Delegados cubanos interrumpen reunión de la ONU sobre presos políticos

Por Kristen Meriwether - La Gran Época
17 de Octubre de 2018 Actualizado: 17 de Octubre de 2018

Se suponía que iba a ser un evento tranquilo en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para discutir la difícil situación de los presos políticos en Cuba. En cambio, se convirtió en un ejercicio de protesta política.

A solo 15 segundos del discurso de apertura de la representante de Estados Unidos Kelley Currie el 15 de octubre, los manifestantes de la delegación cubana que estaban sentados en la sala comenzaron a golpear los escritorios. Luego comenzaron a gritar.

Currie, representante estadounidense ante el Consejo Económico y Social de la ONU, le pidió tres veces al embajador Michael Kozak y a los agentes de seguridad que retirasen o calmasen a los manifestantes durante los nueve minutos de sus comentarios. Los manifestantes no fueron silenciados ni retirados de la sala.

“Quiero agradecer nuevamente a la delegación cubana por brindarnos una demostración tan gráfica de cómo tratan a los puntos de vista diferentes en su país”, dijo Kozak, alto funcionario del Buró de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado de Estados Unidos. “Si esta es la forma en que el gobierno de Cuba se comporta en las cámaras de las Naciones Unidas con la presente seguridad, ¿se imaginan lo que es ser un ciudadano cubano que trata de decir lo que piensa?”

La manifestación vocal de la delegación cubana pretendía silenciar a las personas que se pronunciaban en contra de las políticas opresivas de Cuba. Irónicamente, eso es exactamente lo que el panel intentaba plantear.

Hasta septiembre, había 139 casos documentados de presos políticos en Cuba, incluidas 15 mujeres, según Carlos Quesada, director ejecutivo del Instituto de la Raza y la Igualdad, que participó del evento. Currie señaló que más de 5000 cubanos fueron detenidos por razones políticas en 2017.

“Los presos políticos de Cuba son un signo claro e inequívoco de la naturaleza represiva del régimen”, dijo Currie. “Su encarcelamiento representa una flagrante afrenta a las libertades fundamentales consagradas en la declaración universal de los derechos humanos”.

Quesada, que es abogado, dijo que las leyes nacionales y las leyes penales mal definidas han permitido una corrupción generalizada entre la policía. Se inventa evidencia para asegurar las condenas, creando un sistema donde los cubanos son encerrados simplemente por decir lo que piensan.

Una vez en prisión, explicó Quesada, las condiciones son muy difíciles. Relató que hay informes de oficiales de las prisiones que ofrecen sobornos a otros convictos para agredir físicamente a los presos políticos, o iniciar rumores sobre ellos, lo que los vuelve vulnerables a la violencia por parte de otros presos.

“Todos estos actos violan las obligaciones internacionales de Cuba de proporcionar condiciones seguras y respetuosas a las personas privadas de su libertad”, dijo Quesada.

Mientras alzaba la voz ante los gritos de los manifestantes, el abogado llamó a Cuba a ratificar el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. El tratado, adoptado por la ONU en 1966, dice que los países que lo firman, garantizan la libertad civil y política de sus ciudadanos.

El exdictador cubano Fidel Castro se opuso al tratado, pero su hermano Raúl lo firmó en 2008, solo cuatro días después de asumir su cargo. El régimen cubano nunca lo ratificó y, en base al número de presos políticos en las cárceles cubanas, continúan desobedeciendo las reglas detalladas en el tratado.

“El gobierno cubano debe respetar el derecho a la libertad de expresión y de opinión, así como el derecho a la libertad de asociación en el país”, dijo Quesada.

El panel destacó la presión que el gobierno de Trump está ejerciendo sobre las políticas represivas de Cuba. En octubre de 2017, el presidente Donald Trump firmó el Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional 5, en el que se describía específicamente la política de su gobierno hacia Cuba. En resumen, Trump quiere ver más libertad, democracia y mejores derechos humanos para los cubanos.

“El pueblo cubano ha sufrido durante mucho tiempo bajo un régimen comunista que suprime sus legítimas aspiraciones de libertad y prosperidad y no respeta su dignidad humana esencial”, dice el memorando presidencial.

En un intento por forzar el cambio, Trump restableció las restricciones comerciales y de viaje que se habían relajado con el expresidente Barack Obama.

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