EE. UU. depende cada vez más de los medicamentos producidos en China, advierten expertos

Por Frank Fang
04 de Noviembre de 2019 Actualizado: 04 de Noviembre de 2019

Las políticas estatales de China para desarrollar agresivamente su sector farmacéutico hicieron que Estados Unidos se volviera muy dependiente de las importaciones de medicamentos chinos. 

Expertos estadounidenses expresaron recientemente su preocupación sobre el ascenso de China al convertirse en uno de los mayores proveedores mundiales de ingredientes farmacéuticos activos (IFA), que son los componentes individuales dentro de los medicamentos que producen los efectos terapéuticos. 

“En agosto de 2019, solo el 28 por ciento de las plantas de fabricación que producen los IFA para abastecer el mercado estadounidense estaban en nuestro país”, dijo Janet Woodcock, directora del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés), durante una audiencia en el Congreso el 30 de octubre. 

“Por el contrario, el 72 por ciento restante de los productores de IFA que abastecen el mercado de EE.UU. estaban en el extranjero”.

En términos del mercado global, el 13 por ciento de los laboratorios de IFA se encuentran en China. Dijo que si bien el número actual de establecimientos chinos de IFA es aún menor que el de Estados Unidos (con un 28 por ciento del mercado mundial), el número aumentó durante la última década “como parte de un movimiento masivo de producción farmacéutica en el extranjero”. 

Políticas de Estado de China

Según otro testigo en la audiencia, Michael R. Wessel, comisionado de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad de Estados Unidos-China (USCC por sus siglas en inglés), China se convirtió en un proveedor clave de IFA al impulsar su desarrollo biotecnológico a través de políticas estatales, incluyendo “Made in China 2025” y el 13º Plan Quinquenal (2016-2020). 

“China ha apoyado a su sector químico y farmacéutico, expulsando a muchas líneas de producción estadounidenses, o sacándolas fuera del negocio completamente”, dijo Wessel. 

Por ejemplo, los Estados Unidos ya no producen penicilina, después de que su última planta de fermentación de penicilina en Siracusa, Nueva York, cerrara en 2004.

Además dijo que Beijing está “atrayendo a los mejores investigadores estadounidenses para que trabajen para sus empresas” a través de programas estatales de reclutamiento, entre ellos ‘Mil Talentos’, con el fin de “cumplir con los objetivos de los planes del Partido Comunista Chino”. 

El programa Mil Talentos recibió recientemente un mayor escrutinio por parte de las autoridades estadounidenses debido a que varios participantes del programa fueron acusados o condenados por robar propiedad intelectual de entidades estadounidenses para transferirla a China. 

Además, Wessel dijo que las empresas estadounidenses relacionadas con la salud han incrementado sus inversiones en China, con la esperanza de entrar en el restringido mercado de China de la atención de la salud, lo que ha llevado a “una mayor erosión de las capacidades productivas aquí en Estados Unidos, así como a la migración de la investigación y el desarrollo a China”.

La farmacéutica estadounidense Pfizer inauguró en mayo la sede central de su división de genéricos en Shanghai, según un medio de comunicación estatal chino. En agosto, la compañía biotecnológica estadounidense Thermo Fisher Scientific anunció que establecerá una nueva base de producción en la ciudad de Suzhou, en la provincia de Jiangsu, en el este de China. 

“Para nuestra desventaja y peligro, China podría convertir en un arma su posición en las cadenas de suministro”, dijo Wessel. 

Medicamentos genéricos

La India es el mayor fabricante mundial de medicamentos genéricos, que son copias legales de medicamentos de marca que se comercializan después de que expiran las patentes de esos medicamentos originales. 

Estados Unidos obtiene la mayoría de sus medicamentos genéricos de la India y China, el primero con el 24,5 por ciento y el segundo con el 8,5 por ciento, según datos de la Asociación de Medicamentos Accesibles con sede en Washington. 

Pero el país del sur de Asia también depende en gran medida de China para el suministro de los IFA que componen los medicamentos, dijo durante la audiencia Rosemary Gibson, asesora principal de The Hastings Center, un instituto de investigación de bioética sin fines de lucro con sede en Nueva York. 

El periódico en inglés Economic Times de la India, que cita un informe de la consultora Boston Consulting Group y de la Confederación de la Industria de la India, reportó en 2014 que más del 90 por ciento de los IFA y otras sustancias intermedias del país procedían de China. 

El suministro de medicamentos genéricos de la India no es seguro, ya que “un deterioro en la relación de la India con China podría provocar que China retenga el suministro de componentes vitales de los medicamentos esenciales”, dijo Gibson. 

También enumeró los medicamentos genéricos fabricados en China que se venden en Estados Unidos, incluyendo antibióticos, antidepresivos, medicamentos para el VIH/SIDA, píldoras anticonceptivas, medicamentos para la diabetes y medicamentos para el tratamiento de las enfermedades de Alzheimer y Parkinson. 

La participación de China en el mercado de medicamentos genéricos de Estados Unidos solo aumentará con el tiempo, dijo Gibson, ya que el régimen chino subsidia a sus fabricantes de medicamentos para que puedan excluir a sus competidores globales vendiendo sus medicamentos por debajo de los costos de producción. 

El régimen chino utilizó esta táctica para dominar la producción mundial de antibióticos.

“Las madres que dan a sus hijos antibióticos genéricos para las infecciones de oído, las personas mayores que toman antibióticos genéricos para la neumonía y los pacientes hospitalizados con sepsis potencialmente mortal, probablemente dependen de la clemencia de China para suministrar los componentes básicos”, señaló Gibson.

“China no tiene que hackear la red eléctrica o disparar un misil para derribar a Estados Unidos; puede retener antibióticos y otras medicinas esenciales”.

Medicamentos de baja calidad  

Los estadounidenses también están en riesgo de usar medicamentos de baja calidad de China, ya que hay una falta de regulación y supervisión de las compañías farmacéuticas chinas, señaló Wessel.

En 2007 y 2008, por lo menos 81 estadounidenses murieron y cientos se enfermaron después de haber sido inyectados con heparina, un anticoagulante contaminado producido por un laboratorio chino. 

Luego, en julio de 2018, la FDA retiró del mercado el medicamento Valsartan que contenía un IFA producido por una compañía en China que estaba contaminado con un producto químico cancerígeno utilizado para fabricar combustible líquido para cohetes. Valsartan se prescribe comúnmente para tratar la insuficiencia cardíaca y la presión arterial alta. 

En agosto de 2018, la FDA emitió una alerta sobre ciertos lotes de IFA de la tiroides —utilizados para fabricar medicamentos que tratan el hipotiroidismo— producidos por el fabricante chino de IFA Sichuan Friendly Pharmaceutical. La FDA encontró que los IFA tenían un nivel inconsistente de ingredientes activos, lo que podría resultar en consecuencias adversas para la salud que pondrían en peligro la vida. 

“China carece de la infraestructura regulatoria, de los recursos y, al parecer, del compromiso de regular su industria, lo que crea un peligro claro y presente”, dijo Wessel. 

“El problema de la corrupción [de China] también afecta a la seguridad de los productos del sector.”

Por ejemplo, en 2007, Zheng Xiaoyu, exdirector de la Administración Estatal de Alimentos y Medicamentos de China, fue sentenciado a muerte por aceptar en sobornos más de 6,5 millones de yuanes (unos 855.000 dólares) de ocho empresas, según los medios de comunicación estatales chinos. 

Fue condenado por aprobar muchos medicamentos de baja calidad, incluyendo un antibiótico al que se le atribuye al menos 10 muertos en China. 

En julio de 2018, la compañía farmacéutica china Changsheng Bio-Technology fue puesta bajo investigación por sospecha de corrupción tras haber enviado más de 250.000 dosis de la defectuosa vacuna DTap a los centros de salud de la provincia de Shandong. 

La vacuna DTap es una vacuna combinada que proporciona inmunidad a los niños contra la difteria, la tos ferina y el tétanos.

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