Científico chino se declara culpable de conspirar para robar secretos comerciales del gigante farmacéutico GlaxoSmithKline

Por Annie Wu - La Gran Época
18 de Septiembre de 2018 Actualizado: 18 de Septiembre de 2018

Un ciudadano chino se declaró culpable de conspirar para robar secretos comerciales de GlaxoSmithKline (GSK) en beneficio de una compañía farmacéutica china que él mismo ayudó a crear y que está respaldada por fondos del régimen chino.

Li Tao, de 45 años, es la segunda persona que se declara culpable en un complot que involucra a otros cinco acusados, incluidos sus amigos Xue Yu y Mei Yan.

Según el Departamento de Justicia, Xue Yu entregó documentos clave de GSK a Li Tao y Mei Yan, los cuales contenían información sobre productos biofarmacéuticos en desarrollo, incluidos datos de investigación y procesos de fabricación relacionados con dichos productos. Xue generalmente utilizaba un correo electrónico o dispositivos de almacenamiento portátiles para transferir los documentos.

La investigación y desarrollo de dichos productos usualmente cuestan “más de mil millones de dólares”, declaró el Departamento de Justicia de EE. UU..

Según un comunicado de prensa del 14 de septiembre del Departamento de Justicia, el 5 de enero de 2016, el FBI (Buró Federal de Investigaciones) arrestó a Li y confiscó su computadora, donde los funcionarios encontraron documentos de GSK enviados por Xue, quien trabajaba en GSK para desarrollar productos biofarmacéuticos. Un informe del 31 de agosto del Philadelphia Inquirer indicó que ella era una bioquímica de proteínas que trabajaba en un centro de investigación de GSK en Pensilvania. Xue fue despedida inmediatamente por GSK y arrestada. Ahora enfrenta hasta 10 años de prisión después de declararse culpable de un cargo de conspiración el 31 de agosto.

“El elemento vital de compañías como GSK es su propiedad intelectual, y cuando esa propiedad es robada y transferida a un país extranjero, amenaza miles de empleos aquí en Estados Unidos.  No solo es un delito grave, sino que es literalmente una forma de guerra económica contra los intereses estadounidenses”, señaló el fiscal William McSwain en la declaración.

Li será sentenciado el 4 de enero de 2019 en un tribunal federal de Filadelfia. También se enfrenta a una década en prisión.

Li, también científico, junto con Xue y Mei, estableció una compañía farmacéutica china, Renopharma, con sede en la ciudad de Nanjing, provincia de Jiangsu, que fue publicitada como especializada en el desarrollo de medicamentos contra el cáncer.

En los sitios web chinos de búsqueda de empleo, Renopharma fue promocionada como una “compañía biofarmacéutica de alta tecnología establecida por varios científicos con doctorado que estudiaron en los EE.UU. y regresaron a China”.

“En realidad, sin embargo, Renopharma fue utilizado como un depósito de información robada de GSK”, declaró el comunicado del Departamento de Justicia. Con sede en el Reino Unido, GSK es una de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo.

Renopharma recibió apoyo financiero y subsidios del gobierno chino. En una entrevista realizada en 2015 por el portavoz oficial del régimen chino, el Diario del Pueblo, Li Tao se jactó de que su empresa recibió cerca de 2 millones de yuanes (unos 291.000 dólares) en fondos del gobierno municipal de Nanjing, el gobierno provincial de Jiangsu y otras autoridades, además de disponer del alquiler gratuito para la oficina de la empresa durante dos años y condiciones de préstamo favorables de los bancos.

Un patrón de espionaje chino

Este es el último de una serie de casos que involucran a ciudadanos chinos que realizaron espionaje científico y tecnológico en beneficio de Beijing.

El régimen chino se focalizó en sectores de alta tecnología que van desde productos farmacéuticos hasta nuevos vehículos de energía para un desarrollo agresivo, como parte de sus planes industriales para convertirse en una superpotencia tecnológica.

Desde entonces, surgieron casos de espionaje económico por parte de agentes chinos, uno tras otro.

El FBI, en particular, se centró en la investigación de programas de reclutamiento de talentos extranjeros que se dirigen a los ciudadanos chinos que trabajan y estudian en el extranjero. El programa Mil Talentos de China ha estado bajo escrutinio, ya que está dirigido a profesionales de la ciencia y la tecnología –muchos de ellos de origen chino– con lucrativos paquetes financieros para trabajar en China.

Según un informe de 2016 de la BBC sobre el caso de GSK, en 2013 y 2014, Li fue seleccionado por las autoridades de la ciudad de Nanjing y de la provincia de Jiangsu para participar en una serie de programas de “recompensa al talento y a los emprendedores”, diseñados para alentar a los chinos en el extranjero a que desarrollen firmas de ciencia y tecnología en China con financiación del Gobierno.

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