Cuidados y prevenciones ante la tormenta de nieve Jonás

22 de Enero de 2016 Actualizado: 22 de Enero de 2016

Las tormentas de invierno llevan consigo hielo, nieve, bajas temperaturas y, muchas veces, condiciones peligrosas. Incluso pequeñas cantidades de nieve y hielo pueden causar problemas serios en los estados del sur de EEUU, donde las tormentas de invierno no son frecuentes. Particularmente, la inminente llegada de la tormenta de nieve Jonás pone en alerta a varias ciudades de este país.

Ante el aviso de gran tormenta de nieve, como la anunciada, es importante prepararse para no tener una desagradable sorpresa. La Cruz Roja aporta una serie de recomendaciones ante este tipo de situaciones.

Dentro del hogar deben tenerse mantas adicionales a mano y un equipo completo de invierno (abrigo grueso, guantes, gorro y botas impermeables) para cada miembro de la familia.

En caso de que se recomiende no salir de casa, se debe tener preparado -por si se necesitara- un botiquín de primeros auxilios y medicamentos esenciales, tener comida enlatada y suficiente agua. Para estar informados, tener una radio portátil por si no hubiera luz y linternas con pilas de repuesto. La Cruz Roja agrega que es importante preparar el automóvil para el invierno antes de que comience la temporada de tormentas invernales.

Durante el transcurso de una gran tormenta de nieve, esta institución señala que es importante escuchar “NOAA Weather Radio” y las emisoras locales de radio y TV para obtener información actualizada sobre la tormenta.

La inminente llegada de la tormenta de nieve Jonás pone en alerta a varias ciudades de Estados Unidos

En caso de atasco del automóvil, la Cruz Roja recomienda colocar un trozo de trapo de color en la antena del auto para que puedan verlo los rescatadores y quedarse dentro del coche. Es muy importante encender el motor, utilizar la calefacción durante 10 minutos y asegurarse que el tubo de escape no quede tapado con la nieve. Hay que aprovechar este momento para prender la luz interior, ayuda a ser visto desde el exterior. Para mantener la temperatura corporal y la circulación sanguínea se recomienda mover brazos y piernas aun estando sentado. Por último, abrir un poco la ventanilla del lado opuesto para oxigenar el habitáculo.

Hay situaciones extremas en que se puede producir congelación, cuando una parte del cuerpo se expone demasiado tiempo ante una temperatura muy fría.

Según la Biblioteca de Medicina de Estados Unidos existen personas más propensas a exponerse a esta situación, como pueden ser aquellos que toman medicamentos llamados betabloqueadores, los que tienen mala circulación sanguínea en las piernas, los fumadores y los diabéticos.

Los síntomas de congelación abarcan sensación de hormigueo, piel fría, pálida y dura. En la zona afectada se tiene dolor, palpitación o falta de sensibilidad. En el caso de congelación muy intensa se crean ampollas, gangrena (zona ennegrecida), daño en los tendones, músculos, nervios e incluso en los huesos. Subraya que las partes más propensas a la congelación son la nariz, orejas, manos y pies.

Durante las tormentas de nieve se puede producir congelación en algunos lugares del cuerpo. (commons.wikimedia.org)
Durante las tormentas de nieve se puede producir congelación en algunos lugares del cuerpo. (commons.wikimedia.org)

Este organismo brinda consejos de primeros auxilios básicos que pueden salvar la vida de una persona con síntomas de congelación. Advierte que una persona con quemaduras por congelación en los brazos o las piernas también puede tener hipotermia (temperatura corporal baja), en este caso recomienda tratar estos síntomas primero.

Tomar las siguientes medidas en caso de que alguien podría tener una quemadura por congelación:

  1. Proteger a la persona del frío y trasladarla a un lugar más cálido.
  2. Tratar de conseguir ayuda médica inmediata, es mejor envolver las áreas afectadas en compresas estériles. No olvidar separar los dedos de las manos y de los pies afectados. Llevar a la persona hasta una sala de urgencias para que reciba mayores cuidados.
  3. Si no hay ayuda médica cerca, se pueden aplicar los primeros auxilios para calentar a la persona:
    • Sumergir las áreas afectadas en agua tibia (nunca caliente) durante 20 a 30 minutos.
    • Para las orejas, la nariz o las mejillas, aplicar paños calientes en forma repetitiva.
    • La temperatura recomendada para el agua es de 104º a 108º F (40 a 42º C)
    • Mantener el agua circulando para ayudar al proceso de calentamiento. Durante el mismo, pueden presentarse dolor intenso, hinchazón y cambios de color en la piel. El calentamiento se completa cuando la piel está suave y retorna la sensibilidad.
  4. Aplicar compresas secas y estériles en las áreas congeladas. Ponerlas entre los dedos congelados para mantenerlos separados.
  5. Se recomienda mover las áreas descongeladas lo menos posible.
  6. La nueva congelación de las extremidades descongeladas puede causar daño aún más grave. Para evitarlo envolver las áreas descongeladas manteniendo a la persona caliente. Si no se puede garantizar que no se produzca una nueva congelación, puede ser mejor demorar el proceso inicial de recalentamiento hasta que se logre ubicar un lugar caliente y seguro.
  7. Si la congelación es extensa, brindar a la persona bebidas calientes con el fin de reponer los líquidos perdidos.

El sitio especializado especifica puntos esenciales que no se pueden realizar como:

  • NO descongelar un área si no se puede mantener descongelada. La nueva congelación puede provocar daños a los tejidos aún peores.
  • NO fumar ni tomar bebidas alcohólicas durante la recuperación ya que ambas acciones pueden interferir con la circulación sanguínea.
  • NO usar calor seco y directo (como un calentador, fogatas, una almohadilla térmica o secadores de pelo) para descongelar las áreas congeladas. El calor directo puede quemar los tejidos que ya están dañados.
  • NO frotar ni masajear el área afectada.
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