Fue la bebé más prematura que se conoce y cuando nació parecía un feto, véala 3 años después

Por Daksha Devnani - La Gran Época
01 de Junio de 2019 Actualizado: 01 de Junio de 2019

Esta bebé nació solo 48 horas después del límite en que los médicos la hubiesen considerado no apta para recibir asistencia por ser tan prematura. Pero contra todo pronóstico logró sobrevivir, emprendiendo un viaje asombroso hacia una recuperación total.

La prematura Francesca Bradley-Curran nació el 23 de abril de 2016, solo 48 horas después de la fecha límite de terminación médica. Si hubiera nacido antes de la fecha límite, los médicos no la habrían tratado, ya que los bebés nacidos tan prematuramente a menudo tienen cuerpos muy subdesarrollados y es casi imposible salvarlos.

A Victoria Bradley, que entonces tenía 37 años, se le dijo que era improbable que su hija sobreviviera. “No pensé que estaría aquí”, dijo según The Dailymail. “Da miedo pensar que si hubiera nacido dos días antes no habrían trabajado para salvarla”.

Inicialmente, Victoria y su pareja, Paul Curran, que entonces tenía 46 años, fueron sorprendidos al enterarse de que estaba embarazada.

A Victoria le habían dicho que probablemente nunca iba a tener hijos, ya que tenía problemas con sus ovarios, lo que hacía de Francesca un bebé milagroso en múltiples niveles.

La visita inicial de Victoria al hospital llegó después de sufrir un fuerte dolor de espalda, y solo entonces se descubrió que estaba embarazada. A la mañana siguiente, sin embargo, Victoria repentinamente se puso de parto.

Después de nacer, Francesca, luchando por tomar su primer aliento de vida en el mundo, pesaba aproximadamente 624 gramos.

“Pensé que aún parecía un feto. Su piel era transparente y no tenía pestañas ni cejas”, describe Victoria. “Sus ojos todavía no estaban abiertos”.

Un equipo de 15 médicos y enfermeras trabajaron incansablemente para mantener viva a Francesca. Sin saber si sobreviviría, los 11 minutos que tardó Francesca en respirar por primera vez fueron una tortura para Victoria.

“Estaban usando solo un dedo para reanimarla porque era muy pequeña”, dijo Victoria, según The Sun.

La nueva madre recibió incluso un recuerdo, las diminutas huellas de los pies de su hija, que eran del tamaño de un centavo, ya que nadie esperaba que sobreviviera.

A Victoria se le permitió pasar solo tres horas y media con su hija antes de que la llevaran a cuidados intensivos.

Después de luchar contra las probabilidades de respirar por primera vez, la bebé Francesca tuvo que superar la sepsis, el colapso de un pulmón y la meningitis.

Sin embargo, esta bebé milagrosa salió de la incubadora en ocho semanas.

“Era muy pequeña y muy delicada. Nos dijeron que fue hora a hora con ella, y no pensaron que sobreviviría. Su sangre estaba llena de infecciones”, explica Victoria.

Pero sorprendentemente, cada día, Francesca seguía fortaleciéndose, incluso después de someterse a 15 transfusiones de sangre, cirugía ocular con láser, problemas renales, y más. La pequeña Francesca demostró ser un verdadero milagro y siguió adelante.

“Cada día que pasaba se hacía más fuerte, y entonces pasaba algo más”, dice Victoria. Después de 17 intensas semanas de milagro tras milagro, a Francesca finalmente se le permitió ir a casa en septiembre de 2016.

Para conmemorar el triunfo de la familia sobre tantos obstáculos, Victoria se hizo un tatuaje de los pies del tamaño de un penique de la pequeña Francesca en la muñeca.

Francesca nos muestra la verdadera naturaleza de los milagros, y no solo una vez, sino que nos demuestra una y otra vez que los milagros están presentes y bien, tal como lo está la pequeña Francesca el día de hoy.

De hecho, esta niña es una luchadora poderosa y lo ha demostrado desafiando todas las probabilidades. La pequeña feliz es ahora una niña de 3 años que mostró su fuerte voluntad de sobrevivir.

*****

Descubre a continuación:

¡El viaje de un ingeniero de software hacia el éxito y la felicidad!

TE RECOMENDAMOS