Elefante ciega maltratada pasó 40 años mendigando para su dueño, ahora finalmente es rescatada

Por Louise Bevan
23 de Junio de 2020
Actualizado: 23 de Junio de 2020

Una elefante asiática ciega llamado Karma ha pasado décadas como elefante de la calle en una aldea cerca de Hamirpur en Uttar Pradesh, India. Sin embargo, con el tiempo se liberó de la esclavitud y encontró su camino hacia un santuario al norte de India, donde ahora prospera.

La elefante de 42 años tuvo que realizar una rutina agotadora para ganar dinero para sus cuidadores. “Antes de su rescate”, Kartick Satyanarayan, cofundador y director general de Wildlife SOS, dijo a The Epoch Times, “la agotadora rutina de karma incluía caminar por carreteras asfaltadas calientes durante horas de corrido, pidiendo limosna para su dueño”.

“En la noche”, continuó, “ella estaría atada a una superficie de hormigón con una escasa cantidad de alimento y agua para la supervivencia y el sustento”.

Karma disfrutan de un paseo por la orilla del río en su nuevo hogar (Cortesía de Wildlife SOS)

El largo y arduo viaje de Karma llegó a su abrupto final en enero cuando el Departamento Forestal de Uttar Pradesh se puso en contacto con Wildlife SOS, una organización sin fines de lucro para la conservación fundada en 1995, expresando su preocupación por la condición médica de Karma, y la organización sin fines de lucro respondió inmediatamente.

“Finalmente la retiraron”, dijo Satyanarayan, “y fue trasladada en la ambulancia para elefantes de Wildlife SOS —actualmente la única ambulancia para elefantes de India— por un equipo de paramédicos y rescatistas expertos”. Karma y sus rescatistas hicieron el viaje de 10 horas y 600 kilómetros desde Hamirpur a Mathura para recibir atención médica urgente.

El examen preliminar reveló que Karma sufría de graves dolencias en los pies, artritis severa, heridas infectadas en las orejas, almohadillas de los pies reducidas y una profunda herida de gancho de toro detrás de su oreja izquierda.

Además, Karma era, y es, completamente ciega en ambos ojos.

El veterinario de Wildlife SOS Dr. Yaduraj trata una herida detrás de la oreja de Karma (Cortesía de Wildlife SOS)

Una nueva vida

El 7 de enero, Karma dio sus primeros pasos para salir de la ambulancia para elefantes de Wildlife SOS y entrar al santuario seguro del Hospital para el Elefante de la organización en Farah, Uttar Pradesh. En el video se ven los pasos vacilantes de Karma al salir del vehículo mientras dos empleados de Wildlife SOS guían suavemente a la majestuosa criatura en la dirección correcta.

El equipo médico entró en acción, comenzando con Karma con un curso de tratamientos regulares de terapia de láser para la osteoartritis severa. Los veterinarios prepararon cuidadosamente una nueva dieta para ayudar a Karma a ganar peso vital, y se recetaron suplementos adicionales para ayudar a aumentar su inmunidad.

“La herida de gancho de toro detrás de su oreja izquierda se ha curado notablemente con la ayuda de un vendaje antiséptico y una limpieza regular”, informó Satyanarayan, añadiendo que los cuidadores de Karma la han descrito como un “elefante muy dócil y gentil”.

“Ella es extremadamente cooperadora y no da ningún problema”, continuó el director general, “excepto en sus hábitos alimenticios, ¡ya que es muy aficionada a las cañas de azúcar!”

Karma explora su nuevo hogar en el Wildlife SOS Hospital (Cortesía de Wildlife SOS)

Un “destino opresivo” para los elefantes asiáticos

La historia del Karma es tristemente representativa de casi 2500 elefantes en India, que todavía sufren a lo que Satyanarayan se refiere como “vidas privadas en cautiverio”. Algunos dan paseos a turistas inadvertidos, algunos actúan en circos y bodas, y otros, como Karma, piden limosna en las calles.

“Además”, explicó el director general, “ellos se enfrentan a un destino opresivo debido al tráfico ilegal y al abuso en beneficio de las industrias turísticas y el turismo de vida silvestre no ético que fomenta la montada, la pintura y el baño de elefantes en cautiverio”.

Los traficantes habitualmente emplean medios violentos para capturar y separar a los elefantes jóvenes de su manada con el fin de domesticarlos, haciéndolos “montables” con el propósito de entretenerlos y obtener beneficios económicos.

Sin embargo, la fuerte oposición de las organizaciones benéficas, las organizaciones de bienestar social y el público está ganando terreno.

La campaña de Wildlife SOS “Rehúsese a montar” educa a los turistas acerca de las trampas que fomentan la caza furtiva y el tráfico ilegal de elefantes asiáticos. La organización también está realizando una activa petición como parte de una campaña más prolongada en pro del cambio.

Karma (derecha) disfrutando de un baño de barro con sus compañeros de manada Kalpana y Holly (Cortesía de Wildlife SOS)

Karma encontró su manada

A principios de junio, Karma pesaba alrededor de 3000 kilogramos, un peso saludable para un elefante asiático adulto.

“Nuestros veterinarios se sienten muy positivos sobre el viaje de curación que ella emprendió”, compartió Satyanarayan. “Físicamente, a medida que gane fuerza, mejorará con el tiempo”.

La dieta de Karma se sigue controlando cuidadosamente para que su peso se normalice lo suficiente. Ella también sigue recibiendo inmunoestimulantes y tónicos para mejorar su fuerza y su salud interna.

Karma (a la derecha) disfruta de un baño de barro con sus compañeros integrantes de la manada Kalpana y Holly (Cortesía de Wildlife SOS)

“Extendemos nuestra más sincera gratitud a todos aquellos que apoyaron el viaje de Karma y le permitieron tener la oportunidad de la vida de libertad que merece, lejos del aislamiento y la brutalidad”, reflexionó Satyanarayan. “Karma encontró su manada en Kalpana y Holly, otros dos elefantes rescatados bajo nuestro cuidado, y el trío es inseparable”.

“Salen a pasear juntos, se dan un chapuzón en su piscina, e incluso juntos comen cañas de azúcar”, compartió el director general, añadiendo, “Los elefantes prosperan en manada (…) ¡nuestro equipo ha sido testigo de la mejora de Karma con Kalpana y Holly a su lado en todo momento!”

En marcado contraste con su anterior vida llena de dolor, miseria y privaciones, Karma ahora disfruta de paseos tranquilos por el suave barro y las exuberantes hierbas verdes que rodean las orillas del río Yamuna con sus dos mejores amigos. Es un verdadero paraíso en el cual pasar los días que le quedan.


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