¿Tienes inflamación crónica? Conoce qué es y cómo puedes aliviarla

Por STEPH DAVIDSON, WWW.NATURALLYSAVVY.COM
05 de Septiembre de 2019 Actualizado: 05 de Septiembre de 2019

¿Qué es la inflamación crónica, cómo llegó allí, y cómo podemos manejarla para vivir nuestras vidas más sanas?

Y para empezar, ¿cuál es la diferencia entre inflamación aguda e inflamación crónica?

La respuesta inflamatoria aguda del cuerpo es normal, natural y necesaria. Tiene lugar cuando estamos lesionados o expuestos a material extraño. Piensa en lo que sucede cuando nos cortamos o nos torcemos el tobillo: el área se enrojece e inflama (se inflama) a medida que el cuerpo se defiende de bacterias, virus y otras lesiones. Eventualmente, la hinchazón y el enrojecimiento desaparecen y nuestro sistema inmunológico ha hecho su trabajo.

La inflamación crónica ocurre cuando la respuesta inflamatoria no se detiene y el cuerpo comienza a atacar el tejido sano. La inflamación crónica está típicamente relacionada con enfermedades crónicas o desequilibrios contra los cuales el cuerpo está constantemente tratando de luchar. Cosas como la artritis, los trastornos autoinmunes como el lupus, las alergias, el asma, el SII, la enfermedad de Crohn, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer están relacionados con la inflamación crónica. Las opciones de estilo de vida y de salud que pueden causar inflamación crónica incluyen una dieta deficiente, tener sobrepeso, no hacer ejercicio, estrés, fumar y consumir alcohol en exceso.

Cómo saber si tienes inflamación crónica

La inflamación crónica es más difícil de detectar que la aguda, pero hay muchas señales de advertencia: exceso de peso, especialmente alrededor del abdomen, niveles altos de azúcar en la sangre, problemas digestivos, fatiga crónica, alergias, depresión, acné, dolor articular o rigidez o dolores inexplicables.

Si sospechas que puedes tener una inflamación crónica, habla con tu médico o profesional de la salud acerca de las pruebas de sangre. Una prueba de velocidad de sedimentación de eritrocitos (ESR, por sus siglas en inglés) mide qué tan rápido se separan los glóbulos rojos del plasma y la prueba de proteína C reactiva (CRP, por sus siglas en inglés) mide la presencia de una proteína asociada con enfermedades que pueden causar inflamación.

Previniendo y sanando la inflamación crónica

La causa de muchas inflamaciones está en nuestra dieta. El primer paso es reducir o incluso evitar los alimentos inflamatorios como el azúcar, los granos refinados y los alimentos procesados y reemplazarlos con verduras de hoja, pescado y grasas saludables. Incluso existe un análisis de sangre muy específico que puede determinar exactamente qué alimentos están causando una respuesta inflamatoria.

Además de observar lo que comemos, hay numerosos suplementos que podemos tomar para sanar y prevenir la inflamación, incluyendo los omega-3 y la curcumina. Habla con tu médico acerca de los suplementos que podrían ser adecuados para ti.

El estrés es un factor importante para la inflamación, por lo que también es importante tomar tiempo para el autocuidado. Se ha demostrado que la meditación reduce la inflamación e incluso altera nuestro ADN. Centrarse en una solución holística de salud integral en lugar de limitarse a tratar los síntomas es la clave para tratar la inflamación crónica y fomentar el bienestar general.

Steph Davidson es un escritor de NaturallySavvy.com, quien fue el primero en publicar este artículo.

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