Fenómeno aéreo no identificado en Carolina del Sur despierta el interés de MUFON

Por MATT MCGREGOR
26 de Julio de 2021
Actualizado: 26 de Julio de 2021

Mientras estaban en un semáforo en Goose Creek, Carolina del Sur, Shaneika Joyner y su hija vieron un cuerpo amorfo, parecido a una nube, deslizarse por el cielo.

“¿Es una nave?”, preguntó la hija de Joyner en el video, filmado a principios de julio.

Joyner le dijo a The Epoch Times que lo vio durante varios segundos antes de comenzar a grabarlo con su teléfono.

Aunque el video solo duró 45 segundos, dijo que estuvo viendo el objeto por cerca de 2 minutos, y agregó que el video no muestra con precisión el tamaño, que dijo que parecía ser mucho más grande cuando se ve a simple vista.

Cuando desapareció detrás de un árbol, el tráfico empezó a circular, por lo que tuvieron que empezar a moverse.

Aunque solo un objeto se puede ver claramente en el video, Joyner dijo que “había más”.

Los otros dos, dijo, se estaban moviendo demasiado rápido para seguirlos con precisión.

“Cuando miro hacia atrás en el video, hay tres, pero los otros dos se mueven tan rápido que tienes que mirarlos con más sigilo y disminuir la velocidad de la grabación para verlos”, dijo Joyner.

Ha escuchado sugerencias sobre lo que podría haber sido, como una gran bolsa de plástico o una bandada de pájaros, pero Joyner, habiéndolo visto con sus propios ojos, mantiene la incertidumbre.

“Nunca había visto algo así antes”, dijo Joyner. “Todavía no sé qué fue”.

MUFON

Cheryl Ann Gilmore, directora estatal del capítulo de Carolina del Sur de Mutual UFO Network, o MUFON, le dijo a The Epoch Times que en julio recibieron seis informes de fenómenos aéreos no identificados (UAP), que es el término actualizado para objetos voladores no identificados (ovnis), con un total actual de 69 informes hasta la fecha.

MUFON es una organización multinacional sin fines de lucro que investiga y estudia los UAP.

Establecida en 1969 y con sede en Cincinnati, Ohio, tiene sucursales en cada estado, así como en 43 países.

Gilmore, que ha investigado “cientos de casos a lo largo de los años”, no es ajena a la experiencia de Joyner.

Su interés por el campo de la ufología comenzó en 1959.

Platillo volador en el cielo despierta el interés de una joven

Mientras caminaba por un prado con su prima, Gilmore, entonces de 14 años, fueron testigos de un disco plateado que flotaba silenciosamente por el cielo azul.

Cuando volvieron corriendo a casa, se lo contó a su abuela y tía.

“Recuerdo que mi tía dijo: ‘Sí, es uno de esos platillos volantes'”, dijo Gilmore.

A partir de ahí, empezó a investigar, aunque en aquella época no se escribía mucho sobre los ovnis.

Al día siguiente, en la escuela, le dijo a su profesor de ciencias que tenía algo que compartir.

Cuando le preguntó si lo que tenía que decir tenía algo que ver con la ciencia, ella dijo, categorizando el tema en su mente como astronomía, que sí.

“Puedo recordar hasta el día de hoy con toda claridad que él estaba sentado en el borde de su escritorio con un pie en el suelo y la otra pierna balanceándose, y yo estaba más o menos en la mitad del salón de clase”, recuerda Gilmore.

Cuando les dijo a todos lo que vio, se rieron, al igual que el profesor, dijo Gilmore.

Fue entonces cuando la apodaron la niña del platillo volador, un apelativo que tuvo hasta su graduación en el instituto.

“Con el tiempo, adquieres más carácter”, dijo.

Un avistamiento en Gaffney

En MUFON, Gilmore revisa los casos y luego los asigna a investigadores de campo.

Si no hay alguien disponible, lo hace ella misma.

En el invierno del 2000, una pareja informó que estaban conduciendo por la carretera cuando vieron un “globo translúcido, con bengalas”, volar sobre las líneas eléctricas y caer en un barranco boscoso.

Aunque había habido una helada, los árboles se incendiaron y el objeto carbonizó el suelo.

Gilmore, quien es técnica médica de emergencias ya jubilada, y su equipo investigaron el sitio después de que el departamento de bomberos lo despejó.

Recordó que el jefe de bomberos estaba perplejo por la tierra quemada.

“La temperatura era gélida y estaba lloviendo, así que estaban asombrados”, dijo Gilmore.

Con un contador Geiger, analizaron la zona en busca de radiación -no encontraron ninguna- y tomaron muestras del suelo, que no revelaron nada inusual.

No hallaron ningún artefacto en el sitio del incidente.

Ella clasificó el caso como “desconocido”, determinando que podría haber sido un globo de magnesio de una universidad cercana.

Fue un buen caso para el despliegue de todos sus recursos y la formación, aunque no resultó en nada concluyente.

Tipos de UAP

Cuando se informa de un UAP a MUFON, hay una opción de elección múltiple en el formulario para elegir la forma de la nave vista: triangular, redonda, rectangular o en forma de cigarro.

Sin embargo, los objetos más reportados no son naves, sino lo que ella llamó orbes, algo que dijo es un fenómeno global.

“Nadie puede averiguar qué demonios son”, dijo, y agregó que la trayectoria común de un orbe es “detenerse en seco y luego salir disparado en otra dirección”.

“Ha habido 13 casos de orbes este año y diez de esferas, que son anaranjadas, claras o blancas”, dijo Gilmore. “Tenemos muchos de esos en el área de Myrtle Beach, pero también en la Base de la Fuerza Aérea Shaw en Sumter”.

La ingeniería inversa de las naves UAP recuperadas para fines militares y otros propósitos tecnológicos es una de las teorías detrás de lo que se ve hoy en día. La teoría se reforzó tras la autobiografía, en 1997, del difunto coronel Philip Corso, “El día después de Roswell”, en la que alega que, cuando era miembro del Consejo de Seguridad Nacional del presidente Dwight D. Eisenhower y jefe de la oficina de tecnología extranjera del departamento de Investigación y Desarrollo del Ejército de Estados Unidos, dirigió el proyecto de ingeniería inversa del Ejército que tomó la tecnología recuperada del accidente de Roswell de 1947 y envió la información a las principales empresas corporativas.

Con la información proporcionada, estas empresas pudieron fabricar “chips de circuitos integrados, fibra óptica, tecnología láser y fibras super resistentes”.

Un informe de inteligencia

En junio, la Oficina del director de Inteligencia Nacional (DNI) presentó ante el Congreso un informe de nueve páginas sobre los UAP.

Según su conclusión en el resumen ejecutivo, debido a la “cantidad limitada de informes de alta calidad” sobre los UAP, el DNI dijo que no puede “sacar conclusiones firmes”, pero que los UAP “claramente plantean un problema de seguridad de vuelo y pueden plantear un desafío para la seguridad nacional de Estados Unidos”.

La investigación se basó en informes que ocurrieron entre 2004 y 2021, que fueron registrados por “la observación de pilotos y múltiples sensores, que incluyen radares, infrarrojos, electroópticos y buscadores de armas”.

“Es más o menos lo que esperaba que fuera”, dijo Gilmore sobre el informe. “No hay compromiso. Podría ser esto; podría ser aquello. Fue como esperaba que fuera”.

Un cambio de paradigma

Aun así, el informe -que reconoce desconocer muchos aspectos de los UAP- es considerado como un avance por muchas personas dedicadas al estudio de estos fenómenos, dado que, durante años el solo hecho de hablar abiertamente sobre el tema podía considerarse una excusa para ridiculizar a quien se atreviera a hablar de ello, tal como lo que Gilmore experimentó en el aula de ciencias en 1959.

Sobre el avistamiento de Joyner, después de que Gilmore vio el video, dijo: “Interesante”.

“En un cuadro, parece un avión en picada bajando en un ángulo pronunciado, pero luego, comienza a transformarse”, dijo Gilmore. “Parece una nube, pero no se mueve como las otras nubes”.

Un par de binoculares podría haber terminado con el misterio, dijo Gilmore, pero descartó la posibilidad de que el objeto nebuloso sea un enjambre de insectos o una bandada de pájaros.

“Tengo la impresión de que se está transformando de una cosa a otra, pero podría ser una bolsa grande en una corriente de aire superior que se gira y se retuerce”, dijo Gilmore. “Cuando baja entre los árboles, adquiere casi una forma de disco”.

Ella cataloga a este tipo de objeto como ‘cambiante’ porque quienes los observan informan que lo que inicialmente se percibía como un jet comercial se transformaba en un platillo volante, recuperando posteriormente su forma inicial, explicó.

Gilmore considera el telón de fondo en el avistamiento de Joyner: las nubes, el movimiento del objeto en relación con ellas, cómo parece estar cambiando de forma y el hecho de que la Base Conjunta Charleston, la instalación de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que opera en conjunto con el aeropuerto internacional de Charleston está cerca.

“Esto es realmente difícil de discernir y no puedo dar una respuesta definitiva”, dijo Gilmore. “Parece moverse, dar vueltas y cambiar de forma, pero podría ser una ilusión”.


Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo click aquí


Done a The Epoch Times

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.

TE RECOMENDAMOS