Este hombre dedicó su vida a dar sepultura a miles de bebés abortados, ahora su misión es salvarlos

Por La Gran Época
03 de Abril de 2019 Actualizado: 05 de Abril de 2019

Hay un hombre en Vietnam que dedicó su vida a dar una adecuada despedida a los bebés abortados. Después de enterrar respetuosamente a más de 16.000, decidió dar un paso más y salvar a muchos bebés de ser abortados.

Esta conmovedora historia comenzó en 2001 cuando Tong Phuoc Phuc y su esposa embarazada fueron al hospital. Tong notó que muchas mujeres embarazadas entraban al hospital, pero salían sin sus bebés.

Cada una de ellas lo abortó.

Con el corazón roto por la realidad que se vivía ante sus propios ojos, pidió los cuerpos de todos los bebés abortados para darles un entierro adecuado. Era lo menos que podía hacer, o eso pensaba en ese momento.

Tong, un antiguo obrero de la construcción, utilizó sus ahorros para comprar tierras en la cima de una montaña en Hon Thom, situada en Nha Trang, en el centro de Vietnam. Fue en este apacible y pintoresco lugar donde tuvo que dejar descansar a estos bebés.

Con la ayuda de voluntarios que colaboraron para recoger los cadáveres de los hospitales, desde entonces les dio un correcto entierro a miles de bebés.

“Durante 12 años construí tres cementerios, que contienen unas 16.000 tumbas”, dice Tong en el documental Tough Love.

Aunque su esposa al principio pensó que se volvió loco, él lo tomó como su responsabilidad. No lo hacía por él, sino para todas esas vidas. Si no lo hiciera, entonces todos esos bebés abortados serían desechados como basura, pero eso no debería suceder, porque los bebés “son un regalo de Dios”, exclamó.

El simple hecho, de ver su primer cementerio de bebés, que contiene 10.000 tumbas, logró evitar que muchas mujeres embarazadas, que viajan al conmovedor lugar reflexionen sobre sus pensamientos, de tener un aborto.

“Si no habría venido aquí, yo también habría abortado”, dice Nhung Nguyen, sentada junto a su adorable hijita, que fue salvada gracias a los esfuerzos de Tong.

“El tío Phuc (Tong) vino a verme, me convenció de que no abortara y me prometió ayudar”, añade.

Nhung, que no puede mantener a su hija, siempre la visita en el orfanato de Tong.

“Me siento muy feliz cuando ella viene”, dice Tong.

Ese es solo un caso, hay muchos más. Sus esfuerzos están dando frutos.

“En 2004, unos 30 bebés fueron llevados a este cementerio para ser enterrados cada día”, recuerda en otro documental, Baby, We Apologise to You. “Hay días en los que no se llevan bebés a este lugar. Estoy muy contento por eso”.

Salvando a los bebés del aborto

Un día, Tong decidió llevar su esfuerzo desinteresado al siguiente nivel, porque no era suficiente enterrar a los bebés abortados. Quería salvar a los bebés antes de que fueran abortados. Quería darles una oportunidad de vivir.

Si la mujer embarazada no quería el bebé, se ofrecía a criarlo él mismo. Intenta convencer a estas damas, muchas de las cuales son jóvenes, para que no tomen una decisión de la que se arrepentirán por el resto de sus vidas. Les afirma que amará y cuidará a sus bebés, y que, si algún día quisieran recuperarlos, solo tendrían que decirlo.

Desde que se embarcó en este camino, Tong logró salvar a cientos de bebés del aborto. Muchos fueron criados en un orfanato, que abrió en la ciudad de Nha Trang.

Además, hay 20 niños viviendo en su casa de Nha Trang, todos los cuales él cría como suyos.

“Les explico por qué están vivos ahora”, dijo a Tough Love.

Otros 50 bebés fueron criados en su segunda casa en Cam Ranh, ubicada a unos 70 km al sur, gracias a la ayuda proporcionada por una iglesia local, a la que Tong acudía en busca de ayuda.

De hecho, si no fuera por toda la ayuda, sería difícil y casi imposible, que un solo hombre se encargara de esta enorme tarea.

“Estoy recibiendo más y más ayuda”, dice Tong. “Algunas personas me ayudan con acciones, otras traen cosas, arroz y sal, por ejemplo. Otros dan dinero para educar y dar cobijo a los niños, para que pueda continuar con mi trabajo”.

Tong, que debería ser llamado un héroe, dice, “Pongo mi corazón y mi alma en esto”.

Es claramente evidente.

Además de los niños que viven hoy gracias a su buen corazón, se desconoce cuántos más salvó con sus acciones.

Mira el documental Tough Love a continuación; es conmovedor:

Estos padres superan la muerte de su hijo haciendo algo para ayudar a otros que pasan por su misma situación


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