Cómo los antiguos funcionarios chinos afrontaban los desastres con virtud

Por Chun Qiu - Minghui.org
27 de Febrero de 2021
Actualizado: 27 de Febrero de 2021

Los antiguos chinos creían que los desastres que le ocurrían a la sociedad humana tenían su causa en lo divino y en las relaciones entre el Cielo y la humanidad.

Tal concepto quedó bien documentado en varios clásicos chinos antiguos como Guoyu- Zhouyu, Las Crónicas de Primavera y Otoño, y Chunqiu Fanlu. En todos se advierte que se desencadenarían desastres si se iba en contra de los designios del Cielo en este mundo humano.

Y esta ley también aplicaba para los gobernantes. Cuando los emperadores y funcionarios se alejaban de las leyes del Cielo, lo divino provocaría desastres en el mundo humano, y si aún así seguían sin arrepentirse, lo divino causaría catástrofes aún mayores a la humanidad y aparecerían fenómenos inusuales. Por eso, los funcionarios en la antigüedad siempre priorizaron la moralidad mientras gobernaban, especialmente cuando acaecían desastres.

Cómo Liu Huan ayudó a la gente a sobrevivir a los desastres naturales

Durante el reinado del emperador Yingzong de Song (1063 – 1067), se produjo una hambruna en Hebei, seguida de un gran terremoto. La gente moría de hambre. Muchos se veían obligados a vender su ganado, a cambio de un poco de grano para sobrevivir.

Yingzong (Dominio Público/Wikimedia Commons)

Cuando Liu Huan, el prefecto de Chanzhou, se enteró de la situación, ordenó a sus subordinados que usaran todo el dinero de la tesorería para comprar aquel ganado.

Al año siguiente, cuando los efectos del terremoto se redujeron y la gente regresó a trabajar en sus terrenos, se encontraba sin ganado, lo que hizo que el precio del ganado se multiplicara por diez. Liu Huan dijo a sus subordinados que vendieran el ganado que habían comprado al precio original.

Ese año, Chanzhou fue la única prefectura en todo Hebei donde la gente no se vio en la indigencia y sin hogar, gracias a la bondadosa ayuda del gobierno local dirigido por Liu Huan.

Zhao Qingxian logró mantener el arroz a un precio justo

Durante el reinado del emperador Shenzong de la dinastía Song (1067 – 1085), la región de Zhejiang sufrió sequías y plagas de  langostas que devastaron las cosechas. La hambruna se hizo notar en todas partes y el precio del arroz se disparó.

La gente que no podía permitirse comprar arroz moría de hambre. Los funcionarios locales de todas las prefecturas pusieron avisos en las carreteras principales ofreciendo una recompensa a cualquiera que denunciara aumentos en el precio del arroz y notificara a los culpables, que una vez atrapados, serían tratados con severidad.

Shenzong. (DominioPúblico/ Wikimedia Commons)

El magistrado Zhao Qingxian de la prefectura de Yuezhou publicó un aviso diferente. Informó a los que tenían arroz almacenado, que su gobierno les pagaría el máximo precio por su arroz.

En consecuencia, los comerciantes de arroz de todas partes fueron a Yuezhou a vender sus cosechas, y debido a que el arroz se hizo fácilmente asequible, el precio no tardó en volver a la normalidad. La población local quedó muy agradecida a su magistrado por su generosidad y sabiduría.

Zhu Xi ayudó a la gente a sobrevivir a la hambruna estableciendo almacenes locales de grano

En el cuarto año de la era Qiandao (1168) bajo el reinado del emperador Xiaozong de Song, se produjo un período de escasez de alimentos. Zhu Xi, un famoso erudito, pidió prestado 600 dans de arroz (un dan equivale a 60 kilos) al gobierno de la prefectura para la ayuda de emergencia. La gente que se quedaba sin alimentos podía pedir prestado arroz como ayuda durante el verano y devolverlo, con intereses, en invierno tras la cosecha de otoño. Si los rendimientos eran escasos en un año en particular, el interés se reducía a la mitad. Si se vivía una hambruna, no se cobraban intereses.

Catorce años después, Zhu Xi no solo pudo devolver el arroz que había pedido prestado al gobierno de la prefectura, sino que también almacenó 3100 dans de arroz en los almacenes de grano locales y dejó de cobrar intereses a la gente cuando necesitaba pedir arroz prestado. Con tanto arroz almacenado, la población local dejó de preocuparse por tener comida, incluso cuando se producían malas cosechas o había una hambruna.

Zhu Xi. (DominioPúblico/WikimediaCommons)

Impresionado por su éxito, el emperador Xiaozong de Song emitió un decreto para establecer almacenes locales de grano por todo el país.

Cómo Chen Jiyan ayudó a la gente durante una hambruna

Una gran inundación ocurrió durante la era Wanli bajo el reinado del emperador Shenzong de Ming (1572 – 1620). Chen Jiyan estaba sirviendo como gobernador de Kaizhou en ese momento. Consultó con sus funcionarios sobre las medidas de socorro y sugirió que se ofreciera un dan (60 kilos) de grano a los más pobres y 50 kilos a los menos necesitados, para que todos los habitantes de Kaizhou recibieran algún tipo de ayuda durante aquellos tiempos difíciles.

Luego ordenó a sus subordinados que asignaran un número a cada persona y pidió a la gente que se alineara en una fila para conseguir el grano. Chen se sentó debajo de un pequeño cobertizo a la entrada del almacén, ayudando en persona en las labores de socorro. Observó a cada persona cuidadosamente y los juzgó por su apariencia y la ropa que vestían. Tomó nota especialmente de los que parecían más necesitados. Las cosas fueron bien. A pesar de que más de diez mil personas hacían cola para recibir las ayudas de grano, no surgieron problemas ni contrariedades.

En la primavera siguiente, se aprobó un documento oficial para ofrecer otra ronda de ayuda a los más necesitados y se les dijo a los funcionarios locales que averiguaran a quiénes debía destinarse. Chen dijo a sus subordinados que no se molestaran en buscar a los que necesitaban ayuda, puesto que ya había tomado nota de los mismos previamente. Los aldeanos quedaron realmente sorprendidos de cómo Chen se había creado una imagen tan precisa de la situación personal de cada persona.

Resultaba, que cuando se ofreció la primera ronda de ayuda, el aviso se hizo público en el último minuto, así que nadie dispuso del tiempo necesario para cambiarse de ropa o alterar su apariencia. Como resultado, Chen fue capaz de determinar la situación de cada uno observando su apariencia y su ropa.

A finales de la era Wanli, el granero de Kaizhou se quedó sin grano. Chen ordenó entonces a cada prefectura y condado que comprara grano con fondos de su tesorería local. El precio del grano había aumentado bastante para entonces, y un dan de grano costaba más de 600 monedas de cobre. El gobierno central requirió que los hogares ricos vendieran su grano almacenado a 500 monedas de cobre por dan. Con el costo adicional del transporte, eso significaba que los hogares ricos iban a perder alrededor de 200 monedas de cobre por dan de grano.

Sabiendo que los hogares ricos también habían sufrido pérdidas durante aquellos tiempos difíciles y que su capacidad para hacer frente a la situación también era limitada, Chen decidió reducir la cantidad de grano que debían vender al gobierno al precio reducido. Al final, su gobierno compró un total de 4000 dans de grano. Eso significó que los adinerados pudieron vender el grano que les quedaba en otros lugares, a precios más elevados.

En el otoño del año Gengwu, Kaizhou tuvo una buena cosecha y el grano se vendía a poco más de 300 monedas de cobre por dan. Chen informó a sus superiores que usaría dos mil taels de plata de la tesorería en la compra de grano para almacenar. El precio fue de 300 monedas de cobre en efectivo por dan. Sin embargo, cuando fue a comprar el grano, el precio había caído a 250 monedas de cobre por dan.

Agradecidos a Chen por no obligarles a vender más grano anteriormente, los hogares ricos ofrecieron vender su grano al precio más bajo. Chen apreció su amable oferta, pero pagó el grano al precio estipulado de 300 monedas de cobre por dan. Al final, Kaizhou no solo cumplió con la cuota de compra requerida para ese año, sino que también adquirió más de 700 dans de grano extra, que Chen distribuyó entre los aldeanos pobres que habían regresado a casa para trabajar en las granjas.

Imagen ilustrativa (sulox32 en Pixabay)

Debido a las sucesivas inundaciones que ocurrían, la muralla de la ciudad alrededor de Kaizhou se derrumbó en más de una docena de lugares, así que el gobierno decidió repararla. Algunos funcionarios sugirieron reclutar a gente local para hacer el trabajo, pero Chen no estuvo de acuerdo, diciendo que causaría demasiados problemas a la gente y se derrocharía dinero. Ordenó a sus subordinados que pusieran avisos alrededor de las puertas de la ciudad, llamando a los aldeanos que se habían trasladado a otro lugar durante la hambruna para que volvieran a casa a trabajar en los campos. Como incentivo, estarían exentos del impuesto sobre la tierra, y el gobierno también ofrecería alguna ayuda con el grano. La noticia se difundió rápidamente de boca en boca, y muchos de los que habían emigrado regresaron.

Cuando llegaron con sus bolsas para conseguir los cereales, Chen dijo a sus hombres que pusieran el siguiente aviso: “Si están aquí para recibir el grano, primero llenen sus bolsas con tierra y tapen las partes derruidas de la muralla de la ciudad. Los oficiales a cargo marcarán sus bolsas, lo que mostrará que tienen derecho a recibir el grano”. Cuando se acabó de repartir el grano, el muro estaba reparado, con poco perjuicio a las arcas del gobierno.

La historia de “Su Causeway”

Cuando Su Shi servía como gobernador de Hangzhou durante la dinastía Song, el lugar sufrió una grave sequía, además de extenderse una enfermedad muy infecciosa. Su Shi pidió a la corte imperial que eliminara un tercio del impuesto en la compra de arroz. En consecuencia, más tiendas comenzaron a vender en el mercado y el precio del arroz cayó. En la primavera del año siguiente, Su Shi vendió el arroz del almacén oficial a la población local a bajo precio para ayudarles a sobrevivir a la hambruna.

A principios de la dinastía Tang, el agua del Lago Oeste se conducía a través de un canal, que luego se utilizó para el riego de más de 1000 hectáreas de tierras de cultivo. Sin embargo, debido a la acumulación de sedimentos y algas, el lago tenía que ser dragado todos los años, lo que se convirtió en un gran problema para la población local.

Imagen ilustrativa (Sasin Tipchai en Pixabay)

Su Shi decidió resolver el problema de una vez por todas, por lo que pidió que se limpiara el limo y las malas hierbas, dragando el cercano canal de Maoshan y el río Yanqiao. También construyó una compuerta para controlar el flujo de agua y erigió una calzada a través del lago con el limo excavado para mantener el agua adecuada en el lago para la pesca, el consumo, la irrigación y el transporte.

La calzada, alineada con hermosas rosas y sauces, también servía como un conveniente y atractivo sendero para los peatones y una gran extensión de tierra recuperada alrededor del lago se utilizó para cultivar trigo, el cual generaba lo suficiente para el mantenimiento del lago. La gente de Hangzhou llamó a la calzada “Su Causeway” en reconocimiento de la buena gestión de Su Shi y su preocupación por la población.

El virtuoso gobierno de los pueblos antiguos contrasta fuertemente con la conducta corrupta y tiránica del Partido Comunista Chino (PCC). Hoy en día, la gente en China no se hace una idea de cuánta riqueza nacional habrá ido a parar a los bolsillos de los funcionarios corruptos del PCCh.

Con la actual pandemia, las inundaciones y los terremotos que han azotado China el últomo año, en lugar de ofrecer asistencia o algún tipo de ayuda concreta, el PCCh simplemente se jacta de obtener un “gran éxito” en el desarrollo económico y sigue pidiendo a la gente que done dinero al régimen.


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