Explican por qué algunos volcanes ayudan a enfriar el clima

08 de Agosto de 2015 Actualizado: 08 de Agosto de 2015

Un nuevo estudio de volcanes analizó que algunas potentes erupciones son capaces de disminuir la temperatura global del planeta, cuando liberan ciertos gases de azufre a la estratósfera, informó la NASA.

En el caso de la erupción del Monte Pinatubo en Filipinas, en junio de 1991, sus gases hicieron que las temperaturas bajaran alrededor de 0,5 grados, en todo el mundo.

El volcán envió millones de toneladas de cenizas y gas a más de 20 millas (32 kilómetros) de alto, alcanzando la estratosfera, parte de la atmósfera que está encima de la mayoría de las nubes y el clima que regula a la Tierra.

“Ciertos gases de la nube masiva de este volcán actuaron como un parasol y dispersaron la luz del Sol, evitando que llegue a la superficie y haciendo que las temperaturas promedio caigan en todo el mundo en un estimado de 0,5 grados centígrados (0,9 grados Fahrenheit)”, destacó la NASA el 7 de agosto,

Nube de cenizas del volcán Sarychev en las islas Kuriles, al noreste de Japón. La foto fue tomada desde la Estación Espacial Internacional durante la etapa temprana de la erupción del volcán el 12 de junio de 2009. (NASA)
Nube de cenizas del volcán Sarychev en las islas Kuriles, al noreste de Japón. La foto fue tomada desde la Estación Espacial Internacional durante la etapa temprana de la erupción del volcán el 12 de junio de 2009.
(NASA)

“Hemos estado tratando de entender mejor cómo los volcanes alteran el clima durante unos 30 años”, dijo Lori Glaze, del Centro de Vuelo Espacial Goddard, quien participó en la investigación.

Al evaluar el clima luego de la erupción del Monte Santa Helena en 1980, en el estado de Washington, y la erupción de El Chichón en 1982, en México, evidenció que pese a que eran de tamaño similar, la primera no ejerció un gran efecto climático, cómo lo hizo la segunda.

“Después de El Chichón, hubo un gran evento de enfriamiento global durante un par de años”, señaló Glaze.

Entre las razones que dio, que determinaron esta diferencia, explicó que desde El Chichón lo que permitió la baja de temperatura fue la gran liberación de azufre.

Ambas erupciones fueron lo suficientemente potentes como para enviar gases en la estratosfera, que siendo una capa muy estable, permite que los penachos volcánicos se queden allí por mucho tiempo – “un par de años”, dijo Glaze.

Sin embargo los gases del volcán mexicano  produjo aerosoles que dispersaron la radiación del Sol, e hicieron que se caliente la estratosfera y se enfríe la superficie terrestre.

Los aerosoles que tendrían efecto de enfríar el clima son el dióxido de azufre (SO 2) y el sulfuro de hidrógeno (H 2 S), que reaccionan para formar una capa de ácido sulfúrico (H 2 SO 4) en la estratosfera. “Esta capa dispersa algo de la la radiación infrarroja del Sol”, concluyó Glaze.

Capas de la atmósfera terrestre. (Kelvinsong/Wikimedia Commons)
Capas de la atmósfera terrestre. (Kelvinsong/Wikimedia Commons)

Hay también otros factores que influyen destacó la NASA. “El límite entre la atmósfera inestable inferior, llamada troposfera, y la estratosfera estable, se llama la tropopausa. Debido a que el aire más caliente se expande más y se eleva más alto que el aire más fresco, la tropopausa es más alta sobre el ecuador y se convierte gradualmente más baja hasta que alcanza su altura mínima sobre los polos. Así, un penacho de fuego de un volcán en las latitudes altas cerca de las regiones polares tiene una mejor oportunidad de llegar a la estratosfera que un volcán cerca del ecuador”.

Los investigadores de la NASA también analizaron la erupción del volcán Laki que en 1783-1784 en Islandia, “inyectó dióxido de azufre en la alta troposfera y la estratosfera inferior a través de erupciones repetidas durante un período de ocho meses, lo que afectó el clima en el hemisferio norte durante el 1783 y posiblemente a través de 1784″, según Glaze.

“Ben Franklin (científico y político estadounidense), que vivía en Francia en ese momento, se dio cuenta de la neblina y el invierno severo y especuló sobre si los volcanes islandeses podrían haber cambiado el clima”, comentó la NASA.

Mediante un nuevo modelo de programa sobre los efectos de los volcanes en el clima, el equipo de la NASA determinó que la erupción de Islandia a una latitud de 45 grados pudo perfectamente haber llegado a la estratósfera, y haber sido la responsable del enfriamiento del clima en Europa.

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