El trato paralelo secreto en el caso Flynn

Por Brian Cates
15 de Mayo de 2020
Actualizado: 17 de Mayo de 2020

Comentario

Las revelaciones de nuevas pruebas en el caso del general Flynn llegan tan rápido y en modo tan frenético que es difícil seguirlas.

Fue en junio del año pasado que el teniente general retirado, Michael Flynn, despidió a sus antiguos abogados de la firma Covington & Burling y los reemplazó con un nuevo equipo de defensa encabezado por Sidney Powell.

Cuando hay un cambio de abogado, se supone que el abogado saliente debe entregar todo el archivo del caso, que es exactamente lo que Covington & Burling afirmó que hizo en ese momento.

Sin embargo, el 28 de abril de este año, sin ningún aviso previo, el antiguo equipo de defensa de Flynn informó al tribunal que acababa de descubrir 8600 documentos adicionales en el expediente del caso Flynn, que no habían sido entregados al nuevo equipo legal. Según las recientes entrevistas de la nueva abogada principal de Flynn, Sidney Powell, esa cifra ya se ha elevado a más de 17,000 documentos.

¿Qué impulsó a los abogados de Covington & Burling a volver de pronto y echar otro vistazo dentro de sus oficinas para ver más archivos del caso Flynn?

Bueno, tengo una teoría.

Nuevo fiscal especial de bajo perfil

Sin anunciarlo en ese momento, en enero, el fiscal general, William Barr, nombró al fiscal general del Distrito Este de Missouri, Jeffrey Jensen, para el cargo de fiscal especial. Barr le dio discretamente a Jensen la tarea de ir a la Oficina del Fiscal del Distrito de Columbia para revisar el caso Flynn.

No hubo ningún anuncio y durante aproximadamente un mes no se supo públicamente que Jensen estaba en esa oficina haciendo su investigación.

Desde fines de enero hasta mediados de febrero, todo el mundo se centró en los acontecimientos del caso de Roger Stone y los contratiempos que surgieron en su sentencia, lo que dio lugar a que cuatro fiscales del Consejo Especial de Mueller dimitieran en señal de protesta.

Luego, el 24 de abril, se anunció a través de los canales oficiales del Departamento de Justicia y los archivos de la corte que Jensen acababa de entregar documentos sellados a Sidney Powell.

Sidney Powell, autora del bestseller “Licensed to Lie” y abogada principal en más de 500 apelaciones en el Quinto Circuito, en Washington el 30 de mayo de 2019. (Samira Bouaou/The Epoch Times)

Creo que esta revelación oficial de parte del Consejo Especial del Departamento de Justicia a la Sra. Powell, fue lo que repentinamente encendió el fuego bajo Covington & Burling, para apresurarse a ir al tribunal cuatro días después y revelar que todavía tenían en su poder miles de archivos del caso Flynn.

Algunos de esos documentos que Jensen encontró dentro de la Fiscalía de D.C. durante su revisión, ahora han sido abiertos por la corte.

Cada uno de estos documentos no sellados hasta ahora ha llenado otra pieza del rompecabezas del caso Flynn.

Acuerdo secundario secreto

Los documentos no sellados, entre otras cosas, han revelado un acuerdo secreto que los procuradores del Consejo Especial de Mueller habían hecho con el equipo de la defensa de Flynn de Covington & Burling, un acuerdo que ninguna de las partes había revelado a la corte.

Los procuradores habían amenazado con acusar tanto a Flynn como a su hijo, Mike Flynn Jr., de múltiples delitos graves relacionados con el cabildeo ilegal y con asignarles a ambos severas penas de prisión a menos que Flynn aceptara declararse culpable del delito mucho menos grave de hacer una declaración falsa durante una entrevista con agentes federales.

El gran problema para el asesor especial de Mueller y los antiguos abogados de Flynn era que este acuerdo secreto para forzar a Flynn a declararse culpable amenazando a su hijo no fue revelado al tribunal. El fiscal principal, Brandon Van Grack, presentó un acuerdo oficial de declaración ante la corte en el que juraba que cada acuerdo o cualquier entendimiento alcanzado entre la fiscalía y la defensa estaba contenido por escrito en ese documento.

Un párrafo clave en el acuerdo entre los abogados de Flynn y el abogado especial de Mueller dice con claridad:

“Las partes o sus abogados no han hecho ningún acuerdo, promesa, entendimiento o representación que no sea el contenido por escrito en este documento, ni tampoco se harán tales acuerdos, promesas, entendimientos o representaciones a menos que se comprometan por escrito y sean firmados por su cliente, el abogado defensor y la Oficina del Asesor Especial”.

La amenaza de procesar a Mike Flynn Jr. para obligar al general Flynn a declararse culpable de un cargo menor no aparece en ninguna parte de esa declaración, lo que significa que Van Grack mintió deliberadamente al tribunal.

Movimiento de Covington & Burling para controlar los daños

Tal parece que los abogados de Covington & Burling no podían arriesgarse a que el fiscal especial Jensen descubriera su trato secreto en la revisión de los documentos del equipo de la fiscalía de Mueller.

El único movimiento para controlar los daños que les quedaba por hacer era hacer exactamente lo que hicieron: correr a la sala del tribunal para afirmar de pronto que acababan de descubrir miles de documentos que no habían revelado anteriormente.

Como lo explica Margot Cleveland en The Federalist, es un acto muy grave de mala conducta si un fiscal y un abogado defensor conspiran juntos para ocultar un acuerdo paralelo al juez presidente, especialmente un trato de fuerza como este. Es una violación directa de los derechos constitucionales del acusado.

No sólo Van Grack y el equipo de la procuradoría fiscal estarían en problemas por esconder este trato al juez. Los antiguos abogados de Flynn también podrían haber participado en una conspiración para engañar al juez.

Una de las principales razones por las que Flynn se presentó para retirar su declaración de culpabilidad es porque, tal como ha afirmado al juez que presidía, el juez Emmet Sullivan, él había recibido un asesoramiento ineficaz de sus abogados, los cuales tenían un conflicto de intereses ineludible que ellos no le revelaron.

El hecho de que Covington & Burling hiciera un trato secreto para ayudar a la fiscalía de Mueller a obligar a su propio cliente a declararse culpable de un delito que no cometió, sin duda los calificaría como un asesoramiento ineficaz.

El resultado acumulado de todas estas revelaciones tardías es que el Departamento de Justicia pide ahora al tribunal que desestime el caso.

El mismo día que el Departamento de Justicia presentó el escrito al juez Sullivan, pidiéndole que desestime el caso contra el general Flynn, Brandon Van Grack renunció como fiscal principal.

Brian Cates es un escritor del sur de Texas y autor de “Nadie me pidió mi opinión… pero aquí está de todos modos”. Se puede contactar con él en Twitter @drawandstrike.


Apoye nuestro periodismo independiente donando un “café” para el equipo.


A continuación

El impeachment no ayudará a encubrir el mayor escándalo político de EE.UU.

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

TE RECOMENDAMOS