Estudio revela cambios genéticos de relevancia médica en indígenas mexicanos

Por EFE
23 de Abril de 2018 Actualizado: 23 de Abril de 2018

Un reciente estudio del genoma de poblaciones indígenas indica que es posible que existan variables genéticas únicas en estas comunidades que podrían ser relevantes para entender cómo afectan las enfermedades a los mexicanos, informó hoy el Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen).

En un comunicado, la institución indicó que las variaciones genéticas encontradas en el análisis genómico completo de 15 indígenas de México podrían “estar relacionadas con la mayor prevalencia de diversas enfermedades o la variación en la respuesta a tratamientos farmacológicos”.

“Se espera que este conocimiento también pueda ser útil para identificar posibles factores genéticos relacionados con enfermedades prevalentes en la población mexicana”, añadió.

Los científicos deducen que estos posibles rasgos únicos del ADN derivarían de un probable aislamiento de los primeros pobladores de América, en la zona del puente terrestre en lo que hoy es el Estrecho de Bering, tal vez durante más de 5.000 años previo a su dispersión por el continente.

El estudio “Historial demográfico y variación genética biológicamente relevante de mexicanos nativos inferidos a partir de la secuenciación del genoma completo”, publicado por la revista Nature Communications, incluyó participantes de los grupos lingüísticos con mayor número de hablantes en México, como el náhuatl, maya y zapoteco; además de poblaciones del norte del país.

Se destacan los genomas de cinco sujetos de la población tarahumara, grupo étnico reconocido por su capacidad atlética, en los que se identificó un mayor número de variantes nuevas en genes relacionados con funciones musculares.

Sin embargo, el estudio advierte que “la capacidad física reconocida en los tarahumaras puede estar relacionada con diversos procesos ambientales y sociales, además de los genéticos”.

“Aún cuando es tentador especular que estos cambios genéticos responden a un proceso de adaptación al ambiente, sería necesario realizar estudios adicionales enfocados a evaluar esta hipótesis”, sostuvo el Inmegen.

Concepción Giménez, antropóloga física y responsable académica de la Osteoteca, en el Museo Nacional de Antropología (MNA), muestra el cráneo del Hombre de Tepexpan, de aproximadamente 6,000 años de antigüedad, en la Ciudad de México. FOTOS AFP / RONALDO SCHEMIDT (Las fotos deben ser de RONALDO SCHEMIDT/AFP/Getty Images)

Asimismo, el estudio señala que: considerando la diversidad genética observada en poblaciones indígenas en ésta y otras investigaciones, es claro que no existe como tal un “genoma indígena” que represente a los integrantes de éstas poblaciones.

El estudio fue realizado por un grupo multidisciplinario de más de 30 especialistas mexicanos en genética, antropología, medicina, biología molecular, matemáticas y ciencias de la computación, entre otros campos.

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