bitter Winter que las agencias de seguridad pública pueden acceder a toda la información almacenada en estos dispositivos, incluyendo cuándo y quién ingresa o sale de las comunidades residenciales.

“El Gobierno está intensificando el control sobre los ciudadanos y esa es la razón por la cual quieren instalar estas cerraduras inteligentes”, explicó el oficial.

El mismo añadió que después de que el proyecto se implemente en Zhuji, se expandirá a otras áreas de la provincia de Zhejiang, y luego a todo el país.

Un oficial de policía chino monitorea la alimentación de las cámaras de circuito cerrado que muestran escenas de la calle en Hefei, en la provincia de Anhui, en el este de China, el 12 de julio de 2009. (AFP/AFP a través de Getty Images)

Numerosos residentes del poblado de Diankou de Zhuji se quejaron ante Bitter Winter de que las autoridades locales exigen que se instalen cerraduras inteligentes en las propiedades de alquiler, de lo contrario, las mismas no podrán ser alquiladas.

Los arrendadores y los inquilinos deben pagar conjuntamente la tarifa de instalación de 400 yuanes (alrededor de 58 dólares).

Un inquilino de una comunidad residencial afirmó que se sentía molesto a causa del nuevo sistema: ya lo habían dejado afuera de su apartamento cuando olvidó llevar consigo su teléfono inteligente.

Un oficial de policía de la zona confirmó que la mayoría de la gente se siente irritada a causa del proyecto, y considera que su labor de supervisar la instalación de cerraduras inteligentes es “sumamente difícil de realizar”.

A fin de aplacar tal insatisfacción, el documento de la Agencia de Seguridad Pública de Zhuji les pide a las autoridades locales que utilicen la televisión, la radio, los periódicos, las cuentas oficiales de WeChat e incluso el personal de la red de base para implementar medidas de propaganda efectivas para promover el proyecto.

Una mujer lleva una máscara protectora camina por la calle mientras un hombre se sienta en la orilla del camino el 31 de enero de 2020 en Wuhan, China. (Foto de Stringer/Getty Images)

Y la propaganda solo debe enfatizar que las cerraduras inteligentes únicamente son utilizadas para la “prevención de la epidemia” o para “garantizar la seguridad” de la comunidad.

Coincidentemente, la infame “experiencia Fengqiao” —un método de la era de Mao Zedong mediante el cual se incitaba a grupos masivos de ciudadanos a monitorear y reformar a aquellos etiquetados como “enemigos de clase”— se originó en la ciudad de Zhuji a principios de la década de 1960.

El líder Xi Jinping ha revivido el método y lo promueve para controlar a la población, pero con funciones de alta tecnología “mejoradas” a fin de recopilar y analizar la información.

Este artículo fue publicado originalmente en Bitter Winter, una publicación sobre libertad religiosa y derechos humanos en China.


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