China podría atraer accidentalmente a la India a las disputas de las aguas marítimas meridionales

16 de Marzo de 2016 Actualizado: 16 de Marzo de 2016

China podría haberse disparado en el pie con sus esfuerzos por apoderarse de nuevos territorios. Sus acciones recientes podrían atraer a India al conflicto, lo cual podría actuar como una pieza esencial para influir en la situación en contra de los intereses de China.

Según los informes, las tropas chinas se han visto en los puestos de avanzada a lo largo de La Línea de Control, por el lado pakistaní de Cachemira, y esto hizo sonar las alarmas en la India.

Estratégicamente, el momento no podría haber sido peor. Esto ocurrió justo en el momento que líderes de la India están considerando la posibilidad de unirse a la disputa contra las reclamaciones territoriales de China en el Mar de China Meridional.

Los soldados del Ejército Popular de Liberación chino han estado haciendo “frecuentes incursiones en Ladakh” en el Himalaya, y las tropas chinas podrían estar construyendo infraestructura a lo largo de la Línea de Control, informó el Times de la India el 13 de marzo.

Las tropas chinas también están cavando túneles en el valle Leepa en Pakistán, e invadieron territorio de Cachemira como parte del corredor económico China-Pakistán y este proyecto construirá una autopista desde China a Pakistán, y pasa por debajo de la autopista Karakoram, la cual dice India está siendo ilegalmente ocupada por China.

Los esfuerzos chinos están causando un gran revuelo en la India, al mismo tiempo que ésta se encuentra considerando las ofertas de Japón y Vietnam para colaborar en los esfuerzos para contrarrestar la toma del Mar de China Meridional por parte de China.

Vietnam invitó a la India el 24 de febrero para explorar y explotar los recursos naturales dentro de sus 200 millas náuticas de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) en el Mar de China meridional, y no trató de ocultar sus intenciones de contrarrestar los esfuerzos de China en la misma zona.

“Estamos decididos a proteger nuestros derechos y mantener actividades regulares en nuestras aguas territoriales”, le dijo a la India, el embajador Ton Sinh Thanh de Vietnam, de acuerdo al periódico The Economic Times. “En consecuencia, vamos a seguir cooperando con otros países como India para explotar los recursos dentro de nuestra zona económica exclusiva de 200 millas náuticas”.

Para cualquier persona que ha estado siguiendo el conflicto, la solicitud de Vietnam a la India tiene implicaciones más profundas.

El régimen chino colocó una plataforma de perforación petrolera en aguas a 120 millas de la costa de Vietnam el 2 de mayo de 2014, y por esto las relaciones entre los dos países se desplomaron.

China quitó la plataforma petrolera en julio de 2014, pero la volvió a traer en enero de 2016. La petición de Vietnam a la India es con la intención de devolver el golpe a los esfuerzos de China.

Vietnam no es el único país pidiéndole a la India para que ayude a contrarrestar al régimen chino en el mar de China meridional.

La India está actualmente en conversaciones con Japón para que ayude con varios esfuerzos en la región, también con la intención que indirectamente (todavía sin mucha sutileza) luche contra los esfuerzos de China.

Japón y la India están buscando trabajar conjuntamente en la mejora de la infraestructura civil en las islas Andaman y Nicobar, y puede que incluyan la construcción de una central eléctrica diesel de 15 megavatios en el sur de la isla Andaman.

Como informó el New York Times el 11 de marzo, la colaboración marcaría un cambio de la política en la India, “la cual no ha aceptado previamente las ofertas de inversión extranjera en el archipiélago”, y la zona tiene una importancia estratégica en la lucha contra China. Se afirma que las islas están al noroeste del estrecho de Malaca y ofrecen un control del “llamado cuello de botella que es una de las vulnerabilidades marítimas más grandes de China”.

La entrada de India en el conflicto es probable lo último que los líderes chinos querrían. No sólo son naciones alrededor de China formando una alianza, sino que la India también es vista como la emergente superpotencia que podría desafiar las ambiciones económicas de China en un futuro cercano.

Los dos países también tienen una historia de no llevarse bien. Los conflictos entre la India y China se presentaron desde que el Partido Comunista Chino (PCCh) estableció su dominio en China, el 1 de octubre de 1949.

La India está involucrada en su propia disputa territorial con China sobre la Línea McMahon en las fronteras del Tíbet, después de que el PCCh invadió el Tíbet en octubre de 1950, y reclamó soberanía sobre ella un año más tarde.

La situación se ha complicado en los últimos años, pero documentos soviéticos filtrados, recientemente desclasificados y publicados por el Centro Wilson dan una idea de lo que realmente ocurrió.

Mao Zedong detalló algunos de sus planes durante una discusión el 6 de febrero de 1949, con el hombre de Estado soviético Anastas Mikoyan.

“El problema del Tíbet es muy complicado”, dijo Mao antes de su invasión, según el documento soviético traducido. “En esencia, se trata de una colonia británica, y sólo formalmente pertenece a China”.

Mao también detalló sus planes, diciendo que después de que el PCCh terminara su guerra civil, “cuando los tibetanos sintieran que no les amenazamos con agresión y los tratamos por igual, en ese momento, vamos a resolver el destino de esta región”.

Documentos desclasificados muestran que los soviéticos no estaban contentos con la apresurada adquisición por parte de China del Tíbet, señalando que permitieron que el Dalai Lama escapara, y esta agresión llamó la atención de la India.

El conflicto del PCCh con la India, y sus disputas con activistas por un Tíbet libre, se presentaron desde entonces.

Este conflicto sólo se ha profundizado con el aumento de la cooperación militar de China a Pakistán.

China también está supuestamente planeando construir tres divisiones de seguridad militar en Pakistán, invadiendo territorio de Cachemira, lo cual The Times de la India dice que va a utilizar un nombre local”, para que la India no proteste”.

Se señala que las nuevas divisiones militares chinas ascenderían a cerca de 30.000 soldados y “serian desplegadas en los alrededores de las instalaciones construidas por las empresas chinas”. Cuestiones como ésta tienen a los líderes de la India preocupados, y podrían estimular al gigante dormido a que entre en acción.

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