El nuevo jefe del Pentágono representa una postura más dura hacia China

Por Frank Fang
26 de julio de 2019 3:37 PM Actualizado: 26 de julio de 2019 4:20 PM

El exsecretario del Ejército Mark Esper fue confirmado como el nuevo Secretario de Defensa de Estados Unidos tras una votación en el Senado, poniendo fin a una vacante de más de siete meses en el Pentágono. La forma en que enfrentará a la amenaza militar de China está siendo objeto de un atento escrutinio.

El Senado de Estados Unidos confirmó el 23 de julio la nominación del presidente Donald Trump por 90 votos a favor y 8 en contra. Anteriormente, el Pentágono estuvo sin jefe permanente desde que Jim Mattis renunció en diciembre del año pasado. Desde entonces, el subsecretario Patrick Shanahan se desempeñó como secretario interino, pero se retiró del proceso de nominación en junio.

Esper sirvió en la 101ª División Aerotransportada del Ejército y participó en la primera Guerra del Golfo. Se retiró en 2007 después de 10 años en servicio activo. Más tarde se convirtió en el subsecretario adjunto de Defensa para la política de negociación durante la administración de George W. Bush.

Antes de convertirse en secretario del Ejército en 2017, Esper era lobista para Raytheon, uno de los mayores contratistas de defensa de EE. UU.

Tras la confirmación de Esper, el senador John Thune (republicano por Dakota del Sur), emitió un comunicado felicitando al nuevo jefe del Pentágono.

“Las naciones de todo el mundo, incluyendo China y Rusia, continúan haciendo avances estratégicos y tecnológicos en su preparación militar. Es esencial que nuestra nación no se quede atrás cuando se trata de invertir en nuestra seguridad nacional”, dijo Thune.

Thune agregó que la amplia experiencia de Esper en asuntos exteriores y política de defensa “fortalecerá nuestro ejército y mantendrá a los estadounidenses a salvo”.

Esper habló abiertamente sobre las amenazas potenciales que plantea China y de lo que él percibe como un fracaso de Estados Unidos para tomar en serio esas amenazas.

“Quizás sea un poco tarde, llegamos tarde, al reconocimiento de que estamos en una competencia estratégica con China”, dijo Esper en una entrevista con Reuters en abril.

Esper añadió que había sido testigo de la “evolución” de las capacidades de China en los últimos 20 años.

“Hoy en día, Rusia y China están desarrollando agresivamente formaciones y capacidades y sistemas de armas que nos niegan la ventaja que matuvimos durante mucho tiempo”, dijo.

El 24 de junio, Beijing respondió a la confirmación de Esper. Los medios de comunicación chinos informaron que Wu Qian, portavoz del Ministerio de Defensa de China, dijo en una conferencia de prensa que esperaba que la relación militar entre China y Estados Unidos creciera de manera constante bajo la dirección de Esper.

Aliados de EE.UU.

La confirmación de Esper tendrá un impacto directo en tres aliados de Estados Unidos en Asia Oriental –Taiwán, Corea del Sur y Japón– los cuales todos dependen del apoyo militar de Estados Unidos ante la potencial agresión militar china en la región.

En Taiwán, los medios de comunicación locales se apresuraron a señalar que, durante su audiencia de confirmación ante la Comisión de Servicios Armados del Senado el 16 de julio,  Esper apoyó públicamente las ventas de armas de Estados Unidos a la isla para su autodefensa.

Estados Unidos no tiene actualmente relaciones diplomáticas formales con Taiwán, desde que Washington modificó su reconocimiento diplomático a favor de Beijing en enero de 1979. Desde entonces, Estados Unidos mantuvo una relación no diplomática con Taipei, en la cual es el principal proveedor de armas de la isla.

La principal amenaza militar de Taiwán proviene de China, que considera a su vecino democrático como una provincia renegada que debe estar unida al continente, recurriendo a la fuerza militar de ser necesario.

Esper dijo en la audiencia que está “profundamente preocupado por el hecho de que China no haya renunciado al uso de la fuerza contra Taiwán y al aumento de ejercicios y operaciones del EPL [Ejército Popular de Liberación] en las cercanías de Taiwán”.

Añadió que se aseguraría de que Estados Unidos “se resistiera de recurrir a la fuerza u otras formas de coerción que pudieran poner en peligro la seguridad, o el sistema social o económico, de la población de Taiwán”.

Mientras tanto, el ministro de Defensa de Corea del Sur, Jeong Kyeong-doo, habló por teléfono con Esper desde su confirmación, informó la agencia de noticias surcoreana Yonhap. Ambos afirmaron su compromiso a mantener una alianza fuerte, así como además realizar los esfuerzos diplomáticos para la desnuclearización de la península de Corea.

El ministerio de defensa de Corea del Sur, en un comunicado de prensa, dijo que los dos jefes de defensa “esperan tener la oportunidad de reunirse en persona pronto”, según Yonhap.

Justo antes de la confirmación de Esper, los medios de comunicación japoneses informaron que Esper visitaría Japón a principios de agosto.

Citando fuentes anónimas familiarizadas con el viaje, el medio NHK dijo que Esper viajará a Japón para una visita de dos días a partir del 6 de agosto, como parte de una gira por cinco países que además incluirá paradas en Corea del Sur y Australia. Se espera que se reúna con el primer ministro japonés Shinzo Abe y el ministro de Defensa Takeshi Iwaya, informó NHK.

El Pentágono aún tiene que confirmar el viaje.

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