Evidencia de finales de 2020 indica que los vacunados podían contraer COVID-19: Birx

Por Zachary Stieber
23 de Junio de 2022 8:12 PM Actualizado: 23 de Junio de 2022 8:12 PM

Ya en el último mes de 2020 había pruebas de que las personas que habían recibido las vacunas contra el COVID-19 podían seguir contrayendo el COVID-19, dijo la doctora Deborah Birx el 23 de junio.

“Sabíamos a principios de enero de 2021, a finales de diciembre de 2020, que la reinfección se producía después de la infección natural”, dijo Birx, la coordinadora de la respuesta al COVID-19 de la Casa Blanca durante la Administración Trump, ante un panel del Congreso.

“Y como la vacuna se basó en la inmunidad natural, no se puede llegar a la conclusión de que la vacuna lo hará mejor que la infección natural”, añadió después.

Las dos principales vacunas contra el COVID-19, producidas por Pfizer y Moderna, se basan en la tecnología de ARN mensajero y están diseñadas para desencadenar una respuesta inmunitaria similar a la que provoca una infección.

En diciembre de 2020, altos funcionarios estadounidenses promocionaron las vacunas contra el COVID-19 de Pfizer y Moderna, que fueron autorizadas ese mes, por brindar una alta protección contra la infección. Según los funcionarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), la vacuna de Pfizer tenía una eficacia del 95 por ciento contra la infección y la de Moderna, del 94 por ciento.

En aquel momento, Birx calificó la vacuna de “crítica”, al mismo tiempo que instaba a la gente a evitar las grandes reuniones y a ponerse siempre mascarillas cuando estuvieran en público, especialmente en interiores.

Pero no compartió su preocupación de que la inmunidad natural y la protección de la vacuna no se mantuvieran.

Durante la audiencia del jueves, el congresista Jim Jordan (R-Ohio) expresó su preocupación por el hecho de que el gobierno promocionara las vacunas como altamente protectoras, señalando que el presidente Joe Biden dijo a finales de julio de 2021 que “no vas a contraer el COVID si tienes estas vacunas”.

Poco después, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades publicaron un estudio que mostraba que un brote de COVID-19 en Massachusetts provocó más casos entre las personas vacunadas que entre las no vacunadas, y la agencia instó a los estadounidenses vacunados a empezar a usar mascarillas de nuevo como resultado.

“¿Por qué deberían los estadounidenses creer cualquier cosa que diga el gobierno sobre el COVID?” se preguntó Jordan. “Cuando el gobierno nos dijo, le dijo al pueblo estadounidense que la gente que había sido vacunada no podía contagiarse, ¿estaban adivinando o estaban mintiendo?”.

“No lo sé”, dijo Birx.

Birx, junto con el Dr. Anthony Fauci, ayudó a convencer al entonces presidente Donald Trump de que pusiera en marcha iniciativas inputiles como la de los 15 días para “ralentizar la propagación”, y se animó a los estadounidenses a quedarse en casa y a permanecer mayoritariamente solo entre sus familias, con la afirmación de que eso ayudaría a combatir la pandemia de COVID-19. También fue una enérgica defensora de las pruebas a gran escala y del uso de mascarillas, a pesar de la división entre los expertos sobre estas estrategias.

Birx testificó ante el Subcomité Selecto de la Cámara de Representantes sobre la Crisis del Coronavirus, dirigido por el representante Jim Clyburn (D-S.C.).

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El presidente Donald Trump (I) escucha al asesor de la Casa Blanca en materia de coronavirus, el doctor Scott Atlas, durante una rueda de prensa en la Sala de Reuniones Brady de la Casa Blanca, en Washington, el 23 de septiembre de 2020. (Mandel Ngan/AFP vía Getty Images)

Los demócratas del panel afirmaron que —basándose en entrevistas con Birx y otros y en documentos que incluyen correos electrónicos— un grupo dentro de la Casa Blanca encabezado por el asesor de Trump, el Dr. Scott Atlas, trató de hacer que Trump rechazara las “medidas de mitigación principales” y restara importancia a la gravedad del virus del PCCh (Partido Comunista Chino), que causa el COVID-19.

Atlas era partidario de centrar las medidas de protección en las personas con alto riesgo de contraer el COVID-19, como los ancianos, mientras se dejaba que las personas con poco riesgo de contraer la enfermedad, como los niños, vivieran en gran medida su vida sin interferencias.

La estrategia se expuso en un documento denominado Declaración de Great Barrington, cuyos autores se reunieron con el entonces secretario de Salud, Alex Azar, en otoño de 2020. Dos de ellos también hablaron con Trump y el entonces vicepresidente Mike Pence.

Birx dijo que las reuniones y el apoyo a la estrategia eran peligrosos porque consideraba que impediría la respuesta de la Administración Trump a la pandemia. También reiteró la preocupación de que la administración estuviera centrada en las elecciones presidenciales a expensas de la respuesta a la pandemia.

Atlas dijo al panel en una entrevista que estaba claro en marzo de 2020 que la estrategia de los cierres, que incluía el cierre de escuelas en todo el país, “era ilógica y fallaba porque la gente estaba muriendo, incluso las personas de mayor riesgo”. Contó que “nos centramos en cuál sería la forma de evitar que la gente muriera y, al mismo tiempo, detener los enormes daños que estaban provocando estas políticas de cierre”.

Clyburn dijo que las acciones de Atlas y otros “defendían una peligrosa inmunidad de grupo a través de una estrategia de infección masiva”.

Atlas dijo a The Epoch Times en un correo electrónico que el informe del que es autor el comité “intenta reescribir la historia y desviar la culpa por el fracaso de los cierres de Birx-Fauci durante dos administraciones que han dado lugar a más de un millón de muertes por COVID y han destruido decenas de millones de familias y niños”, añadiendo que “es una mentira afirmar que una ‘estrategia de infección masiva’ fue alguna vez aconsejada por mí o ‘defendida’ por alguien”.

Durante su etapa como asesor de Trump, “aconsejé una estrategia más segura y dirigida a aumentar la protección de los grupos de alto riesgo y detener el enorme daño a nuestros niños, a la clase trabajadora de bajo riesgo y a los pobres”, dijo Atlas.

La inmunidad de grupo también fue promovida por Fauci, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, pero a través de la vacunación en lugar de la infección.

“Si el 75 o más por ciento de la población decide vacunarse, yo esperaría que, para cuando lleguemos al final del segundo trimestre, en el verano, tengamos suficientes personas vacunadas que para cuando lleguemos al otoño, en el tercer trimestre del año, tengamos ese velo de inmunidad colectiva protectora”, dijo Fauci en la CNN a finales de 2020.

Los estudios han demostrado que la infección confiere mayor protección que la vacunación, pero que la protección de ambas ha sido menos fuerte contra las nuevas variantes del virus.

Las vacunas, en especial, han demostrado ser cada vez más incapaces de proteger contra la infección y hacen poco contra la transmisión, lo que ha llevado a que se hable cada vez menos de alcanzar la inmunidad de grupo.

“Creo que es una cuestión bastante complicada, dada la presencia de nuevas variantes”, dijo la Dra. Ruth Link-Gelles, funcionaria de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, en una reunión reciente. “Sabemos que la protección tanto de la infección previa como de la vacunación no es del 100%. E incluso los niños y los adultos con pruebas de infección y vacunación anteriores pueden volver a infectarse. Así que creo que en este punto, es un poco erróneo hablar de ello”.


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