Cómo la música de Shen Yun está renovando dos grandes tradiciones

Cómo la música de Shen Yun está renovando dos grandes tradiciones

La Orquesta Sinfónica Shen Yun sube al escenario del Chiayi Performing Arts Center en Chiayi, Taiwán, el 27 de septiembre de 2019. (Zheng Shun-li/The Epoch Times)

21 de Noviembre de 2019

Chia Chi Lin tenía solo 2 años cuando escuchó por primera vez el violín, habiendo crecido con muchas hermanas que estaban tomando clases de música. Mirando hacia atrás, debe haber sido sorprendente que una niña de su edad se sentara tan tranquila, absorta y enfocada en la música durante todas las lecciones.

“No había nada más que quisiera aprender, solo violín”, contó Lin. Se sintió inexplicablemente atraída por el instrumento, que le fue fácil de aprender una vez que tuvo la edad suficiente para empezar las clases, pero Lin dijo que ahora sabe que era su vocación.

Hace unos 13 años, la compañía de danza clásica china Shen Yun Performing Arts, fundada en Nueva York, había comenzado a hacer giras. Al ver lo que los artistas se habían propuesto lograr, Lin dijo que se dio cuenta de que tenía un deber, un propósito.

“Me di cuenta de que eso era lo que tenía que hacer”, dijo.

Lin, de Taiwán, es una consumada violinista principal de orquestas, y sintió que su trayectoria en la música clásica fue un regalo.

“Shen Yun ha combinado lo mejor y más glorioso de las tradiciones clásicas de Oriente y Occidente”, dijo Lin. Conmovida por el estudio de la tradición clásica por parte de la compañía y su devoción a la belleza, ella sabía que tenía que ser parte de esos esfuerzos para preservar la tradición.

Llevar Oriente a Occidente

La orquesta de Shen Yun es única. Desde las primeras notas del espectáculo, el público puede notar un sonido claramente chino. Pero al mirar en el foso de la orquesta, uno encuentra una orquesta de música clásica principalmente occidental, con uno o dos instrumentos exóticos aquí y allá.

“Cuando llegué por primera vez a Shen Yun, aunque nací en Taiwán y soy asiática, este fue mi primer encuentro con la música asiática”, dijo Lin. Ella se ha desempeñado como concertino y directora de orquesta durante su tiempo con Shen Yun.

La Orquesta Sinfónica Shen Yun se presenta ante un auditorio lleno en el Centro Nacional de Kaohsiung para las Artes en la ciudad de Kaohsiung, en el sur de Taiwán, el 21 de septiembre de 2019. (Luo Ruixun/The Epoch Times)

“Al escuchar como espectador, los arreglos clásicos occidentales sonarán muy familiares, pero también usamos instrumentos chinos antiguos, como el erhu y la pipa, y algo de percusión. Estos instrumentos tocan principalmente las melodías, para expresar el carácter de la cultura china, esa expresión cultural tradicional china”, dijo Lin.

La tonalidad entre las dos tradiciones es totalmente diferente, explicó. La tonalidad occidental es un sistema bien establecido, la columna vertebral de la música clásica. La música china, con su escala pentatónica, suena inmediatamente extraña en comparación, pero Shen Yun ha logrado armonizar ambas.

¿El efecto?

“Todavía tienes ese glorioso y arrollador arreglo de música clásica (…) pero el carácter es diferente, es único”, dijo Lin.

Dos tradiciones

La música clásica se formó como sistema en la época de Bach y Beethoven, cuenta Lin, un período en el que los músicos y compositores veían a su talento como un regalo de Dios y creían en un poder superior y en ideales divinos. Es música que nació de tal mundo, estableciendo una tradición que los artistas han seguido desde entonces.

“Así que aquí [en Shen Yun], incluso con los aspectos musicales que tomamos de la tradición occidental, hemos mantenido las cosas tradicionales, clásicas. Realmente estamos trabajando dentro de la tradición”, dijo Lin.

En cuanto a las melodías chinas, la antigua China también tenía una cultura de reverencia a lo divino y de uso del arte para expresar ideales elevados.

La Orquesta Sinfónica Shen Yun se presenta en el Boston Symphony Hall el 13 de octubre de 2017. (The Epoch Times)

“Hay 5000 años de civilización china, y eso está inspirado en lo divino”, dijo Lin. “Eso es lo que estamos preservando: la cultura tradicional. Ya sea danza o música, estamos trabajando dentro de la tradición”.

Cuando tocó por primera vez esta música, Lin se sintió inmediatamente muy conmovida, y esa sensación nunca se ha desvanecido.

Si alguien nunca ha tocado música china, sí, puede ser difícil de leer a simple vista, dijo Lin. Pero las dificultades técnicas son fáciles de superar; el verdadero desafío es comprender la cultura de manera suficientemente profunda como para expresarla con belleza.

“A pesar de que en la superficie la música parece ser tocada sin esfuerzo, para hacerla muy bella, muy conmovedora en una actuación, te conmueves tú mismo ante la pura belleza de la misma. Estás emocionalmente conmovido”, dijo Lin. “En el curso de estos 13 años, honestamente siento que cada presentación es diferente, y en cada una de ellas, estoy conmovida.”

“Si hay un desafío, es expresar el carácter de algo, comprender realmente el significado o el contenido interno, y averiguar cuál es la mejor manera de expresarlo”, dijo Lin. “Tienes que adentrarte en la música y entenderla para hacerla bien y bella, para lograr el propósito de la música”.

El propósito de la música, y lo que los músicos de Shen Yun hacen mejor, es contar historias.

Armonizando

Lin dijo que cada obra tiene un argumento; incluso cuando no hay una narrativa representada, y esas obras tienen un carácter único. Los compositores trabajan en estrecha colaboración con los coreógrafos para que cada nota y frase se corresponda con un gesto o movimiento en el escenario.

“Trato de mirar [el espectáculo] en el escenario, para ver cómo los bailarines mueven sus cuerpos, y de qué se trata la obra, y cuál es el significado que están tratando de expresar”, dijo Lin. “Cuando toco la línea o la melodía, uso mi instrumento para tratar de expresar el carácter de la obra, para expresar lo que están tratando de transmitir sobre el escenario”.

Desde las notas que los compositores escriben y los músicos tocan, pasando por los colores elegidos para los vestuarios, hasta el diseño gráfico de la pantalla de fondo, hasta los bailarines que trabajan juntos para contar una historia sobre el escenario, hay una especie de coordinación que ocurre no solo a nivel físico, sino también mental, emocional y espiritual.

“Todo se está construyendo en conjunto para lograr el mejor efecto”, dijo Lin. Cada pieza juega un papel importante en la contribución a algo completo y bello. “Creo que por eso la gente siente que Shen Yun es tan grandioso”.

Lin dijo que tanto si se trata de dirigir como de tocar el violín, durante las presentaciones se concentra en el momento para introducirse por completo en toda la obra de arte en juego.

“Te conviertes en uno con ella”, dijo. “Es un esfuerzo de grupo, no una cosa individual”.

“Y creo que mostramos cosas diferentes cada día cuando tocamos”, dijo Lin. “Tal vez sea muy sutil, pero es diferente cada día, porque cada día nos sentimos diferente. (…) Quizá mañana, o la semana que viene, o la semana pasada, debido a que estoy mejorando, ojalá, puedo lograr cosas diferentes, o aprender cosas diferentes”.

“Todos estamos tratando de mejorarnos a nosotros mismos todo el tiempo. ¿Qué podemos hacer para conseguirlo juntos en el escenario? Y al día siguiente puede ser otra cosa, además de eso. Siempre hay espacio para mejorar, y nunca es el final”, dijo Lin. “El arte siempre ha sido así, una búsqueda interminable de la perfección”.

Y cuando todos en el conjunto están juntos en esta búsqueda, se puede sentir, dijo.

“El corazón que tienes es realmente muy importante (…) Podemos sentir cada pedacito de tensión, cuando aún no está ahí, no es lo suficientemente bello, no es lo suficientemente pulido”, dijo Lin. “Solo cuando cooperas puedes lograr ese tipo de armonía perfecta. La música puede transmitir sentimientos a la gente, lo que está en nuestros corazones se refleja en la música”.