Incendio del Amazonia avanza por el territorio Guaraní de Bolivia: “Solo ayuda” piden pobladores

Por Anastasia Gubin - La Gran Época
27 de Agosto de 2019 Actualizado: 27 de Agosto de 2019

El incendio que ha destruido un millón de hectáreas en pocas semanas en Santa Cruz de Bolivia está arrasando con la flora y fauna del territorio de la Nación Guaraní en Ñembi Guasu, un área de Chiquitania que el gobierno había prometido dejar como conservación ecológica en medio de su política de desmontes autorizados, iniciados en 2001.

El lugar está ubicado en Charagua, al sur de Roboré, en la frontera con Paraguay. Es un territorio habitado por la comunidad ayorea, que se extiende hacia Paraguay y abarca un millón de hectáreas, en la provincia Cordillera de Santa Cruz de la Sierra.

Hasta el 23 de agosto, el incendio había destruido cientos de árboles y animales en una extensión de al menos 100 kilómetros de largo. Hoy la situación es desoladora.

“Sólo ayuda”, pidió el médico veterinario Jerjes Suárez, según el medio Los Tiempos.

“Nos vamos a quedar sin flora y fauna, esa es la verdad, porque nadie quiere entrar allá”, alertó.

“Ya no sé de qué manera se va pedir más ayuda, no piden que lleven ni arroz, ni fideo ni azúcar; no piden eso; piden que se vaya ayudar a que no se queme lo que hay”, enfatizó Suárez.

El veterinario dijo que se necesita además levantar los animales muertos.

“Quedan muchos animales quemados. Eso estamos pidiendo, nada más; sólo que vaya gente ayudar, ayuda en persona. Se va necesitar para levantar los animales y los que están heridos”, dijo Suárez, diciendo que los focos de calor necesitan maquinaria para cortar el fuego; ya no pueden sólo los hombres.

“No sé qué estarán esperando, el fuego avanza harto en un día”, añadió.

“Ayúdennos a difundir, hay animales silvestres muertos y propiedades en cenizas. Hay gente que maneja temas del fuego, ayúdennos, porque se siguen quemando miles de hectáreas y hay animales afectados”, concluyó.

Ñembi Guasu que significa “Gran escondite”. Era considerado un sitio de gran biodiversidad e importancia estratégica para la conservación del Gran Chaco Sudamericano. Gran parte de su territorio corresponde a una vegetación denominada Matorral Chiquitano (Abayoy) en el mejor estado de conservación albergando una gran cantidad de fauna y flora endémica.

“Es el refugio del único pueblo indígena no contactado, o en aislamiento voluntario”, informó El Deber.

Imágenes satelitales mostraron la semana pasada que existían alrededor de 100 km de distancia donde se observa que el fuego arrasó tanto en el margen izquierdo como derecho del camino, bosque conformado por Matorrales chiquitanos, generando así una impactante modificación del Paisaje, informó la organización Nativa, según El deber.

En muchos casos la fauna ha emigrado a puestos ganaderos cercanos y comunidades aledañas, añadió. La pérdida de cobertura vegetal está dejando grandes espacios que se convertirán en sitios propensos a la degradación a través de la denominada erosión post-incendio.

“Las fuentes indican que el fuego en el Área de Conservación e importancia ecológica Ñembi Guazu, inició en el norte del área en una comunidad asentada recientemente y por la acción del viento continuó su camino de destrucción hacia el sureste, donde hoy solo se ve el hollín negro, los varejones inertes y algunos animales calcinados como testigos mudos del fuego abrasador”, indica Juan de Dios Garay, trabajador universitario.

Desde hace semanas angustiosos llamados se hicieron en las redes sociales pidiendo ayuda para la comunidad ayorea, afectada por la entrada de nuevos comuneros. Desde entonces se registraron conflictos, heridos y al menos un muerto.

Mensaje de Twitter de Silas Peinado, posteriormente oscurecido
Mensaje de Twitter de Silas Peinado, posteriormente oscurecido

“En éste desierto negro aún con la llegada de las lluvias la recuperación de la vida será muy lenta y me atrevo a decir que será totalmente distinta a la que se perdió a causa de éste catastrófico incendio, ya que entre las interacciones de la fauna y flora se han abierto brechas irreparables, no hay el semillero que alimentaba a los animales adaptados por años al ecosistema y los animales que dispersaban esas semillas o murieron o se alejaron, entonces, ahora las especies colonizadoras de más rápido crecimiento serán las que recubran el área, permitiendo el ingreso de otros dispersores de semillas y el resultado no será el mismo que se tenía inicialmente antes del fuego”, escribió el Sr. Garay.

Territorio de la Autonomía Guaraní Charagua Iyambae (Gobierno de Bolivia)

“Es realmente lamentable que el fuego haya afectado una gran porción del territorio”, señala Iván Arnold, Director de la organización Nativa.

Desmontes y quemas autorizados

Los incendios del Amazonia de Bolivia siguen sin control y el presidente Evo Morales está en el centro de las críticas por haber firmado un mes antes una modificación de un decreto de 2001 que autoriza en la región el “desmonte” y “quemas controladas”  para actividades agropecuarias en Santa Cruz y Beni. Millones de hectareas Naturales se están viendo afectadas.

La Gobernación de Santa Cruz dijo el 24 de agosto que se habían quemado 1 millón de hectáreas y las llamas siguen extendiéndose.  Durante la noche una gran multitud se concentró en la ciudad para gritar consignas contra Evo Morales por la destrucción de sus bosques y pedir la anulación del decreto.

Después del informe de la Gobernación, la agrupación boliviana Kuña Mbarete inició una petición para la “abrogación” del decreto supremo 3973 y un “Juicio de Responsabilidades nacional e internacional para Evo Morales”.

Kuña Mbarete acusa al Presidente “por la vulneración de derechos a pueblos indígenas y a la naturaleza; por el biocidio y ecocidio causado en la Chiquitanía en más de 1 millón de hectáreas; y por el atentado en contra del 25% del oxígeno producido en el planeta”.

“La tragedia que ahora vive nuestra Chiquitanía es irreversible y los expertos afirman que tomará 200 años en recobrar el verde, no así el ecosistema; la biodiversidad de la región, única en el planeta jamás se recuperará. Son más de 600 especies que han sucumbido calcinadas ante las llamas”, destacó la agrupación que también solicitó la emisión de Ley Suprema de protección de las tierras Chiquitanas y anulación de entrega de tierras y asentamientos en tierras protegidas.

“Toda la flora está hecha cenizas. Sólo queda un cementerio de animales carbonizados, árboles de cientos de años hecho polvo, hábitats de millones de seres vivientes completamente destruidos”, añadió.

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