Clérigos venden polémicos contratos de ‘matrimonio por placer a tiempo determinado’ con menores

Por Anastasia Gubin - La Gran Época
08 de Octubre de 2019 Actualizado: 08 de Octubre de 2019

Periodistas encubiertos investigaron en Irak hasta qué punto la práctica del “matrimonio por placer” a tiempo determinado existe en el mundo islámico y descubrieron que no solo es ampliamente difuso sino que un clérigo afirmó que los ‘contratos’ con niñas desde 9 años eran legales.

En esta polémica práctica considerada una explotación sexual ‘legalizada’, las mujeres son tratadas como una mercancía con precios que ascienden a menor edad de la joven, sin preocupación de su estado de salud.

La sharia o Ley del Corán establece “legal” la práctica llamada “Muta’a sésil“, que literalmente podríamos traducir: boda de placer con un plazo fijo. 

Un equipo iraquí y británico de la BBC filmó y entrevistó en forma encubierta a clérigos, a las mujeres que habían sido explotadas sexualmente y a los hombres que habían pagado para que les encontraran “esposas de placer”.

Una mujer iraquí observa mientras las multitudes chiítas musulmanes hacen una peregrinación religiosa por el Imam Abbas y el Imam Hussein el 21 de abril de 2003 en Karbala, Iraq. En Irak, los musulmanes son sunitas o chiitas. (Oleg Nikishin / Getty Images)

Ocho de diez clérigos de Kadhimiya, Bagdad, un importante santuario musulmán chiita, aceptaron realizar los matrimonios de placer y la mitad de ellos ofrecieron menores de apenas 12 o 13 años de edad.

En cambio entre cuatro clérigos de Kerbala, el mayor sitio de peregrinaje para los chiitas en el mundo, tres dijeron que conseguirían mujeres, mientras que dos dijeron que proveerán muchachas jóvenes.

“Un hombre puede casarse con tantas mujeres como quiera. Te puedes casar con una chica por media hora y, en cuanto se acabe, inmediatamente te puedes casar con otra”, dijo al reportero encubierto de la BBC, Sayyid Raad, clérigo de Bagdad, asegurando que la Sharia no impone límites temporales a los matrimonios de placer.

Raad acotó que “solamente” el hombre debe tener cuidado que las niñas menores no pierdan la virginidad después del matrimonio a tiempo determinado. “Tú puedes tener el juego previo con ella, acostarte a su lado, tocar su cuerpo, su pecho… no puedes penetrarla por delante”.

El clérigo dijo que “el sexo anal está bien” con las mujeres vírgenes y las niñas. “Es algo entre tú y ella si ella puede soportar el dolor o no”, añadió el clérigo, encogiéndose de hombros cuando el periodista le consultó qué pasaría si la chica resultaba lastimada. El reportero no detectó ninguna protección ni preocupación contra contra el abuso de las menores.

Cuando se le preguntó Al jeque Salawi, un clérigo de Kerbala, si una chica de 12 años de edad sería aceptable para la mut’ah. “Sí, a partir de 9 años de edad no hay ningún problema. De acuerdo con la Sharia no hay problema”, señaló.

Una bailarina iraquí gira durante la danza árabe tradicional durante un ensayo el 6 de diciembre de 2003 en Bagdad, Irak. (Chris Hondros / Getty Images))

“En realidad, el Muta’a es una forma legal de adulterio que aleja al amante de la flagelación: este es el castigo para una mujer adulterada, incluso cuando el adúltero es el hombre. Pero también es una forma de prostitución oculta y tortuosa, pero perfectamente legal, que no es más que el pago de la sexualidad”, de acuerdo a Storie e Mito. Es  muy usado entre los hombres casados.

La mujer en estos casos es considerada “de la serie B”, que “no disfruta de ninguna de las protecciones de una mujer casada regularmente”.

Durante la investigación de la BBC uno de los reporteros puso a prueba al clérigo Sayyid Raad. Mientras estaban en un taxi le pidió un matrimonio de placer con una niña de 13 años de edad que ya conocía llamada “Shaimaa”, la cual era en realidad una colega de la BBC.

Sin conocer a Shaima y la familia de la niña, el clérigo realizó el casamiento por teléfono.

“¿Estás de acuerdo, Shaimaa, en darme tu consentimiento para casarte con él y que él te pague 150.000 dinares (USD125) por un día?”, le preguntó por teléfono. Al final le dijo: “Ahora ustedes dos están casados y es halal que estén juntos”.

Halal quiere decir que no es un acto de pecado para los musulmanes. En caso contrario la mujer sería flagelada.

Sayyid Raad cobró US$200 y no se preocupó saber más quien era la niña de 13 años, ni su familia. La BBC detectó que los precios que cobraban otros clérigos por buscar niñas de 12 años, eran entre USD 500 a USD 800.

La práctica de Muta’a no goza del favor de todas las personas de fe islámica y tiene sus detractores. El movimiento islámico de los chiítas “lo utiliza ampliamente”, dice Storie e Mite, pero hay quienes se oponen abiertamente.

El ayatolá Sistani, una de las figuras de mayor rango en el Islam chiíta sin negar la existencia del Muta, aseguró a la BBC que “el matrimonio temporal no está permitido como un instrumento para vender sexo de una manera denigrante para la dignidad y humanidad de las mujeres”.

Sin embargo la activista iraquí de derechos humanos, Yanar Mohammed, dijo al medio británico que la mujer es tratada como una mercancía. “Usar la mercancía en formas específicas está permitido. Pero la virginidad es conservada para esa gran venta que ellos harán en el futuro”, explicó a la BBC. La “gran venta” quiere decir matrimonio.

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