Joven de 19 años queda a cargo de 4 hermanos tras la muerte de su mamá por el virus del PCCh

Por Romina Garcia
06 de Noviembre de 2020
Actualizado: 21 de Noviembre de 2020

Un joven de 19 años asumió la crianza y el cuidado de sus 4 hermanos menores tras la muerte de su mamá por el virus del PCCh (Partido Comunista Chino), también llamado coronavirus.

Juan Jose Martínez, de Palmdale, California, quedó a cargo de sus hermanos menores de 7, 8, 9 y 15 años, al perder a su mamá, Brenda López, de 43 años, el pasado 24 de agosto. La familia había contraído el virus ese mismo mes y estaba en aislamiento.

Durante el aislamiento, López empeoró y comenzó a tener problemas respiratorios y “simplemente tomamos medidas y llamamos al 911”, dijo Martínez.

Imagen ilustrativa. (alchavezt/Pixabay)

La madre fue trasladada al Centro Médico Regional de Palmdale, donde la colocaron en un respirador, pero sus pulmones colapsaron y sus riñones comenzaron a fallar. Luego de una semana, murió, de acuerdo con Daily Mail.

La muerte de López fue un gran shock para la familia, en especial para su hijo mayor. “Siento que está en paz y se resistió, honestamente. Yo soy solo un hermano mayor y luego, después de que mi madre falleció, me convertí en padre, madre y hermano mayor al mismo tiempo”, dijo el joven a Fox LA.

El adolescente describió lo difícil que fue contener a sus hermanos. “Al principio, fue bastante conmovedor. Hubo muchos gritos y llantos, pero logré calmarlos y les dije que todo iba a estar bien y que no iba a dejar que les pasara nada”, dijo Martínez al mismo medio.

“Todavía es difícil para ellos, pero trato de consolarlos de la mejor manera que puedo”, dijo el responsable hermano a NBC News. “A veces todos lloramos juntos”, añadió.

Imagen ilustrativa. (sweetlouise/Pixabay)

El joven también luchaba contra el virus del PCCh cuando se convirtió en el cuidador de sus cinco hermanos. Pero Martínez no logra entender cómo fue que su madre contrajo el virus, ya que por su condición de diabética “siempre fue cuidadosa”, “se quedaba en casa y tomaba precauciones adicionales”. “Siempre usaba mascarilla” y “desinfectaba”.

La situación económica de la familia es crítica ahora que su mamá no está. Por esa razón, para cubrir los gastos básicos, crearon una cuenta de GoFundMe. “Le prometí a mi madre que mantendría a mis hermanos juntos y los cuidaría”, escribió Martínez en el sitio.

“Me aseguro de que tengan buena salud y de que estén al día con las citas médicas, dentistas y cosas por el estilo”, le dijo a Fox LA.

Imagen ilustrativa. (Jarmoluk/Pixabay)

Los pequeños están muy agradecidos por el gran esfuerzo que está haciendo su hermano mayor:

“Me gusta lo comprensivo que es y está haciendo lo mejor que puede por todos nosotros en este momento. Me gusta el hecho de que puedo darme la vuelta y hablar con él, como lo haría con mi madre”, dijo Jovanna, de 15 años, al medio de comunicación.

“Ha sido muy duro. Es diferente a una mujer y un chico con quien hablar, sin tener a mi mamá a quien hablar, pero al final del día, al menos todavía tengo un hermano mayor al que admirar”, agregó.

“Es genial y es un hermano mayor para nosotros. Nos ama y nos cuida”, dijo Nereyda, de 9 años.

“Lo que más amo de mi hermano es que nos cuida muy bien. Él cocina para nosotros y es un muy buen hermano”, dijo Valentín, de 8 años.

Imagen ilustrativa. (Jarmoluk/Pixabay)

Por su parte, Ramiro, de 7 años, comentó que valora de su hermano que lave la ropa para ellos. “Nos alimenta todos los días. Él se preocupa por nosotros. Nos cuida todos los días, porque nuestra mamá no está aquí”.

El hermano más pequeño de Martínez tiene 2 años y está actualmente con su padre, quien obtuvo la custodia legal en septiembre, según Fox LA.

Afortunadamente, Martínez no está solo tiene a un tío que lo está ayudado. También tiene un abuelo que vive cerca del área de Fresno.

“Honestamente, extraño su voz. Extraño sus mensajes de texto y cuando me dice que me ama”, dijo Martínez a Fox LA.

Martínez finalmente pudo recuperarse del virus del PCCh.

“Planeo seguir adelante con ellos de la mejor manera que pueda, para brindarles lo mejor posible”, dijo.

El virus del PCCh ha cobrado la vida de miles de personas alrededor del mundo desde que surgió en Wuhan a finales del año pasado. Sin embargo, algunas personas aseguran haberse recuperado al mantener la fe.

Sobreviviente de COVID-19 dice que recitar estas palabras le ayudó a recuperarse

Osnat Gad, residente de Long Island , sufrió los síntomas de COVID-19 durante más de un mes. Ella recibió la visita de algunos miembros de su familia, de Manhattan y se fueron de excursión. Una semana después de la visita, comenzó a sentirse increíblemente enferma.

El primer síntoma extraño que notó fue perder el sentido del gusto y el olfato. Dos días después, ni siquiera podía levantarse de la cama. Gad tuvo la sensación de que había contraído el virus.

Al día siguiente, sintiéndose aún peor, Gad solicitó atención urgente de un hospital. Allí, dio negativo por gripe estacional y le dijeron que se fuera a casa, se pusiera en cuarentena durante dos semanas y tomara Tylenol cada cuatro horas. Aunque los médicos y enfermeras aun no realizaban pruebas para COVID-19 le dijeron que era probable que lo tuviera.

Osnat Gad de Long Island pasó casi seis semanas sufriendo los síntomas de COVID-19. (NTDTV)

Gad realizó un seguimiento de sus niveles de oxígeno y temperatura, que se mantuvieron en niveles normales. Después de una semana, pensó que había mejorado. Entonces, un día, se levantó para lavar la ropa y recibió un “segundo ataque”.

“No podía moverme”, dijo. Después de un tiempo, se recuperó y tuvo una videoconferencia con su médico, quien le dijo que había otros pacientes con COVID-19 que también tuvieron un segundo ataque después de una semana de retroceso de los síntomas.

Gad se sentía profundamente sola. Aislada en casa sin nadie para acompañarla, se dio cuenta que, si dejaba de respirar por completo, ni siquiera podría pedir ayuda. No había nadie que pudiera llamar por ella. Sin embargo, nunca imagino que recitar simplemente tres palabras salvaría su vida.

Ella llamó a sus amigos para pedirles consejos. Algunos le aconsejaron respirar vapor. Nada funcionó. Entonces, una de sus amigas, Anna, le dijo algo en chino, y la cabeza de Gad estaba tan borrosa que no pudo escuchar ni recordar la explicación.

Anna le dijo que simplemente repitiera estas palabras: “Falun Dafa Hao. Zhen Shan Ren Hao.

¿Qué tenía que perder? Ella dijo las palabras y sintió que el oxígeno volvía a entrar en su sistema.

“Estaba muy indefensa y enferma. Confié en que mi amiga Anna tenía el mejor interés en su corazón. Sé que ella se preocupa por mí y quería que sanara. Su pasión y fuerza fue la razón por la que comencé a recitar [esas palabras]”, dijo.

Las palabras están formadas por nueve caracteres en chino que se traducen como “Falun Dafa es bueno. Verdad, Benevolencia y Tolerancia son buenas”.

Gad dijo que era como si estas palabras le enseñaran a su cuerpo a respirar de nuevo, y cuanto más las decía, mejor se sentía. Ella comenzaba sus mañanas con las palabras y las decía antes de quedarse dormida. El efecto había sido inmediato, pero ella quería seguir diciendo las palabras.

“Tengo que estar muy agradecida con Falun Dafa”, dijo. “Puedo decir que me salvó. Me enseñó a respirar”.

Después de lo que pareció un milagro, Gad tenía que saber qué era exactamente Falun Dafa. Así que llamó a Anna para saber más al respecto.

La cultura tradicional china tiene una larga historia de sistemas de “autocultivación”, o prácticas de mente y cuerpo. Falun Dafa es una práctica espiritual que se introdujo al público en China en la década de 1990, promueve ejercicios suaves, meditación y vivir según los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia para superarse a uno mismo.

Gad se dio cuenta y sintió que decir esas palabras como un mantra era una forma de “autoayuda”.

“[Decir esto] cambió completamente mis niveles de energía. No sé si está asociado o no, no soy médico, pero sé que esto me salvó, porque aprendí a respirar diciendo el mantra, ¿entiendes lo que digo? Fue increíble”, dijo.

“[El COVID-19] se quedó conmigo más de un mes, tal vez seis semanas. Si no respiraba, tal vez no podría mejorar”, dijo.

Gad investigó más sobre Falun Dafa y se interesó por aprender los ejercicios y la meditación.

“Estoy leyendo sobre la fuerza interior que tenemos dentro de nosotros, y solo depende de nosotros usarla siendo buenos humanos”, dijo. “Espero poder estudiarlo profundamente”.

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