Ganadora de lotería es arrestada por comprar el billete ganador con una tarjeta de crédito robada

Por Simon Veazey - La Gran Época
04 de Febrero de 2019 Actualizado: 04 de Febrero de 2019

La ganadora de una lotería de raspaditos fue arrestada por fraude cuando fue a cobrar su premio en Canadá.

La joven sin nombre de 33 años de edad compró un boleto de Scratch’M Win de Canadá con una tarjeta de crédito que robada, según informes locales.

Cuando fue a la oficina de lotería de Atlantic Lottery en Newfoundland a recoger su premio de USD 50.000, antes de entrar al edificio, su auto fue rodeado por oficiales de la Real Policía de Newfoundland.

Pero la compañía de lotería dice que el dueño de la tarjeta tampoco podrá recibir las ganancias.

La sospechosa, detenida el 31 de enero, fue imputada por dos cargos de posesión de una tarjeta de crédito robada y cinco cargos de fraude, según la CBC.

Atlantic Lottery confirmó que el dinero del premio no ha sido pagado.

Atlantic Lottery en St. John’s, Newfoundlound, donde una mujer fue arrestada por comprar un billete ganador con una tarjeta de crédito robada. (Captura de pantalla/mapas de Google)

“Sin comentar más sobre esta situación específica, sí aconsejamos que Atlantic Lottery sólo pague premios por billetes adquiridos legalmente”, dijo la portavoz Natalie Belliveau. “Tenemos un proceso sólido con una serie de controles y equilibrios para garantizarlo”.

El gran pozo

“Si no se pagan, los USD 50.000 irán a la cuenta de premios no reclamados de la corporación, que se destinarán a futuros pozos”.

“Seguiremos vigilando la situación”, añadió.

Un hombre contactó a la policía el 30 de enero para denunciar el robo de una billetera.

Sus tarjetas de crédito habían sido usadas para hacer compras en varias tiendas en Paradise, Newfoundland, incluyendo un billete de lotería.

Cuando se dieron cuenta de que el billete de lotería era un ganador, la policía sabía que la persona iría a la oficina de lotería a cobrar las ganancias.

La penitencia de la ladrona de tarjetas no terminó con el intercambio de la pequeña fortuna por un arresto. Según la CBS, su auto también fue confiscado cuando los policías encontraron que la acompañante que la había llevado a reclamar el premio estaba conduciendo sin seguro.

Una mujer raspa un billete de lotería en Kassel, Alemania central, el 8 de junio de 2012 (Barbara Sax/AFP/GettyImages).

El caso despertó gran interés en los medios sociales, donde la mayoría de las personas creían que la justicia natural dictaba que las ganancias debían ser para la persona cuya tarjeta fue robada.

Un comentario general decía: “No hay que pensar más, debería ser para el caballero cuyo crédito se usó para hacer la compra. Esperemos que la empresa de lotería haga lo correcto”.

Otros no estuvieron de acuerdo.

Una mujer compra un billete de la lotería Powerball en un minimercado en Washington, DC, el 7 de enero de 2016. (Saul Loeb/AFP/Getty Images)

“No estoy seguro de por qué la gente piensa que el hombre debe recibir el dinero”, escribió una persona. “La naturaleza de las loterías es el azar. No compró el boleto. Su tarjeta fue usada ilegalmente para hacer la compra. Puesto que existen políticas para hacer frente a esta situación, el punto es discutible. La persona responsable tendrá su día en la corte y tendrá que rendir cuentas. Eso es todo.”

¿Maldición o Fortuna?

Tal vez el dueño de la tarjeta tuvo más suerte de la que cree: No todos los que ganan piensan que ganar el dinero de una lotería es buena suerte.

En 2003, Callie Rogers, de 16 años, ganó 1,875 millones de libras esterlinas (2,43 millones de dólares), convirtiéndose en la ganadora más joven de la lotería británica.

Rogers, que vivió en un hogar de acogida en Cumbria, gastó el dinero en regalos de lujo para sus familiares y amigos y gastó miles de dólares en grandes noches de fiesta. Pagó por cirugía estética, ropa de diseño y 298.510 dólares en cocaína.

Sólo seis años después, dijo que nada de eso la hizo feliz, e incluso “arruinó” su vida. Rogers intentó suicidarse después de descubrir que su novio la engañaba. Se volvió madre y tuvo que regresar con su propia madre, haciendo tres trabajos de limpieza para llegar a fin de mes. “Mi vida es un desastre”, dijo en 2009.

Una década después de ganar la lotería, Rogers encontró la felicidad cuando su fortuna desapareció.

“Era demasiado dinero para alguien tan joven. Incluso si usted dice que su vida no cambiará, lo hace y a menudo no para bien”, le dijo a The Sun. “La presión de vivir una vida glamorosa ha desaparecido, y así lo prefiero”, dijo.

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