El virus del PCCh podría durar hasta el 2022, advierte un nuevo estudio

Por Katabella Roberts
03 de Mayo de 2020
Actualizado: 03 de Mayo de 2020

La pandemia del virus del PCCh podría durar hasta el 2022, según un nuevo estudio del Centro de Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota (CIDRAP), que predijo tres posibles escenarios de gravedad variable.

El grupo de investigadores encabezados por la Dra. Kristine Moore, directora médica de CIDRAP, el cual incluye expertos en pandemias de las universidades de Harvard y Tulane, encontró que, basándose en las pandemias de gripe más recientes, el brote actual probablemente durará entre 18 y 24 meses y es poco probable que se detenga hasta que entre el 60 y 70 por ciento de la población sea inmune.

Los expertos dieron tres escenarios de cómo progresará el virus. El primero, indica que a la actual ola de COVID-19, la enfermedad causada por el virus del PCCh, le seguirá una serie de olas repetitivas más pequeñas que ocurrirán a lo largo del verano y continuarán durante un período de uno a dos años, disminuyendo gradualmente en algún momento en 2021. Las ondas pueden variar geográficamente y dependen de las medidas de mitigación que se apliquen y de cómo se alivien. Estas olas podrían requerir el restablecimiento periódico de medidas como cierres y regulaciones de distanciamiento social durante los próximos 1 o 2 años, dependiendo de la altura de los máximos de las olas.

En el segundo escenario, a la actual ola de COVID-19 le seguirá una ola aún mayor en otoño o invierno de este año con una o más olas posteriores más pequeñas en 2021. En este caso, sería necesario restablecer los cierres y las medidas de distanciamiento social en el otoño, en un intento de reducir la propagación del virus y evitar que los sistemas sanitarios se vean desbordados. Este patrón es similar a lo que ocurrió en la pandemia de gripe española de 1918 y en la de 1957-58.

El tercer y último escenario, sugiere que a la primera ola de infecciones por el virus le sigue una “combustión lenta” de la transmisión en curso y la aparición de los casos, pero esta vez sin ningún patrón de una onda evidente. Una vez más, esta pauta puede variar algo geográficamente y puede estar influida por el grado de las medidas de mitigación aplicadas en diversas zonas. Sin embargo, no sería necesario restablecer las medidas de mitigación, aunque seguirían produciéndose casos y muertes. “Si bien esta tercera pauta no se observó con las pandemias de gripe del pasado, sigue siendo una posibilidad para el COVID-19”, informaron los expertos.

“Cualquiera que sea el escenario que siga la pandemia (suponiendo al menos algún nivel de medidas de mitigación en curso), debemos estar preparados para al menos otros 18 a 24 meses de actividad significativa de COVID-19, con focos más críticos que aparezcan periódicamente en diversas áreas geográficas”, escribieron los investigadores.

“A medida que la pandemia disminuya, es probable que el SARS-CoV-2 siga circulando entre la población humana y se sincronice con un patrón estacional de menor gravedad a lo largo del tiempo, como lo han hecho otros coronavirus menos patógenos, como los betacoronavirus OC43 y HKU1, y los anteriores virus de la gripe pandémica”.

Es probable que una vacuna no esté disponible hasta al menos algún momento del año 2021, señalaron los investigadores, destacando que no está claro “qué tipo de desafíos podrían surgir durante el desarrollo de la vacuna, los que podrían retrasar el plazo”.

Los investigadores también formularon recomendaciones a los estados, territorios y autoridades sanitarias locales, instándoles a que se planifiquen para “el peor de los escenarios”, incluida la falta de disponibilidad de vacunas o de inmunidad colectiva, mientras que se instó a los organismos gubernamentales y a las organizaciones de prestación de servicios de salud a que elaboren estrategias para garantizar la protección adecuada de los trabajadores de la salud cuando aumente la incidencia de la enfermedad.

También se aconsejó a los funcionarios gubernamentales que elaboren “planes concretos”, incluidos los elementos necesarios para el restablecimiento de las medidas de mitigación, para hacer frente a los aumentos de la enfermedad cuando se produzcan y que comuniquen al público que esta pandemia no terminará pronto; que la gente debe estar preparada para posibles resurgimientos periódicos de la enfermedad en los próximos dos años.

El Dr. Mike Osterholm, director de CIDRAP, profesor de la Universidad de Regentes de Minnesota, autor del informe, reiteró los hallazgos durante una entrevista con CNN el viernes, diciendo que “esto no va a parar hasta que infecte al 60 o 70 por ciento de la población” y que “la idea de que esto ocurra pronto desafía a la microbiología”.


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