El crisantemo: símbolo de fuerza y resistencia

Por Cora Wang
16 de Octubre de 2020
Actualizado: 16 de Octubre de 2020

A medida que el frío del otoño se establece, los árboles comienzan a perder su vitalidad, y las plantas comienzan a marchitarse. Sin embargo, una flor en particular prevalece: el crisantemo. Mientras sus alrededores se desvanecen, derrotados por los fríos vientos, esta resistente flor comienza a florecer. Desde la antigüedad, el crisantemo ha sido admirado por los estudiosos y literatos chinos, inspirando innumerables poemas, historias y obras de arte. Además de elogiarlo por su belleza, lo celebraron como un símbolo de vitalidad y tenacidad.

Orígenes humildes

Una de las primeras instancias de la referencia al crisantemo en la poesía es el famoso poema “Li Sao” de Qu Yuan, compuesto durante el período de los Reinos Combatientes. En él escribe: “El rocío de las hojas de magnolia lo bebí al amanecer, / En la víspera de la comida nacieron los pétalos de aster”.

Aster se refiere a la familia de las Asteráceas (plantas con flor), a la que pertenece el crisantemo. Los crisantemos se usaban comúnmente para la medicina. En solo unas pocas líneas, Qu Yuan transmite que lo que importa no es la riqueza de uno, sino la pureza de su corazón.

Como sugiere el poema, el crisantemo era una flor relativamente poco llamativa, usada frecuentemente por la gente común. En el “Compendio de Materia Médica”, un volumen de herbología china escrito en la dinastía Ming, se documentaron numerosas especies de crisantemos. Cabe preguntarse cómo una planta tan ordinaria adquirió tal importancia cultural.

La escalada de estatus del crisantemo no se produjo hasta la dinastía Jin, cuando el poeta Tao Yuanming lo puso de relieve. Mucha de su poesía describía su simple vida de reclusión en el campo. A menudo se inspiró en la belleza y la serenidad de la naturaleza, con el crisantemo como motivo frecuente. En uno de sus más famosos poemas, “Beber: Nº 5,” escribió: “Arranco crisantemos bajo el seto oriental, / y miro de lejos hacia las montañas del sur”.

En este panel central de una pintura de un paisaje, el artista Du Jin ha representado al poeta Tao Yuanming paseando por las montañas y admirando las flores de los crisantemos. Yuanming era conocido por su amor a la flor, y a menudo aludía a ella en su poesía. Museo Metropolitano de Arte. (Dominio Público)

La poesía de Yuanming evocaba a menudo en los lectores un anhelo por la simplicidad de un estilo de vida pastoral, lejos del bullicio de la vida de la ciudad. Como resultado, el crisantemo se convirtió en un símbolo de reclusión y de una vida libre de materialismo.

Un corazón virtuoso

Esta caracterización del crisantemo se puede ver más adelante en la literatura, como en el cuento “Yuchu Xinzhi”. Escrito en la dinastía Qing, cuenta la historia de un erudito llamado Gao Chan. Sus compañeros intelectuales lo consideraban peculiar, ya que no tenía ningún deseo de fama o riqueza, y a menudo estaba en desacuerdo con los eruditos confucianos de la época. Gao Chan mantuvo un perfil bajo, pero fue conocido por sus allegados por su bondad y rectitud. Siempre buscaba la mejora de sí mismo y frecuentemente realizaba buenas acciones en secreto.

En esta pintura en blanco y negro, el crisantemo adquiere un aspecto más solemne y sofisticado. Está representado junto a cítricos y melones, que simbolizan la virtud y el talento literario. (Museo Nacional del Palacio)

Gao Chan se sentía desilusionado por la volubilidad del mundo que le rodeaba y anhelaba la libertad del campo. Así, decidió dejar el tumulto de la ciudad y se mudó con su familia a las montañas. Durante años, vivió una simple pero satisfactoria existencia en medio de la naturaleza. Todo iba bien, hasta que un día una inundación destruyó repentinamente su casa. Una vez más, se vio obligado a considerar la volatilidad de la vida.

Después de algunas deliberaciones, Gao Chan se dio cuenta de que vivir un estilo de vida pacífico e idílico no significaba necesariamente que tuviera que retirarse completamente de la sociedad. Por lo tanto, se mudó de nuevo a la ciudad, encontró un terreno vacío en el centro y construyó un nuevo hogar. En su jardín, plantó 500 bulbos de crisantemo. Una vez que llegó el otoño, su jardín estaba en plena floración. Su belleza y dulce fragancia atrajo a visitantes de toda la ciudad.

Gao Chan abrió las puertas de su jardín al público, esperando compartir su tranquilo oasis con otros. Sin embargo, eligió quedarse en un segundo plano. Los huéspedes no sabían la verdadera identidad del misterioso dueño, y se referían al jardín con dos palabras en el cartel cerca de la puerta: “Hua Yin”, que significa “escondido en las flores”. Esta historia demuestra el carácter íntegro de Gao Chan. Su amor por los crisantemos contribuyó a que la flor se convirtiera en un símbolo de rectitud, así como un signo de reclusión y simplicidad.

Qian Weicheng fue uno de los principales pintores de paisajes y flores del siglo XVIII. En esta vibrante y detallada pintura, ilustra cinco tipos diferentes de crisantemos. (Museo Nacional del Palacio)

Gracia y pureza

En el arte chino, el ciruelo en flor, la orquídea, el bambú y el crisantemo son conocidos como los “Cuatro Caballeros”. Son los temas más comunes de las pinturas tradicionales. Los artistas se sentían atraídos por ellas no solo por su belleza sino también porque simbolizaban la rectitud, la pureza y la perseverancia. A lo largo de la dinastía Qing, el crisantemo, en particular, sirvió como musa para muchos pintores talentosos.

Uno de los artistas más famosos de la dinastía Qing es Yun Shouping. Es considerado como uno de los “Seis Maestros” del período Qing, y sus obras fueron conocidas por su vitalidad y expresividad.

Repopularizó la técnica de pintura “mogu”, también conocida como “sin hueso”. Esta habilidad es particularmente difícil de dominar, ya que no hay contornos, y las pinceladas se hacen directamente en tinta o color. Aunque es un reto, las obras de arte resultantes son excepcionalmente hermosas, ya que la técnica captura la esencia de una escena o un objeto.

En esta exquisita pintura de crisantemos, Yun Shouping utiliza un efecto de gradiente en cada pétalo, dando a las flores una sensación vívida y real. (Museo Nacional del Palacio)

Otro famoso pintor de la dinastía Qing es Zou Yigui, que comenzó como un seguidor del estilo de Shouping. Era un artista de la familia imperial y era conocido por su meticuloso ojo para los detalles, especialmente en sus impresionantes pinturas de flores. En su libro “Xiao Shan Hua Pu”, explica los métodos y técnicas necesarias para mejorar las composiciones de paisajes y flores. De acuerdo con Yigui, ser un buen artista no se trata solo de tener habilidades. Uno debe entender y estar en sintonía con su tema. Esto significa no solo apreciar la belleza de las flores, sino también sentir genuinamente la esencia de la naturaleza en un nivel profundo.

Zou Yigui captura impecablemente la relajante esencia femenina del crisantemo en este cuadro mediante el uso de suaves pinceladas y suaves colores pastel. (Museo Nacional del Palacio)

Una de las más célebres pinturas de crisantemos de Yigui está actualmente en exhibición en el Museo Nacional del Palacio en Taiwán. Representa grupos vibrantes de crisantemos floreciendo entre exuberantes hojas verdes, y fue pintado usando el método mogu. Al pintar cada pétalo con un suave efecto de gradiente, Yigui le da a las flores una sensación vívida y tridimensional. Mirando la pintura, uno se llena de una sensación de paz y confort.

Esta elegante pintura de crisantemos es una de las obras más célebres de Zou Yigui. Representa grupos vibrantes de crisantemos entre hojas verdes exuberantes y fue pintado con la técnica “mogu”. (Museo Nacional del Palacio)

A medida que las hojas de otoño empiecen a cambiar de color y los vientos fríos alcancen mayor intensidad, el aroma del crisantemo volverá a llenar el aire. Con miles de años de rica historia cultural, el crisantemo es mucho más que otra bonita flor.

Este otoño, tome una página de los libros de los antiguos literatos chinos: prepare una taza de té de crisantemo, siéntese junto a una ventana con vistas al cambiante paisaje y disfrute de la poesía tradicional.

Este artículo fue escrito por Cora Wang y traducido por Angela Feng al inglés. Se publica de nuevo con el permiso de la revista Elite.


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