¿Estás comiendo pescado contaminado de China?

08 de Julio de 2015 Actualizado: 08 de Julio de 2015

En una miserable piscifactoría de Yangjiang, Guangdong, los criadores alimentan al pez tilapia con heces de cerdos y gansos para reducir los costes de producción. Contaminado con bacterias como la salmonella el abono hace a los peces altamente vulnerables a enfermedades. Desde esta piscifactoría, los exportadores chinos compran esta tilapia a bajos precios para venderla a empresas de EE.UU.

Esta situación, tal como informó Bloomberg Business en 2007, no es una excepción: Los criadores chinos a menudo crían a los peces en condiciones inmundas, resultando en la necesidad de usar grandes cantidades de medicamentos veterinarios para asegurar su supervivencia. Pero estos químicos pueden dejar residuos tóxicos en el pescado que la gente consume.

El Sr. Zhang, residente de la provincia de Guizhou, dijo que cuando el embalse detrás de su casa fue vendido a criadores de peces, lo degradaron convirtiéndolo en un vertedero de desechos tóxicos sobrealimentado a los peces con un abundante uso de abono animal, fertilizantes y antibióticos.

(Tim Boyle / Getty Images)
(Tim Boyle / Getty Images)

En junio de 2007, la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) impidió la entrada de varios peces criados en piscifactorías procedentes de China, incluyendo peces gato, peces basa, leuciscos (una especia de carpa), y anguilas, debido a que contenían residuos peligrosos de agentes anti-microbios. Los antibióticos nitrofuranos, verde malaquita, y cristal violeta han demostrado causar cáncer tras una prolongada exposición, mientras que las fluoroquinolonas podrían causar resistencia a los antibióticos.

La situación del pescado capturado en su hábitat no es mucho mejor, debido a la extendida contaminación de las principales zonas de pesca con basuras, metales pesados, residuos industriales y fertilizantes químicos. En 2011, las aguas de la mayor parte de los lagos y estanques más grandes de China fueron etiquetadas de inapropiadas para el consumo humano, según un informe del gobierno.

En el verano de 2013, la contaminación liberada por una planta química local mató a miles de peces a lo largo de 19 millas de un río en la provincia de Hubei. La Agencia de Noticias Xinhua, uno de los medios estatales más grandes de China, informó que se sacaron de la zona unas 110 toneladas de peces muertos.

Las piscifactorías solo empeoran el problema de la contaminación del agua en China liberando antibióticos y otros químicos en aguas ya fuertemente contaminadas.

Estados Unidos importa hasta el 90% del pescado de China, la mitad del cual es criado en acuicultura. En 2014, importó 2.900 millones de dólares de pescado procedente de China, lo que incluía grandes cantidades de tilapia, salmón, bacalao, camarón, atún, ostras y vieiras.

Por supuesto, no todo el pescado importado de China es peligroso, y China no es el único país con bajos estándares de seguridad alimentaria. Otros países asiáticos, especialmente Vietnam, también han tenido problemas concernientes a la producción de pescado y marisco en años recientes.

Pero la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) inspecciona menos del 3% de las importaciones, y comprueba sólo el 0,1% de los residuos tóxicos, según un informe de 2011 de la Oficina de Contabilidad General, una agencia gubernamental independiente. Además, las restricciones en China son laxas, y con los abusos sucediendo en todo el país, los intentos del gobierno por regular son difíciles de aplicar.

Aún más, algunos pescados, como ciertos calamares y salmones de Alaska, son capturados en Estados Unidos, pero enviados a China mediante procedimientos baratos en condiciones cuestionables, para importarlos de vuelta a Estados Unidos.

Consejos para comprar pescado

Jackie Arnett, una dietista y especialista en ciencia de los alimentos y nutrición para Everyday Health (una página web que publica contenido relacionado con salud y bienestar), ofrece los siguientes consejos a la hora de elegir qué pescado comprar:

  1. Determine el origen del pescado o marisco. Lea las etiquetas, y tenga precaución con cualquier declaración engañosa como “preparado en”, “envasado por”, o “importado por”, porque el pescado puede ser criado en cualquier otro sitio y simplemente procesado allí.
  2. Intente comprar pescado de mar, en vez de criado en piscifactorías, debido a que hay estudios que han demostrado que los peces criados en piscifactorías tienen en sus cuerpos altos niveles de toxinas y químicos como PCBs (bifenilos policlorados, un químico dañino), dioxinas, antibióticos, y mercurio.
  3. Compre pescados más pequeños, aquellos que estén más abajo en la cadena alimenticia, ya que los grandes depredadores tienden a tener mayores acumulaciones de toxinas en sus cuerpos.
  4. Opte por pescado fresco en vez de por pescado congelado.
  5. Pruebe diferentes pescados o mariscos para evitar sobreexposición a químicos que se encuentren sólo en un tipo de pescado.
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