El gobernar con virtud deja vacías las prisiones

28 de Febrero de 2016 Actualizado: 28 de Febrero de 2016

Liu Kuang era un ser muy virtuoso que vivió durante las dinastías norteñas y sureñas (420 – 589 AD) y durante la dinastía Su (581 – 619 AD). Liu fue gobernador del condado de Pingxiang, el cual hoy en día es la provincia de Hubei.

Liu razonaba apropiadamente al juzgar demandas. Ayudaba a ambas partes, persuadiéndoles a que llegaran a un consenso, y enfatizaba la justicia sin echar la culpa a la gente. De esta forma los involucrados en el caso lograban llegar a un consenso razonando sobre sus propias faltas.

Liu usaba todas sus ganancias para ayudar cuando sucedían desastres y para apoyar a la gente pobre. Los residentes del condado quedaron conmovidos por su forma de gobernar virtuosamente y por su forma de persuadir moralmente a la gente. Solían decir: “Ya que tenemos un oficial a cargo tan ejemplar, ¿Cómo podríamos hacer algo injusto?”.

Durante sus siete años de gobierno las condiciones locales mejoraron significativamente. Ya no se hacían demandas en el condado. La prisión estaba vacía y fue reclamada por la naturaleza. Uno podía lanzar redes y atrapar pájaros que se acercaban al área.

Cuando el período de gobierno de Liu terminó, sus subordinados y ciudadanos de todas las edades lo despidieron con lágrimas en sus ojos, y lo escoltaron por más de 100 kilómetros, todo gracias a su gran virtud y rectitud.

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