Finalmente regresan al mar dos belugas después de un viaje épico de años de cautiverio

Por Agencia de noticias
12 de Agosto de 2020
Actualizado: 12 de Agosto de 2020

La reubicación de los animales puede ser un tema delicado incluso en los mejores momentos. Reubicar a dos enorme mamíferos marinos hacia un nuevo continente durante una pandemia global es tan difícil como parece.

Sin embargo, un par de belugas, llamadas Little Grey y Little White, están disfrutando de su primer contacto con el mar desde 2011 gracias a un proyecto de reubicación de leviatanes que llevó años preparándose.

El equipo de Sea Life Trust transfiriendo a Little Grey, una de las dos belugas, de un remolcador a la piscina de asistencia en tierra para luego ir su piscina de cuidados en la bahía durante un breve período de tiempo para aclimatarse a su nuevo entorno natural en el santuario de aguas abiertas de la bahía de Klettsvik en Islandia. (Aaron Chown/PA Images via Getty Images)

Después de haber sido capturadas a una edad muy temprana en la costa de Rusia y haber pasado años en un acuario chino, las belugas están a punto de acostumbrarse a la libertad en un santuario de 8 acres en la bahía de Klettsvik en Islandia.

“Ha sido un gran viaje para estas dos”, dijo Audrey Padgett, la gerente general del Santuario de Ballenas Beluga, a CNN en una videoconferencia frente a los dos mamíferos “No ha sido fácil, pero definitivamente ha sido una labor con amor”.

En 2011, Little Grey y Little White fueron trasladados de un centro de investigación ruso al acuario Changfeng Ocean World en Shanghai. Al año siguiente, el acuario fue comprado por Merlin Entertainments, una compañía que se opone a mantener ballenas y delfines en cautiverio.

Y así nació la idea de llevar a las ballenas de regreso al mar.

El nuevo hogar de las belugas, dirigido por la organización benéfica Sea Life Trust, es un “entorno natural mucho más grande” con muchos beneficios potenciales, dijo Padgett.

Hay más de 300 belugas en cautiverio en todo el mundo, dijo a CNN.

“Algunas belugas están en condiciones de hacinamiento e inadecuadas”, añadió. “Y si lo que podemos aprender aquí de Little White y Little Grey puede ayuda a mejorar el bienestar de otros animales (…) ese es realmente el punto”.

Aunque Padgett no estaba involucrada en la logística del transporte de las ballenas desde China, subrayó que mover dos belugas no fue una tarea fácil.

Cada una de ellas pesa un poco más de una tonelada y entre las dos consumen alrededor de 110 libras (aprox. 50 kg) de pescado al día.

La operación implicaba un equipo especialmente diseñado, veterinarios y una gran cantidad de agua y hielo para mantenerlas hidratadas, dijo Padgett.

Las belugas tenían “camillas” o eslingas a la medida para moverlas por tierra, y el equipo hizo “recorridos de práctica” para acostumbrarlas a ser trasladadas mediante camiones, remolcadores y grúas, según Padgett.

El equipo de Sea Life Trust sostiene a Little Grey, una de las dos belugas que serán transportadas desde la piscina de asistencia en tierra. (Aaron Chown/PA Images via Getty Images)

“Si intenta llevar a su gato o a su perro a algún sitio, querrá que tengan una asociación positiva con los viajes (…) Teníamos que hacer que las belugas estuvieran lo más cómodas posible”, continuó Padgett.

Después de su llegada a Islandia, se mantuvo a las ballenas en una instalación de asistencia con una piscina de cuarentena durante varios meses para permitir que se adaptaran al frío ambiente islandés.
Y aunque el tramo final del viaje desde la instalación de atención hasta el santuario fue más corto, la pandemia de Covid-19 lo complicó considerablemente.

“Estamos ya en un lugar bastante remoto aquí en Islandia. Afectó nuestra capacidad de conseguir aquí expertos para ayudarnos con el traslado. Afectó nuestra capacidad para conseguir suministros y el tiempo que llevó hacer las cosas”, dijo Padgett a CNN.

“También necesitábamos proteger a nuestro personal y ponerlo en cuarentena, porque necesitamos que nuestra gente cuide a nuestros animales”, añadió.

El equipo de Sea Life Trust transfiere a Little Grey (derecha), una de las dos belugas (Little Grey y Little White), desde un remolcador a la piscina de asistencia en tierra. (Aaron Chown/PA Images vía Getty Images)

La odisea de Little Grey y Little White no ha terminado. Actualmente están en un “espacio de aclimatación” dentro del santuario que les permitirá ajustarse de forma segura a su nuevo hogar.

Padgett dice, sin embargo, que se les dará rienda suelta del santuario en cualquier momento.

Little Grey y Little White serán evaluadas las veinticuatro horas del día mientras se acostumbran a estar de vuelta en el ambiente oceánico.

Dos belugas (Little Grey y Little White) nadan en su piscina de asistencia durante un corto tiempo para aclimatarse a su nuevo entorno natural en el santuario de aguas abiertas de la bahía de Klettsvik en Islandia. (Aaron Chown/PA Images via Getty Images)

A medida que las ballenas se benefician de un mayor espacio para explorar y de nuevos tipos de algas, algas marinas y peces para disfrutar, toda la operación también ayuda a los humanos a entender mejor a las belugas, explica Padgett.

“Es una especie de ‘línea de meta’ para estas dos”, dijo, “pero es un nuevo capítulo para las belugas de todo el mundo”.

 

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