Departamento de Energía financiará proyectos de desarrollo tecnológico para fabricación avanzada en EE.UU.

Por ALAN MCDONNELL
14 de Febrero de 2020 Actualizado: 14 de Febrero de 2020

El Departamento de Energía (DOE) anunció el lunes que se asignaron aproximadamente 187 millones de dólares en fondos para 55 proyectos en 25 estados, destinados a apoyar la investigación y el desarrollo en la fabricación avanzada innovadora.

Según el DOE, se eligieron proyectos en las áreas de tecnologías de fabricación esenciales, de ciencia de los materiales y de tecnología de procesos. Una declaración del DOE dice que la financiación ayudará a “avanzar en el objetivo de la Administración Trump de fortalecer la competitividad de la fabricación nacional y posicionar a Estados Unidos en el liderazgo mundial de fabricación avanzada”.

“El sector manufacturero está a la vanguardia de la innovación estadounidense y juega un papel integral en nuestra economía”, dijo el Subsecretario de Energía de EE.UU., Mark W. Menezes. “Al invertir en proyectos de fabricación avanzada que mejoran la productividad energética, apoyamos la competitividad de toda la industria manufacturera de EE.UU.”.

La Oficina de Fabricación Avanzada (AMO, por sus siglas en inglés) de la Oficina de Eficiencia Energética y Energía Renovable del DOE proporcionará la financiación para los proyectos. Una de las tareas de la AMO es apoyar los proyectos de Investigación y Desarrollo Tecnológico (IT) que “exploren nuevos materiales de eficiencia energética de última generación y tecnologías de procesos innovadores” que tengan un gran impacto o conduzcan a un ahorro de energía significativo. La AMO también procura reunir a los consorcios de IT de la industria, el mundo académico y el gobierno, al mismo tiempo que fomenta las asociaciones técnicas.

Los proyectos serán financiados en tres áreas e iniciará con 124,6 millones de dólares destinados a 36 proyectos relacionados con innovación para la fabricación de materiales avanzados. Estos incluirán el desarrollo de procesos de fabricación novedosos para impulsar la producción de baterías en Estados Unidos, materiales de almacenamiento de energía para promover la innovación en las tecnologías de calefacción y refrigeración, así como centrarse en materiales especiales que puedan soportar entornos extremos.

Más de la mitad de los 124,6 millones de dólares se destinarán a financiar el Gran Reto del Almacenamiento de Energía del DOE, que tiene como objetivo impulsar la tecnología estadounidense de baterías reduciendo el costo del almacenamiento de energía mediante innovaciones en la fabricación. Anunciado a finales de enero por el Secretario de Energía, Dan Brouillette, la visión del Desafío es “crear y mantener el liderazgo mundial en la utilización de almacenamiento de energía y las exportaciones, con una cadena de suministro de fabricación nacional segura que no dependa de fuentes extranjeras de materiales críticos”. Según el DOE, el Gran Reto ayudará a los innovadores estadounidenses a introducir en el mercado nuevas soluciones de almacenamiento de energía, asegurando al mismo tiempo que los Estados Unidos sigan desempeñando una función de liderazgo en las tecnologías de almacenamiento de energía a nivel mundial.

“El almacenamiento de energía es clave para capturar el valor total de nuestros diversos recursos energéticos”, dijo Brouillette. “A través de este Gran Reto, desplegaremos los amplios recursos y experiencia del Departamento para abordar el desarrollo de la tecnología, la comercialización, la fabricación, la valoración y los retos de la fuerza de trabajo para posicionar a los EE.UU. para el liderazgo mundial en las tecnologías de almacenamiento de energía del futuro”.

Una segunda parte de 28,7 millones de dólares se destinará a ocho proyectos que se centran en la reducción de las necesidades térmicas de los procesos industriales, mejorando así la eficiencia y la productividad industrial. En estos proyectos se investigarán métodos innovadores de calentamiento y secado en los procesos industriales, que, de realizarse, permitirían un ahorro sustancial de costos y harían más competitiva la manufactura estadounidense. Los procesos de calentamiento y enfriamiento son un área en la que se podrían hacer ahorros de energía sustanciales, ya que constituyen aproximadamente el 70% de toda la energía utilizada en los procesos de fabricación en Estados Unidos.

La tercera parte financiará sistemas de fabricación y soluciones energéticas centradas en la flexibilidad y la eficiencia, serán aproximadamente 33,5 millones de dólares destinados a financiar once proyectos de este tipo. Estas iniciativas se centrarán en hacer más eficiente el equipo de conversión de energía, la conversión de las energías de proceso en energía eléctrica, la mejora de la integración de la red y tecnologías avanzadas de semiconductores. También se centrarán en sistemas más eficientes de cogeneración de calor y energía.

Por ejemplo, el Laboratorio Nacional de Energía Renovable en Golden, Colorado, recibirá 3,2 millones de dólares del DOE para ayudar en el desarrollo de dispositivos electrónicos especiales que puedan soportar entornos operativos extremos. Otro beneficiario de la financiación será el Instituto Politécnico de Worcester en Massachusetts, que recibirá casi 3,5 millones de dólares de financiación que ayudarán a desarrollar procesos y tecnologías de secado innovadores y eficientes desde el punto de vista energético para sistemas de fabricación con uso intensivo de energía, como los que se encuentran en las industrias alimentaria y de fabricación de papel.

Puede encontrar más información sobre cada uno de los proyectos aquí.

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