Grandes cambios en China impactarán Hong Kong y Japón

10 de Abril de 2015 Actualizado: 10 de Abril de 2015

Nota del Editor: Desde la Masacre de la Plaza Tiananmen hasta hoy, la sociedad china ha atravesado una serie de importantes eventos que han causado cambios sin precedentes en China, y esto continuará teniendo un profundo impacto en China y en el resto del mundo. Sin embargo, el régimen del Partido Comunista Chino (PCCh) usa el mercado chino como un anzuelo para poner presión en gobiernos extranjeros, medios, compañías e inversionistas a través de canales diplomáticos, y obliga a los medios internacionales a filtrar verdades consideradas como extremadamente sensibles por el régimen del PCCh. Esto causa que las personas poco comprometidas se desconcierten con la situación actual en China, lo que puede hacerles perder oportunidades históricas.

El 18 de febrero 2015, la presidenta del Epoch Times en Hong Kong, señora Guo Jun, dio una conferencia en el hotel Shinjuku Keio Plaza, sobre la actualidad de China. Ofreció un detallado análisis de algunos temas claves en torno a los grandes cambios que China atraviesa actualmente y sus implicaciones para las sociedades de Japón y Hong Kong.

Un tema mundial popular durante los últimos veinte años es que el siglo XXI es el Siglo del Pacífico. El siglo 20 fue llamado el Siglo del Atlántico pues durante los últimos doscientos años, el centro del mundo civilizado se cambió desde Europa a Estados Unidos.

Personalmente, pienso que es demasiado temprano para decir que se aproxima el Siglo del Pacífico. Sin embargo, durante el cambio de un centro mundial a múltiples centros, los países ribereños del Pacífico realmente están aumentando su importancia.

Entre los países ribereños del Pacífico, los más importantes son Estados Unidos, China y Japón. Las relaciones de esos tres países determinará el arribo del tal llamado Siglo del Pacífico.

Desde el punto de vista geopolítico moderno, la relación entre China y Japón es extremadamente importante. Después de establecerse el régimen del PCCh, Mao Zedong y Deng Xiaoping adoptaron estrategias de cooperación con Japón.

Desde el punto de vista chino, la relación sino-japonesa probablemente sea una de las más importantes relaciones extranjeras. La mayoría de los ministros de relaciones exteriores de China fueron previamente embajadores en Estados Unidos y otros pocos fueron embajadores en Japón. En parte, el número podría explicar el importante tema.

La relación sino-japonesa bajo Xi Jinping

Desde la última etapa del período del ex líder Jiang Zemin, la relación sino-japonesa comenzó a tener problemas. Para entender esto, tenemos que comenzar desde el desarrollo de la política interna de China.

Primero, después de 30 años desde la apertura y reforma económica al estilo Deng Xiaoping, China ha sido testigo de un total colapso ideológico comunista. Los valores morales de la sociedad principal china ya no consideran ni los valores fundamentales de los tiempos antiguos, benevolencia, rectitud, integridad, sabiduría y fe, los cuales han sido completamente destruidos, ni los valores llamados morales del comunismo, que han colapsado completamente.

La carencia de valores fundamentales en un país tan enorme como China es destructiva, porque la armonía y la cooperación en una sociedad tal, necesita un “mecanismo de movilización espiritual”. En la antigua China las Leyes del Cielo, el poder imperial, la rectitud y otros valores sociales eran los que jugaban este rol. Ahora, todos esos desaparecieron, como también lo ha hecho la ideología comunista.

Por lo tanto, el nacionalismo se convirtió en “el mecanismo de movilización espiritual”. Desde el aspecto político, el nacionalismo fácilmente puede convertirse en estatismo, lo que significa que todo, incluyendo los dominios políticos y económicos, derechos individuales, libertad y más, todos están sometidos a los intereses del estado.

El problema es que el nacionalismo necesita un enemigo imaginario que le permita tener el mayor poder de cohesión. Desgraciadamente, Japón se ha convertido en la mejor selección de enemigo para el nacionalismo chino.

América está demasiado lejos y es demasiado fuerte. Vietnam, Filipinas, India y otros son o muy pequeños o están en el borde de las áreas del corazón político regional de China.

Japón calza con el criterio ya que no es muy grande y es un aliado de América. Además, tiene disputas históricas y actuales con China por las islas Diaoyutai (Senkaku), y por lo tanto es considerado como un enemigo imaginario. El odio del pueblo chino hacia Japón parece ser un asunto obvio y perfectamente justificado.

Segundo, el odio es el centro de la cultura del Partido Comunista. El valor fundamental de las ocho óperas modelo durante la Revolución Cultural, fue el odio. Cuando la ideología comunista dominaba China, enfatizaba el odio de clases. Ahora que el estatismo domina China, se convierte en odio nacionalista.

El odio es el reflejo del ánimo o emoción. No necesita una razón. La emoción humana puede existir durante un largo tiempo e incluso si la razón causada por una emoción específica ya no existe, la emoción aún puede existir.

Tomando el ejemplo del odio. La razón para odiar podría incluso estar olvidada, pero el odio continúa existiendo. Más aún, la emoción puede esparcirse a través de la sociedad.

El cerebro humano puede funcionar automáticamente para encontrar una causa razonable para tal emoción. El odio general de la sociedad china hacia Japón es uno de estos casos.

Tercero, en septiembre de este año, el régimen del PCCh hará su primera parada de victoria en 70 años desde que ganó la Segunda Guerra Sino-Japonesa. Esta será la primera parada de este tipo que hace el PCCh. Muchas personas se preguntan por qué la parada se hace después de 70 años, y no se hizo antes.

Esto es un reflejo de la extrema falta de confianza del régimen comunista chino. Como mencioné antes, el nacionalismo y el estatismo han reemplazado al comunismo como valores centrales en China, y el PCCh quiere cobrar el crédito por la victoria de la segunda guerra sino-japonesa.

Durante los últimos 20 años, el Partido Comunista Chino y el Partido Nacionalista de Taiwán (Kuomintang) han estado debatiendo sobre quién fue el ganador de la guerra. En años recientes, el debate se cambió a quién lideró la guerra anti-japonesa.

Así que los medios de comunicación oficiales del PCCh publicaron recientemente algunos artículos para criticar y difamar a los generales del ejército del Kuomintang, de la época anti japonesa. El Kuomintang de Taiwán también está tratando de cobrar el crédito por la victoria.

Ahora para los corazones de la gente común de China, cualquiera que sea duro con Japón, es a  quien se le dará el crédito.

Cuarto, mencionamos antes que la dictadura comunista heredó algunos problemas estructurales. Debido a la carencia de una sucesión legítima, tienden a emerger algunos asuntos internos y sociales.

En la operación del régimen comunista, es de extremada importancia para el dirigente del poder supremo tener la máxima autoridad. Cuando no tiene suficiente autoridad, debe expresar una postura firme ante asuntos externos.

Por otro lado, cuando tiene suficiente habilidad para controlar los desequilibrios internos, puede entonces tener suficiente energía para implementar una diplomacia equilibrada.

Los dirigentes anteriores, como Mao Zedong y Deng Xiaoping, eligieron adoptar relaciones amistosas con Japón porque tenían suficiente autoridad.

Por lo tanto, con una inestabilidad al interior del Partido Comunista, especialmente durante el intensificado período de lucha por el poder, a menudo vemos que se enfría la relación con Japón.

Yo personalmente creo que la relación sino-japonesa determina si Asia (principalmente Asia del Este y el Sudeste de Asia) puede entrar colectivamente a una nueva era.

China y Japón no solo necesitan cooperar política y económicamente, sino que también necesitan cooperar en muchas otras áreas entre ellas cultura, arte, filosofía, literatura, psicología cultural, historia e investigación científica. Aparentemente, la cooperación no debería estar limitada al nivel gubernamental o a niveles civiles liderados por el gobierno.

La reconciliación es un pre requisito para la cooperación. Bajo las condiciones actuales, una amplia reconciliación sería muy difícil.

Para salir del odio histórico entre China y Japón, China necesita tener un mecanismo de sucesión del poder más natural y razonable, un sistema de valor más tolerante e inclusivo, y un entorno cultural más confiado. La premisa de todos ellos es deshacerse del régimen Comunista Chino.

(Continuará)

Traducido por Susan Wang. Escrito en inglés por Sally Apert.

Las opiniones expresadas en este artículo son opiniones del autor ( s ) y no reflejan necesariamente los puntos de vista de La Gran Época.

TE RECOMENDAMOS