Cuba está “exportando su dictadura” a países de la región, dice subsecretaria de EE.UU.

Por Pachi Valencia
18 de Septiembre de 2019 Actualizado: 18 de Septiembre de 2019

La administración Trump está luchando por los derechos humanos del hemisferio y gran parte de eso comienza con el régimen cubano, dijo la subsecretaria adjunta para Venezuela y Cuba, Carrie Filipetti durante una entrevista con Radio y Televisión Martí el 16 de setiembre.

La funcionaria dijo que desde la revolución cubana, el régimen castrista sigue “minando las libertades fundamentales del pueblo cubano”, y ahora “están exportando su dictadura a Venezuela, y eso está afectando a toda la región”, durante una entrevista exclusiva con Jorge Jáuregui, director del medio de noticias.

“El régimen cubano ha priorizado la ideología de su revolución”, quebrando así “las libertades de su pueblo”, agregó.

Frente a las constantes propagandas políticas en Cuba en la que ataca a Estados Unidos por las sanciones impuestas, Filipetti enfatizó que dichas sanciones financieras van directamente dirigidas a los servicios militares, de seguridad y de inteligencia cubana, las cuales son “las tres entidades con más responsabilidad directa en las violaciones de los derechos humanos en Cuba”.

Estas entidades cubanas están involucradas también en dar apoyo al régimen de Maduro contra activistas democráticos en Venezuela, aparte de promover la dictadura venezolana, el refugio a terroristas, y el tráfico de drogas, dijo la alta funcionaria.

Esta situación ha desencadenado que Venezuela se convierta en la segunda población más grande de refugiados en el mundo, acercándose cada vez más a Siria, que está en guerra hace ocho años.

Filipetti agregó además que “Nicaragua y Venezuela se originan en Cuba”, ya que el régimen de la isla ha “exportado su modelo de tiranía” a dichos países, lo cual está teniendo impacto en la región.

El resurgimiento y rearmamento de las FARC y el ELN es un tema inquietante, señaló.

Los ex comandantes de las FARC en Colombia, Iván Márquez(C) y a su colega rebelde fugitivo, Jesús Santrich (con gafas de sol), en un lugar no revelado anunciando la creación de una organización política clandestina que buscará “erradicar la corrupción” y formar una base social que defienda la política del grupo, el 4 de septiembre de 2019. (AFP/Getty Images)

El pasado 10 de setiembre, el diario El Tiempo dio a conocer un documento expedido por el Gobierno del presidente Iván Duque, donde exige a la dictadura cubana entregar a los cabecillas del Comando Central (Coce) del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que se encuentran en la isla.

Colombia le advirtió a Cuba que de no entregar a los guerrilleros, que en su momento representaron a esta guerrilla durante el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y que aún se encuentran en la isla, acudirá a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para denunciar a la isla como posible refugio de terroristas.

En la comunicación, se le exige a las autoridades de la dictadura cubana no seguir auspiciando la llegada de terroristas y grupos guerrilleros. Esto teniendo en cuenta que tanto Iván Márquez y Jesús Santrich, cabecillas de las FARC, estuvieron en La Habana antes de anunciar su regreso formal a la vida en la guerrilla armada.

Durante la entrevista, también se tocó el tema de la última crisis energética en Cuba, la cual afectó a toda la nación por la paralización de producciones básicas para el consumo nacional.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez se dirige a la Asamblea General de las Naciones Unidas el 26 de septiembre de 2018 en la ciudad de Nueva York. Díaz-Canel estuvo recientemente de gira por países comunistas, reuniéndose con líderes de China, Vietnam, Laos y Corea del Norte, además de realizar escalas en Rusia y Reino Unido. (John Moore/Getty Images)

Filipetti criticó el llamado de Díaz-Canel al pueblo para que “soporte el peso de lo que esencialmente es su mal manejo de la economía” por impedir la privatización de las empresas privadas por décadas.

El pasado 11 de septiembre, el dictador cubano Miguel Díaz-Canel informó por televisión nacional las medidas que había adoptado el país ante lo que llamó la “actual coyuntura energética”.

“A pesar de los esfuerzos no se logró, en estos días, el arribo de buques petroleros”, dijo Miguel Díaz-Canel, y añadió que el día 14 entrará un barco de combustible pero que “esta coyuntura se puede repetir”.

El buque llegó a La Habana el domingo 15 de setiembre, según Al Navío.

Luego se refirió a que habrá afectaciones, por ejemplo, en la distribución de productos que dependen del transporte que se mueve con combustible diésel y también con respecto a la generación de energía eléctrica.

El dictador no mencionó entre las causas del desabastecimiento de combustible la situación concreta que está atravesando Venezuela, quien suministra buena parte del petróleo que necesita la isla.

La refinería Nico López en La Habana, el 5 de junio de 2017. La crisis económica que afectó a su aliado Venezuela redujo la importación cubana de petróleo a un 40% de la cantidad disponible hasta 2014 lo que obligó a la empresa petrolera estatal Cupet a buscar nuevas formas de aumentar su propia y escasa producción. (YAMIL LAGE/AFP/Getty Images)

“Han obligado al pueblo a depender de actores externos, primero la Unión Soviética y ahora los venezolanos, y son ellos los responsables de esta crisis humanitaria y energética dentro de Cuba”, dijo la subsecretaria.

Por otro lado, frente a las nuevas medidas tomadas por el presidente estadounidense Donald Trump el pasado 6 de septiembre en las que limita a USD 1000 la cantidad de dinero que los cubanos pueden enviar a su familia en Cuba por trimestre, Filipetti dijo que esta política de sanciones se enfoca en lo que está beneficiando de “forma desproporcionada” al régimen cubano.

“Lo que esa política hizo fue reconocer la triste realidad de que, desafortunadamente, los cubanos no pueden recibir un ‘salario digno’ de su gobierno, dependen de remesas de sus familiares en Estados Unidos. Así que lo que hicimos fue entender cuánto dinero podía ser ofrecido para garantizar que pudieran seguir apoyando a sus familiares, mientras se limitaba lo que llegaba al régimen cubano”, señaló la subsecretaria, reafirmando que se prohibieron remesas a miembros del Partido Comunista o sus familiares y que no hay límite máximo para los grupos de derechos humanos.

“No queremos empeorar la situación del pueblo cubano. Ellos han sufrido lo suficiente”, declaró.

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