Grupos ambientalistas demandan por fracking a la administración Trump

Por BRAD JONES
17 de Enero de 2020 Actualizado: 17 de Enero de 2020

Los grupos ambientalistas que tratan de frenar las fracturas hidráulicas, o fracking, en California, se han unido para demandar a la Administración Trump. Afirman que el método de extracción de petróleo y gas daña el clima, el agua y la vida silvestre, e incluso podría desencadenar terremotos.

La demanda, presentada en un Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Los Ángeles el 14 de enero, tiene su origen en una decisión de la Oficina de Administración de Tierras (BLM) del 12 de diciembre que deja más de un millón de acres de tierras públicas en California abiertas a la extracción de petróleo y gas.

Mientras tanto, la BLM argumenta que gran parte de las tierras públicas objeto de la demanda ya estaban abiertas a la extracción de petróleo y gas durante las últimas tres décadas.

“El plan de fracking ilegal y profundamente injusto de Trump sería un desastre para las comunidades del Valle Central, así como para nuestro clima, vida silvestre y agua”, dijo Clare Lakewood, abogada principal del Centro para la Diversidad Biológica (CBD), en un comunicado de prensa emitido el 14 de enero. “Necesitamos eliminar gradualmente el fracking y la perforación petrolera, no abrir nuestras tierras públicas a los contaminantes. El futuro de nuestro hermoso estado y de nuestros hijos depende de ello”.

Una línea de gas a alta presión cruza sobre un canal en un campo petrolero sobre la formación Monterey Shale, donde la fractura hidráulica o fracking se usa para extraer gas y petróleo cerca de McKittrick, California, el 23 de marzo de 2014. (David McNew/Getty Images)

A la demanda de CDB se le une Earthjustice, que representa a otros varios grupos, incluyendo el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, la Red de Justicia Ambiental de California Central, Los Padres ForestWatch, la Asociación de Conservación de Parques Nacionales, el Club Sierra, Patagonia Works y la Wilderness Society.

El vocero de la BLM, Derrick Henry, restó importancia a las acusaciones hechas por los grupos ambientalistas en una declaración enviada por correo electrónico a The Epoch Times.

“El análisis suplementario de la BLM sobre fracturación hidráulica no puso nuevas tierras públicas o minerales federales a disposición de la explotación de petróleo y gas, ni tampoco emitió nuevos contratos de arrendamiento o aprobó ningún permiso de perforación”, dijo Henry. “Si se propone, esas acciones y los impactos potenciales se abordarán en el sitio o en el nivel específico del proyecto en el análisis ambiental escalonado subsiguiente”.

Bajo el plan de manejo de recursos de la BLM, el fracking sería aprobado caso por caso en los condados de Fresno, Kern, Kings, Madera, San Luis Obispo, Santa Bárbara, Tulare y Ventura, incluyendo algunos terrenos cerca de los parques nacionales Yosemite, Sequoia y Kings Canyon y el Monumento Nacional Carrizo Plain. Estas ubicaciones están dentro de la jurisdicción de la oficina de la BLM en Bakersfield.

“La mayoría de los acres disponibles dentro de la jurisdicción de la Oficina de Campo de Bakersfield para el desarrollo de petróleo y gas, han estado disponibles por más de 30 años”, dijo Henry.

En respuesta a una demanda anterior contra la administración Trump sobre las políticas de arrendamiento de la BLM en cinco diferentes estados del oeste, Henry dijo que está ha actuado dentro de su autoridad y límites.

“Las decisiones de arrendamiento del BLM son legales y cumplen plenamente con la Ley Nacional de Política Ambiental, a pesar de las reclamaciones hechas en la demanda”, dijo Henry. “De hecho, estas decisiones de arrendamiento fueron informadas a la opinión pública, como lo requiere la ley, lo cual fue considerado antes de emitir una decisión final. La BLM está ayudando a Estados Unidos a satisfacer sus crecientes necesidades energéticas, al tiempo que se asegura de que los terrenos públicos permanezcan en buen estado, antes y después de las actividades de arrendamiento, de acuerdo con su mandato de uso múltiple”.

Earthjustice fue fundada en 1971 como el Fondo de Defensa Legal del Sierra Club. Cambió su nombre a Earthjustice en 1997 para reflejar su papel como grupo de defensa legal para grupos activistas de justicia ambiental. Es conocido por oponerse a muchas iniciativas de minería y tala, y por apoyar los esfuerzos de “resilvestración” en tierras públicas en el oeste de los Estados Unidos.

“En los últimos dos años y medio, Earthjustice ha presentado más de un centenar de demandas para defender la protección del medio ambiente y la salud”, afirma el sitio web de la organización. “Ya se han decidido los fallos sobre el fondo de 39 de las demandas. Earthjustice ha ganado 33 de las batallas, 85 por ciento de las impugnaciones legales decididas hasta ahora”.

Una línea de gas a alta presión cruza sobre un canal en un campo petrolero sobre la formación Monterey Shale, donde la fractura hidráulica o fracking se usa para extraer gas y petróleo cerca de McKittrick, California, el 23 de marzo de 2014. (David McNew/Getty Images)

En noviembre, el gobernador de California, Gavin Newsom, declaró una moratoria en los permisos de fracking en espera de una revisión por parte de científicos independientes. “Estos son pasos necesarios para fortalecer la supervisión de la extracción de petróleo y gas a medida que eliminamos nuestra dependencia de los combustibles fósiles y nos centramos en las fuentes de energía limpia”, dijo en un comunicado de prensa.

Sin embargo, las tierras públicas, caen bajo jurisdicción federal y son administradas por la BLM, no por el Estado.

El gobierno federal no ha emitido ningún contrato de arrendamiento de petróleo y gas en California desde 2012, cuando un juez federal dictaminó que la BLM no había llevado a cabo evaluaciones de impacto ambiental adecuadas. La BLM completó las evaluaciones el año pasado.

La posición del presidente Donald Trump a favor del fracking, que ha mantenido desde mucho antes de su inauguración, es bien conocida.

“El fracking llevará a la independencia energética americana. Con [el] precio del gas natural en continuo descenso, podemos tener una tremenda ventaja”, escribió Trump en mayo de 2012.

Y cuando Trump anunció su orden ejecutiva de la Política de Independencia Energética a pocos meses de haber jurado el cargo, dijo: “Voy a levantar las restricciones a la energía estadounidense y permitir que esta riqueza se vierta en nuestra comunidad”.

The Epoch Times consultó con la Asociación de Petróleo de los Estados Occidentales (WSPA) sobre el uso potencial de la tierra en cuestión para el fracking, pero se negó a comentarios.

WSPA es una organización comercial sin fines de lucro que representa a las compañías que representan la mayor parte de la exploración de petróleo en el oeste.

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