Joven mexicano cambia el rencor por la alegría y el altruismo gracias a una antigua práctica china

Por Blanca Téllez - La Gran Época
08 de Diciembre de 2019 Actualizado: 08 de Diciembre de 2019

La vida universitaria es desafiante y muchos jóvenes viven con gran estrés escolar y problemas de integración social. La depresión, tristeza, ansiedad y soledad son algunos estados emocionales que los afectan y les dificultan alcanzar sus objetivos, disfrutar la vida y desplegar sus potencialidades.

José Eduardo, un joven mexicano que vivía con tristeza, rencor y soledad, se sentía incomprendido, como a muchos chicos les sucede en la adolescencia. Pero su vida dio un vuelco inesperado que le permitió conocer la felicidad, la paz interior, así como mejorar su autoestima.

Presa del rencor y la tristeza desde muy joven

José Eduardo, padeció durante mucho tiempo estos estados emocionales que trastornaban negativamente su vida. Para estudiar en la universidad, tuvo que conseguir un trabajo que le permitiera pagarse sus estudios y ayudar a su familia. Esto aumentó la ansiedad y el estrés que sufría debido a los tempranos problemas familiares y de interacción social.

Siendo niño comenzó a albergar rencor y resentimiento por las situaciones de violencia y alcoholismo en su hogar, lo que le producía gran infelicidad. También se sentía deprimido por la situación económica de su familia y comenzó a creer que lo más importante en la vida era poseer dinero y riquezas materiales. Sentía que sin ellas, su vida estaba vacía y que, viviendo en tal ambiente, no tenía motivos para ser feliz.

“Pensaba que la felicidad se media en riqueza y en beneficios materiales”, confió Eduardo en la entrevista a La Gran época. “Eso me hacía sentir un vacío muy profundo en mi interior”.

Los jóvenes universitarios pueden sufrir depresión, estrés y ansiedad en soledad y aislamiento. (Crédito: Imagen de Hamed Mehrnik en Pixabay)
Los jóvenes universitarios pueden sufrir depresión, estrés y ansiedad en soledad y aislamiento. (Hamed Mehrnik/Pixabay)

Aunque pasaba a diario mucho tiempo con una gran cantidad de compañeros de clase, se sentía muy triste y aislado. En esos prolongados estados de tristeza, a José Eduardo le era muy difícil relacionarse, “casi no tenía amigos”. Esto lo entristecía aún más, reforzando un círculo negativo que alimentaba el vacío, el rencor y el aislamiento, sin permitirle desarrollar su vida en plenitud. Hasta que un día leyó un libro que fue el origen de un cambio radical en su vida.

Encontrando el sentido de la vida

Jose Eduardo leyó Zhuan Falun, el libro principal de Falun Dafa, gracias a la recomendación de un amigo. Desde entonces su vida comenzó a dar un vuelco total como jamás siquiera llegó a imaginar que fuera posible.

Falun Dafa, también conocida como Falun Gong, es una milenaria disciplina de origen chino que consta de ejercicios suaves y lentos de qigong que se practican siguiendo los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia en la vida diaria. Este sistema de ejercicios y meditación que mejora del carácter moral se practica en todo el mundo de forma gratuita y voluntaria, permitiendo a millones de personas en el mundo mejorar interna y externamente.

Después de leer el libro buscó por sí mismo hacer los ejercicios. “Desde el primer momento que conocí la disciplina me sentí muy conectado”, dijo el joven.

Mencionó las búsquedas internas que había tenido a lo largo de su vida y los valores familiares que deseaban fueran su guía.

“Durante toda mi vida había estado buscando muchas respuestas sobre el ser humano, sobre ser una persona buena”, dijo, y mencionó que encontró estas respuestas en las enseñanzas contenidas en el libro Zhuan Falun.

Los practicantes de Falun Dafa realizan los ejercicios de Falun Dafa como parte de las celebraciones del Día Mundial de la Falun Dafa en Times Square en la ciudad de Nueva York, el 13 de mayo de 2015. (La Gran Época | Samira Bouaou)

Habiendo nacido en una familia tradicional que fomenta los valores de respeto, disciplina y que deseaba que fuera un buen ser humano, desde su niñez y durante su adolescencia, José Eduardo se sentía descorazonado y le parecía que era muy difícil llegar a ser una buena persona con estos valores en medio de los estándares y exigencias prevalecientes en la sociedad.

Mejorando el carácter, la moral y las relaciones con Verdad, Benevolencia y Tolerancia

“Cuando comencé a hacer los ejercicios […] sentí que muchas cosas en mi vida empezaron a cambiar”, recordó. “Principalmente mejoraron las relaciones con mi familia

El gran resentimiento y rencor que albergaba desde los 8 años hacia su papá debido al alcoholismo y violencia hacia él y hacia su hermano, comenzó a disolverse.

José Eduardo revaloró las cosas realmente importantes en la vida y cómo alcanzar felicidad y paz interior a través de la práctica de Falun Dafa. “Como mi mamá trabaja en un pequeño negocio, siempre hemos vivido con limitaciones […] Cuando conocí Falun Dafa me di cuenta que tener muchos beneficios materiales no significa ser una persona feliz”, dijo.

A pesar de que dedicaba tiempo fuera de clases a trabajar para pagar sus estudios, su desempeño escolar mejoró. “Aunque muchos de mis compañeros de trabajo tienen dificultades, reprueban, tienen malas calificaciones, yo tengo muy buen promedio”, dijo. Además, sus profesores reconocían su dedicación y empeño escolar.

En su trabajo también buscó tener un buen desempeño y ser igual de responsable y dedicado como en la universidad, lo que le dio el reconocimiento de su supervisor.

“Me levanto todos los días a las 4 de la mañana para trabajar y hacer mis tareas escolares, y siento que por la meditación, por los ejercicios de Falun Dafa, tengo la energía para hacer todas mis actividades personales”.

El joven mexicano comparte con sus compañeros de la universidad los ejercicios de Falun Dafa que les permiten mejorar interna y externamente. (Crédito: cortesía de José Eduardo)
El joven mexicano comparte con sus compañeros de la universidad los ejercicios de Falun Dafa que les permiten mejorar interna y externamente. (Cortesía de José Eduardo)

Esta práctica le ha ayudado a ver la vida de una forma diferente. “En medio de la sociedad y de mis compañeros universitarios que se dejan llevar por la corriente moderna y la diversión, Falun Dafa me ha dado mucha paz y tranquilidad”, reflexionó.

“No tengo deseos de tomar alcohol como las demás personas de mi edad”, comenta. “Creo que cuando uno tiene paz interior, no se necesitan todas esas cosas para sentirse bien, para convivir con los demás. Siendo tú mismo puedes tener mucha paz y llevarte muy bien con las personas a tu alrededor”.

“Durante mi vida me había portado como persona muy egoísta, siempre pensando en mí, siempre poniéndome a mí primero sobre los demás. Creo que ahora soy una persona más humilde y puedo escuchar a las personas que están a mí alrededor”, afirmó. Incluso estas persona se percataron de cómo era una persona más amable.

“Mis problemas con mi familia fueron disminuyendo. Una vez le dije a mi mamá que era más amable conmigo al prepararme mi lunch para ir a trabajar. Y ella dijo ‘Sí’. Le dije que fue [debido a] un cambio en mi interior y ella dijo ‘Eso es magia’. Me sorprendió mucho”, agregó.

“Me volví una persona más agradable”, reconoció José Eduardo. “Puedo ser un buen amigo, un buen compañero de trabajo y poner en práctica los valores de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, y mostrar que Falun Dafa es bueno”.

José Eduardo organiza talleres en la universidad para difundir la belleza de Falun Dafa y exponer las atrocidades de la persecución a la disciplina en China. (Crédito: cortesía de José Eduardo)
José Eduardo organiza talleres en la universidad para difundir la belleza de Falun Dafa y exponer las atrocidades de la persecución a la disciplina en China. (Crédito: cortesía de José Eduardo)

Habiendo concluido exitosamente sus estudios universitarios, al recordar sus cambios más significativos y cómo superó el ambiente negativo prevaleciente a su alrededor, siente el deseo de que otros logren lo que él ha obtenido: “Muchas personas de mi edad quieren divertirse, vivir la vida. Pero se puede ser una persona recta, tener muchos amigos y divertirse en una forma sana, que no afecte a tu cuerpo y a tu mente”.

Informando a la gente sobre una terrible persecución

Entre sus estudios y el trabajo, José Eduardo aún encuentra un espacio para participar en actividades de difusión de Falun Dafa y apoya a que más personas conozcan los beneficios de la disciplina en sus vidas diarias.

“He mostrado los ejercicios de Falun Dafa a mis compañeros de trabajo, a mis compañeros de la escuela. [Lo hago] porque es una disciplina que aleja a las personas de las adicciones. Muchos universitarios se encuentran perdidos en el alcoholismo, en el tabaco y en muchos vicios”.

En el trabajo también enseña los ejercicios de Falun Dafa a sus compañeros. (Crédito: cortesía de José Eduardo)
En el trabajo también enseña los ejercicios de Falun Dafa a sus compañeros. (Crédito: cortesía de José Eduardo)

También colabora como voluntario para difundir y hacer conciencia sobre la grave situación de derechos humanos que sufren los practicantes de Falun Dafa en China, donde surgió la disciplina y, sin embargo, es perseguida por el régimen comunista desde 1999.

“Al ver a los practicantes de la disciplina en el centro de mi ciudad informando sobre Falun Dafa y conocer que esta disciplina es perseguida en China, me conmoví mucho porque sentí que Falun Dafa es algo demasiado bueno como para ser perseguido”, compartió.

Saber que millones de personas en China son torturadas y asesinadas por preservar su fe en los valores de Verdad, Benevolencia y Tolerancia tocó profundamente su corazón.

“He visto muchas de las historias de esos practicantes perseguidos en China y realmente son muy inspiradoras. Pienso cómo existen personas con tal nivel de bondad y que, a pesar de que los tratan mal, pueden mantener en su corazón la compasión, la bondad, la tolerancia”. Esas historias lo han inspirado para ser una mejor persona.

“Es muy bueno que más personas de mi edad conozcan esta disciplina y que sepan que hay un camino que puede ayudarlos a ser mejores seres humanos”, dijo. “Creo que Falun Dafa ayuda a las personas a encontrar a su verdadero ser. Y eso es lo que quisiera compartir”.

Falun Dafa (también conocido como Falun Gong) es una disciplina espiritual de la Escuela Buda basada en los principios universales de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Fue presentada al público por el Sr. Li Hongzhi en 1992 en China. Actualmente lo practican más de 100 millones de personas en 114 países. Pero este pacífico sistema de meditación está siendo brutalmente perseguido en China desde 1999. Para más información, visita: www.FalunDafa.org.

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