Iowa fue muy bueno para Bloomberg

Por Froma Harrop
07 de Febrero de 2020
Actualizado: 07 de Febrero de 2020

Comentario

Los caucuses, o asambleas electorales de Iowa, han sido por mucho tiempo casi inútiles para medir las preferencias de los estadounidenses por el próximo presidente. Este año ha sido más inútil que de costumbre.

La próxima etapa de la contienda demócrata será en New Hampshire, cuya gente también es abrumadoramente blanca y cuyos demócratas son más liberales que el promedio. Al menos allí, la gente común y corriente tendrá un día entero para votar las primarias en privado.

Mike Bloomberg se saltó Iowa, y estará ausente en New Hampshire, Carolina del Sur y Nevada. Él está poniendo sus fichas en el Super Martes del 3 de marzo, cuando 14 estados votan y el 40 por ciento de los delegados demócratas son elegidos. Y tiene un suministro ilimitado de fichas.

Esto no quiere decir que el extraño brebaje de las circunstancias en Iowa no haya dejado algunas hebras de té en el fondo de la taza. Así fue, y obviamente hicieron sonreír a Bloomberg.

Los caucuses dan ventaja a los candidatos con una base activista agresiva. Ese sería el caso de Bernie Sanders. Sin embargo, el senador de Vermont no pudo sacar mucha ventaja de eso.

Los resultados muestran que el moderado Pete Buttigieg, exalcalde de South Bend, Indiana, está a punto de igualar a Sanders. A pesar que Buttigieg entró en la política nacional hace solo un año sin que su nombre fuera prácticamente reconocido y de que Sanders lo superaba en gastos en por lo menos 15 millones de dólares.

No es de extrañar que Bloomberg anunciara al día siguiente de Iowa que duplicaría el gasto en una campaña cuyas sumas ya eran astronómicas. El multimillonario exalcalde de la ciudad de Nueva York, un moderado, también es famoso a nivel nacional. Y no se excederá demasiado en gastos. Ni por ningún demócrata. Ni por el presidente Donald Trump.

Bloomberg puede leer las hojas de té. Y así, uno asume, ¿lo hicieron muchas de las 2000 personas que llenaron el Centro Nacional de la Constitución de Filadelfia para un mitin de Bloomberg cuando los números de Iowa todavía estaban escaseando?

En realidad, la tetera entera se rompió en Iowa.

Aquí hubo un evento insigne que fue reportado en exceso,  en el cual se especuló sin parar y fue enormemente caro dado lo poco que revelarían los resultados. Aún así, los demócratas de aquél estado no pudieron crear una aplicación capaz de contar los resultados.

Esto solo subraya los viejos temores de que los demócratas están siendo superados por operaciones de minería de datos de Trump. Esta es la habilidad de localizar y apuntar a grupos específicos (mujeres blancas sin educación universitaria, por ejemplo) y enviar anuncios cuidadosamente elaborados y mensajes de redes sociales con su dirección. Fue clave para la victoria de Trump en 2016.

Trump ya ha colocado 36 millones de dólares en anuncios digitales en Google y Facebook. Eso es más dinero del que Sanders, Buttigieg, Joe Biden y Elizabeth Warren han gastado juntos.

Pero cuando se trata de datos, Bloomberg no será superado. Construyó su imperio de servicios financieros (desde cero) en la recopilación y entrega de datos. De ahí viene su fortuna de 60 mil millones de dólares. Bloomberg claramente sabe cómo hacer datos. Ya está cerca de superar el gasto de Trump en Facebook y Google, si es que ya no lo ha hecho.

Con una urgencia similar al del Proyecto Manhattan, Bloomberg está construyendo su propia arma de publicidad digital con el maravilloso nombre de Pezhalcón. Los expertos de Silicon Valley lo están dirigiendo. Y se espera que se les entreguen 100 millones de dólares o más para cubrir una masiva campaña publicitaria digital nacional.

El Super Martes, Alabama, Arkansas, California, Colorado, Maine, Massachusetts, Minnesota, Carolina del Norte, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah, Vermont, Virginia y los demócratas que viven en el extranjero celebrarán sus primarias. Es una buena muestra geográfica y demográfica del electorado estadounidense, ¿no cree? Y es un evento para el cual la publicidad será un elemento importante.

Tanya Young, un actor de 39 años que asistió a un mitin de Bloomberg en Compton, California, dijo esto sobre Bloomberg: “No es un hombre estúpido, y si no viera un camino, no estaría haciendo esto”.

Ella tiene razón. Bloomberg no es estúpido.

Froma Harrop ha recibido numerosos premios y honores, ha trabajado en la mesa de negocios de Reuters, ha editado informes económicos para el New York Times News Service, y ha sido miembro del consejo editorial del Providence Journal. Ha escrito para publicaciones tan diversas como The New York Times, Harper’s Bazaar e Institutional Investor.

Los puntos de vista expresados en este artículo son las opiniones del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de The Epoch Times.

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